7 Mitos sobre la alimentación con diabetes

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1. Mi comida es aburrida y monótona. La alimentación de las personas con diabetes no tiene por qué ser ni aburrida ni monótona. Gracias a las equivalencias de los alimentos dentro del mismo grupo o grupos y a la mayor información que cada día hay al respecto, el diabético puede y debe comer de todo. No hay que limitarse a dietas estrictas y cerradas (“de primero un plato de 200 gr. verdura de hoja verde, de 2º 125 gr. de filete de ternera con 50 gr. de patata cocida, 40 gr. de pan y una pera”). Afortunadamente podemos cambiar pan por patata, por arroz, macarrones o legumbres, ternera por atún, pera por sandía o plátano, miles de combinaciones, y las cantidades ajustadas al momento y situación de cada persona (embarazo, lactancia, infancia, adolescencia…). No hay ningún motivo para hacer que sea aburrida y monótona.
2. Estoy harto de comer diferente al resto de mi familia. Igual que no debe alimentarse de forma monótona, tampoco debe ser diferente de la del resto de la familia. Es necesario que la unidad familiar coma sano, equilibrado, variado, y se adapten en cantidades a las necesidades particulares. No hay que hacer distinciones en la confección de los menús por el hecho de estar personas con diabetes sentadas a la mesa.

3. La leche condensada es como la leche concentrada o la deshidratada.

La leche condensada puede ser leche entera o desnatada con gran cantidad de azúcar añadida, que se suele utilizar para endulzar cafés, postres, dar textura diferenciada a algunos preparados, etc. Por tanto su composición es muy rica en hidratos de carbono de absorción rápida en comparación con la leche que consumimos habitualmente.

4. Los zumos son libres. Los zumos, con o sin azúcares añadidos, contienen hidratos de carbono de absorción rápida procedentes de la propia fruta, y agua. Por tanto en la alimentación del diabético no son libres. Puede llevar a confusión los zumos “sin azúcares añadidos”. Estos tienen los azúcares propios del zumo de fruta, en forma de fructosa. Los que llevan azúcares añadidos suelen tener menos proporción de zumo y añadirles azúcares para hacerlos más sabroso o modificar su textura, presentación o palatabilidad. Aún así hay que tener en cuenta que la mayoría de los zumos de frutas, con o sin azúcares añadidos, aportan cerca de 10 gr. de hidratos de carbono por cada 100 ml. Los néctares suelen contener menos cantidad de hidratos.

5. No realizar adecuadamente los intercambios de alimentos. Es frecuente no conocer las equivalencias entre los distintos tipos de alimentos y sus posibilidades de intercambiarlos dentro de la misma comida, para ingerir más o menos de un tipo determinado a cambio de tomar más o menos del otro. A esto se le une otro problema, que es el no controlar “a ojo” la cantidad que tenemos delante. Conviene asesorarnos con frecuencia, reciclarnos, “repesar” los alimentos en nuestra casa para no perder la habilidad y la referencia, y recurrir al médico o educador para cualquier duda que nos surja.

6. Todo producto light y alimentos para diabéticos son aptos y de consumo libre. Un producto light es un producto que tiene menos calorías que su equivalente no light. Puede ser porque tenga menos grasas (como algunas margarinas, quesos, patatas chips) o menos contenido en azúcares (como chocolates, pero no significa por ello que no tengan calorías, o que sean “libres” en cuando a hidratos de carbono en la alimentación de las personas con diabetes. En ocasiones, los alimentos para diabéticos en los que se sustituye la sacarosa, el azúcar común, por otro tipo de edulcorantes calóricos como la fructosa, el contenido total de hidratos de carbono es similar al producto de referencia, con similar contenido en harinas, a veces más grasas, etc. También se tiende a consumir más cantidad de los productos light, por exceso de confianza en ellos, que de los no light, con lo que al final se ingieren tantas o más calorías o hidratos de carbono. Es fundamental comprobar y comparar siempre la composición de los alimentos para tener conocimiento exacto de qué lleva, qué cantidades y en qué afecta a la diabetes.

7. Por ser diabético necesito tomar vitaminas o suplementos. No es cierto. Una alimentación equilibrada y completa como la que tiene que llevar la persona con diabetes no requiere suplementos nutricionales si no hay otro motivo de salud que sea la causa real de algún déficit vitamínico o mineral concreto, como por ejemplo una anemia por pérdida de hierro o por defecto de absorción de la vitamina B12.

Fuente: Revista Entre Todos nº 86

Autora: Rosa Mª Servián, Médico de Familia.

Publicado en Alimentación.