Artículo Revista «Entre Todos» · La importancia del autocontrol en los niños

Siempre que he tenido la oportunidad de hablar sobre los avances en el tratamiento de la diabetes he comentado que sin lugar a dudas uno de los mayores avances  en el campo de la diabetes es la capacidad por parte del paciente de poderse realizar autocontroles de forma frecuente y la capacidad que esto le brinda para permite tomar decisiones sobre su tratamiento, mejorar el control de la enfermedad y disminuir las complicaciones asociadas a la misma.

Parece que ha pasado una eternidad desde el tiempo en que los controles del diabético se hacían en las muestras de orina, donde toda la información que el paciente recibía era si entre dos micciones había sobrepasado valores de 180-200 mg/dl, pocas decisiones se podían tomar con estas mediciones. El paso de realizar controles de glucosa en  orina a los controles de glucosa en sangre fue fundamental, al permitir en tiempo real conocer el valor de la glucemia, esto permitió poder analizar como determinados factores de la vida cotidiana o como diferentes comidas afectaban los niveles de glucosa en sangre y lo que es más importante facilitó la  toma de  decisiones que ayudaran a evitar subidas o bajadas de glucemia, en definitiva permitía un cierto control sobre la enfermedad. Inicialmente las determinaciones de glucemia se hacían con un volumen relativamente alto de sangre y con aparatos que tardaban un cierto tiempo. Sin embargo la industria farmacéutica ha hecho un gran esfuerzo en la elaboración de medidores y tiras reactivas que llevan a cabo la valoración de la glucemia en muy pocos segundos y con cantidades muy pequeñas de sangre. Ello permite hacer más fácil la medición en los niños y enseñarles a llevar un correcto autocontrol.

¿Dónde estamos en el momento actual? Hoy en día se disponen de unos glucómetros que con una mínima cantidad de sangre (2-4 microlitros) son capaces de hacer una determinación de la glucemia con una gran precisión. Esta ínfima cantidad de sangre permite que la profundidad del pinchazo sea mínima y por lo tanto que el paciente apenas sienta o no sienta ningún dolor, facilitando que se hagan más controles con mínimas molestias. Es complicado en el debut del niño con diabetes al que hay que acostumbrarle (sobre todo hasta ajustar la pauta de insulina) a realizar varios controles diarios. Debemos intentar en la medida de lo posible que lo empiece a ver como algo normal, imprescindible para su tratamiento y siempre valorar positivamente la predisposición hasta que se convierta en rutina.

¿Qué hacemos con la información?. La disponibilidad de tener muchos controles de glucemia solo tiene interés si ello nos permite tomar decisiones que a su vez faciliten el mejor control de la glucemia. De poco sirve que en la revisión el paciente muestre una libreta con muchos controles si no se ha parado a pensar en que factores han provocado unos valores especialmente altos o bajos.  En este sentido merece la pena poner algunos ejemplos  que nos puedan ayudar a tomar decisiones para evitar valores extremos de glucemia.  Así, si un determinado día a la semana nuestro pequeño come un plato de paella, la determinación de la glucemia previa a la ingesta es de 100-140 mg/dl y a las dos horas de haber tomado la paella la glucemia es de 250 mg/dl, y esto se repite de forma constante  cada vez que tomamos paella, es obvio que la ingesta de paella nos produce unos valores demasiado altos de glucemia post prandial, la administración de un pequeño suplemento de insulina rápida los días que vaya tomar paella nos ayudará a obtener mejores resultados de glucemia post prandial, evitando hiperglucemias. De igual manera si aquellos días que salimos a dar un paseo al atardecer, a jugar un rato al parque y antes de la cena, de forma sistemática, observamos unos valores de glucemia bajos, pongamos 50-60 mg/dl, debemos ser conscientes de que estos días suponen un riesgo de hipoglucemia, que podrá evitarse disminuyendo la dosis de insulina que este alcanzando su pico en las horas previas a la cena o bien tomándonos algún suplemento de hidratos de carbono los días que hagamos ejercicio. Creo que estos dos ejemplos ilustran como la realización de controles frecuentes de glucemia nos deben ayudar a mejorar el control de la diabetes. Si a esto le añadimos el hecho de que la mayoría de los niños hacen una vida bastante rutinaria, donde las comidas como la actividad física los días de diario en el colegio son bastante repetitivas, podemos y debemos saber como la actividad cambia los valores de glucemia y debemos actuar en consonancia para obtener el mejor control posible de la enfermedad.

Potenciales errores. Lo que sin lugar a dudas constituye una enorme ventaja, como es la capacidad de poder valorar la glucemia con una mínima cantidad de sangre, también puede ser un inconveniente, ya que si la sangre se mezcla con agua o sudor,  aunque la cantidad sea mínima,  dará lugar a una disminución en el valor de glucemia, pudiendo ser el error bastante grande. Por ejemplo, si precisamos una muestra de sangre de 4 microlitros y el dedo esta mínimamente mojado, pongamos que los 4 microlitros de sangre se mezclen con 2 microlitros de agua, esto provocará que ante un valor de glucemia de 150 o de 100 mg/dl  la medición pase a ser respectivamente a 100 a 66 mg/dl, es decir se produce una disminución ficticia de la glucemia al haberse mezclado con el agua, lo que nos podría conducir a una toma de decisiones errónea.

Para finalizar quisiera insistir en la idea de  que la capacidad de realizar autocontroles ha permitido un mejor control metabólico de la diabetes y una disminución considerable de las complicaciones asociadas a la misma. Desgraciadamente sigue habiendo personas reacias a realizarse autocontroles y aún son más aquellos que a pesar de hacerse autocontroles no los analizan de forma cuidadosa, así que es fundamental en los niños inculcarles esta práctica desde el principio para que en edad adulta puedan tener una mejor calidad de vida y aprendan a tomar sus propias decisiones en el control de su diabetes.

Bartolomé Bonet, Pediatra

Hospital Can Mises (Ibiza)

Fuente: Revista «Entre Todos» de la Asociación de Diabéticos de Madrid

Imagen: Colonia 2011 · Asociación de Diabéticos de Madrid

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