FUNCIÓN ERÉCTIL NORMAL
1. INTRODUCCIÓN Los problemas de erección en el varón son un motivo de consulta muy poco frecuente en la consulta del médico de cabecera o del especialista, aunque se estima que es un síntoma de gran incidencia poblacional. En este artículo preferiremos el término “disfunción eréctil” al de impotencia (denominación más popular y con connotaciones despectivas) para hablar de las alteraciones en la función de la erección del pene, ya sea por inexistente o por incompleta. Se calcula que al menos el 50% de los pacientes diabéticos padece disfunción eréctil dentro de los diez años siguientes al diagnóstico de su diabetes, siendo mayoritaria en el grupo de diabetes tipo 2, y sobre todo en ancianos. Como en otras complicaciones a largo plazo de la diabetes, el buen control de la misma prevendrá su aparición. Es necesario vencer prejuicios educacionales y/o religiosos y consultar siempre que aparezca el problema, pues hoy en día hay soluciones eficaces y seguras.
2. FUNCIÓN ERÉCTIL NORMAL
Una erección normal depende de la acción coordinada de músculos, nervios y vasos sanguíneos. En el pene existen dos cuerpos cavernosos que lo recorren longitudinalmente, y que se llenan de sangre durante la erección, y un bulbo cavernoso por donde va la uretra, el conducto de evacuación de la orina y el semen.
En las paredes de los pequeños vasos sanguíneos del pene, hay músculos que impulsan la sangre hacia los cuerpos cavernosos. Cuando el pene está fláccido, estos músculos están contraídos y dejan pasar una mínima cantidad de sangre. Cuando se da un estímulo sexual adecuado, el sistema nervios, a través de los nervios autónomos (los que participan en las funciones involuntarias), provoca la relajación de estos músculos, produciéndose un aumento del flujo de sangre a los cuerpos cavernosos, y consiguiéndose la erección.
3. CAUSAS DE DISFUNCIÓN ERÉCTIL
En el varón, y antes de especificar en el varón diabético, hay que distinguir dos tipos de disfunción eréctil: la orgánica y la psicógena.
En la de tipo orgánico hay una causa física que justifica el déficit en la erección; se mantiene la libido y el deseo de relaciones sexuales; no se tienen erecciones nocturnas, matutinas o espontáneas; es de instauración lenta y progresiva, y sucede con todas las parejas.
En cambio la de tipo psicógeno tiene que ver con una pérdida del interés sexual o libido, normalmente respecto a una sola pareja, aunque sí está presente frente a otros estímulos; hay erecciones nocturnas e involuntarias y es de instauración más brusca; pueden influir también problemas personales como miedos, estrés u otras preocupaciones.
Como es obvio el abordaje terapéutico de cada una de ellas es completamente distinto, por lo que es preciso depurar concienzudamente su origen.
Simplemente el envejecimiento puede provocar disfunción eréctil: el deterioro funcional vascular y nervioso producido por la edad hace más difícil la erección normal, sin que esto constituya una enfermedad.
Hay medicamentos y sustancias tóxicas que entre su espectro de efectos secundarios aparecen los problemas de erección, siendo las más frecuentes algunos antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos, preparados hormonales y drogas como el alcohol o los opiáceos (heroína y derivados).
Ya concretamente en los pacientes diabéticos, los problemas de riego sanguíneo por presencia de aterosclerosis en las paredes de los vasos por tabaquismo, hipertensión arterial o aumento del colesterol, sumado a la agresión que el mantenimiento de cifras altas de glucemia supone para el lecho vascular, pueden estar implicados en la disfunción eréctil.
Sin embargo, la afectación del sistema nervioso autónomo (neuropatía autonómica) por la diabetes mal controlada, es decir, la alteración en todo el complejo proceso de transmisión de impulsos necesarios para que el pene se llene de sangre, se considera la principal causa de erección ineficaz en el varón diabética.
4. TRATAMIENTO
4.1 FARMACOLÓGICO:
En la actualidad el tratamiento farmacológico disponible en el mercado se compone de dos principios activos: el sildenafilo y la apomorfina.
SILDENAFIL (ViagraÒ)
El sildenafil produce un aumento del flujo sanguíneo en el pene provocando farmacológicamente una relajación del músculo liso de los cuerpos cavernosos. Este, debido a la afectación autonómica, permanecía contraído por falta de llegada del impulso nervioso. Es decir, facilita los mecanismos normales de la erección. Es un medicamento que ha demostrado sobradamente su eficacia tanto en pacientes diabéticos como en otro tipo de pacientes, debiendo darse con precaución en personas con problemas de corazón y estando absolutamente contraindicado en los pacientes medicados con nitratos. Los efectos secundarios más frecuentes son dolores de cabeza, enrojecimiento facial, indigestión y trastornos de la visión. La dosis eficaz son 50 mgr. pudiéndose aumentar a 100 mgr. si ésta no fuera eficaz. En pacientes más ancianos, con bajo peso corporal o con problemas de corazón, se recomienda empezar por 25 mgr. Es necesario que exista un deseo y una estimulación sexual previos para restablecer la erección. Es un medicamento caro, que no cubre la Seguridad Social, pero que precisa receta médica.
APOMORFINA (UprimaÒ):
Este fármaco actúa en el cerebro, amplificando la señal que desde éste llega al pene a través de la médula espinal y luego de los nervios periféricos autonómicos, que está limitada en el paciente diabético con neuropatía, favoreciendo la relajación del músculo liso cavernoso. Sus efectos secundarios más frecuentes son náuseas, dolor de cabeza y mareos. Está contraindicado en pacientes con problemas de corazón severos. Su eficacia es algo menor que el sildenafilo, iniciándose la toma con 2 mgr. pudiendo subir a 3 mgr. Precisa también estimulación sexual previa. Se toma por vía sublingual, y no se puede mezclar con alcohol, pues aumenta el riesgo de bajar la tensión arterial.
4.2 TRATAMIENTOS LOCALES:
Se utilizan cuando han fallado los tratamientos farmacológicos o está contraindicados. Consisten en inyecciones dentro de los propios cuerpos cavernosos de sustancias que provoquen la relajación de la musculatura lisa, y favorezcan la erección. Los más usados son prostaglandinas como la PGE1 o alprostadil (CaverjectÒ), papaverina o fentolamina, solas o asociadas entre ellas. El fármaco se inyecta en la cara lateral del pene unos minutos antes de la relación sexual. Los efectos secundarios más frecuentes son el dolor local y el priapismo (erección dolorosa de más de cuatro horas de duración). Las inyecciones repetidas pueden producir cicatrices o fibrosis. Son bastante eficaces, pero con un alto índice de abandonos, sobre todo desde la aparición de los tratamientos farmacológicos. Están financiados por la Seguridad Social.
4.3 DISPOSITIVOS DE VACÍO Y PRÓTESIS
Los dispositivos de vacío inducen una erección al atraer mediante una presión negativa el flujo de sangre hacia los cuerpos cavernosos. Una vez erecto se aplica sobre la base del pene una especie de banda constrictora que impide que éste quede fláccido. El aparato es un cilindro de plástico que se conecta a una bomba de vacío. Funciona eficazmente cualquiera que sea la causa de la falta de erección y muchas veces el cilindro es un elemento que se incorpora al juego erótico.
Las prótesis peneanas deben ser consideradas la última opción terapéutica, solamente cuando han fallado las anteriores posibilidades. Hay tres tipos: semirrígidas, maleables e inflables o hidráulicas. Salvo en el caso de esta última, el pene queda erecto de forma constante, pudiendo darse situaciones embarazosas que no vamos a comentar. La prótesis hidráulica lleva una bomba alojada en la bolsa escrotal, que permite programar la erección, y por eso es la más cara. Los tres tipos requieren para su implantación cirugía con anestesia general, aumentando el riesgo de erosiones, inflamaciones e infecciones locales, aunque la incidencia de estas complicaciones ha disminuido mucho con las últimas generaciones de prótesis.
5. ¿SABÍAS QUE…
…se calcula que sólo 1 de cada 10 pacientes con disfunción eréctil consulta a su médico o especialista?
…se llama periodo refractario al tiempo transcurrido entre una eyaculación y la siguiente erección posible, y que éste es de 30 minutos en una persona de 20 años y de 48 horas en una de 70 años?
…otros síntomas de neuropatía autonómica que nos pueden ayudar a diagnosticar el origen de la disfunción eréctil son las náuseas o vómitos, la presencia de diarrea o la incontinencia urinaria?
…el precio de 4 comprimidos de 50 mgr. de sildenafil o de 4 comprimidos de 3 mgr. de apomorfina es de unos 42 euros?




