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    Diabetes · Tratamiento Farmacológico


    Tratamiento farmacológico de la Diabetes Mellitus

    El tratamiento básico de la diabetes mellitus asienta sobre estos pilares básicos: alimentación, ejercicio físico y fármacos (pastillas o insulina), basado todo ello sobre una completa educación diabetológica.

    La medicación es un complemento para aumentar el efecto de la alimentación y del ejercicio, constituyendo la insulina la base farmacológica en la diabetes tipo 1, y distintos fármacos orales y/o insulina en la diabetes tipo 2. Nunca será un sustituto de ellos, sino un complemento.

    ¿De qué medicinas estamos hablando?

    Se pueden clasificar en antidiabéticos orales (las conocidas “pastillas para la diabetes”) y la insulina, hasta ahora sólo disponible en presentación inyectable.

    1. Antidiabéticos orales
      1. Secretagogos (estimulan la secreción pancreática de insulina, función hipoglucemiante)
        1. SULFONILUREAS
          1. Primera generación (cada vez menos utilizadas)
            1. Clorpropamida (Diabinese)
            2. Tolbutamida (Rastinon)
            3. Tolazolamida
            4. Acetohexamida
          2. Segunda generación
            1. Glibenclamida (Daonil, Euglucón, Norglicem, Glucolon)
            2. Gliclazida (Diamicrón)
            3. Glimepirida (Amaryl, Roname)
            4. Glipizida (Minodiab, Glibenese)
            5. Gliquidona (Glurenor)
            6. Glisentida (Staticum)
            7. Gliburida
        2. MEGLITINIDAS
          1. Repaglinida (Novonorm, Prandin)
          2. Nateglinida (Starlix)
      2. Sensibilizadores (aumentan la sensibilidad de los tejidos periféricos a la insulina, función antihiperglucemiante)
        1. BIGUANIDAS
          1. Metformina (Dianben)
          2. Butformina
        2. TIAZOLIDINDIONAS
          1. Rosiglitazona (Avandia)
          2. Pioglitazona (Actos)
      3. Inhibidores de la alfa-glucosidasa (retrasan la absorción intestinal de hidratos de carbono)
        1. ACARBOSA (Glucobay, Glumida)
        2. MIGLITOL (Diastabol, Plumarol)
    2. Insulina   pluma desechable insullina

    ¿Qué tratamiento es el adecuado?

    El tratamiento más adecuado para cada persona es aquel que permite lograr los objetivos marcados para esa persona con los menores efectos secundarios y la mejor calidad de vida. Siempre hay que tener en cuenta la edad, la presencia de insuficiencia hepática o renal, obesidad y presencia o no de hiperglucemia postprandial y las contraindicaciones para la utilización de los fármacos.
    Se recomienda comenzar el tratamiento oral en la diabetes tipo 2 con hemoglobina glucosilada mayor de 6,5 o glucemia basal superior a 110 mg/dl cuando otras medidas no farmacológicas han fracasado. La insulinoterapia se comenzará cuando la hemoglobina glucosilada sea mayor de 7,5 a pesar de la dieta y dosis máximas de fármacos orales.
    No hay que olvidar que la alimentación adecuada y la actividad física son pilares básicos del tratamiento y en muchos momentos y ocasiones suficientes para controlar la glucemia. En la diabetes tipo 1 siempre es necesaria la administración de insulina. Para la diabetes tipo 2 hay que valorar los siguientes consejos.
    En personas obesas o con sobrepeso es de elección la metformina. En cambio, las sulfonilureas se utilizarán en primer lugar en personas sin obesidad.
    Los inhibidores de las alfa glucosidasas se utilizan preferentemente en aquellos casos con glucemia basal normal o ligeramente elevada, pero con hiperglucemia postprandial. Ayuda a controlar la glucemia sin producir hipoglucemias.
    En el estudio UKPDS los resultados muestran que tanto las sulfonilureas, como la metformina fueron igual de efectivas que la insulina para controlar la glucemia basal y mejorar la hemoglobina glucosilada.

    ¿y la combinación de fármacos?

    Muchas veces es necesario combinar fármacos para el tratamiento de la diabetes, sobre todo por dos motivos básicos: en primer lugar, porque al tener diferentes mecanismos de acción y distintos efectos adversos, permite individualizar mejor el tratamiento; y en segundo lugar porque la propia evolución de la diabetes, debido a un progresivo deterioro de la función pancreática, no permite el adecuado control en la mayoría de las personas con un solo fármaco.
    • NUNCA hay que asociar dos sulfonilureas.
    • Metformina + inhibidor de alfa glucosidasa intestinal no está todavía bien estudiado.
    • La combinación más utilizada es la de metformina con sulfonilurea.
    • Sulfonilureas + inhibidor de alfa glucosidasa intestinal, para mejorar el control de las hiperglucemias postprandiales.

     

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