Beneficios de los campamentos de verano en los niños con diabetes

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campamentos de verano

Queremos que todos los niños que se han quedado en la lista de espera vengan con nosotros al campamento de verano, pero necesitamos que se incorpore una persona más en el equipo de personal sanitario. Si eres Licenciado/a en Medicina (desde R3) o Diplomado/a en enfermería, consulta aquí los detalles de la oferta. Y si no, comparte esta información en las redes sociales para que le llegue a más gente. ¡Gracias!

Empezamos la época de verano y como es tradición en España los niños de todos los lugares acuden a los campamentos, lugares estupendos para que ellos se diviertan y hagan nuevos amigos. En el caso de niños con diabetes estos campamentos aportan además pequeñas lecciones para aprender más y adquirir autonomía. Al mismo tiempo aportan unos días necesarios de desconexión para los padres de los niños, que verán como sus hijos gana en independencia bajo el cuidado de monitores y sanitarios voluntarios de la asociación.

El campamento está diseñado en primer lugar para ofrecer a los niños un entorno divertido en la naturaleza y al aire libre. No podemos olvidar que se trata de un campamento de verano, en el que naturalmente hay diversas actividades como: senderismo, piscina o playa y juegos infantiles.

Los campamentos de diabetes tienen varios objetivos aparte del lúdico, ya que ayudan a los niños a visibilizar la enfermedad que los acompaña y normalizar su tratamiento. Durante unos días serán uno más y no “el niño/a con diabetes”, podrán comparar su tratamiento con otros niños, ayudarse entre ellos y compartir experiencias.

El campamento y su organización se intenta adaptar a cada niño/a, a sus conocimientos y a su trayectoria con la diabetes. Se separa por edades a los niños y niñas, dividiéndose en un grupo de infantil hasta los 13 años y a partir de esa edad en adelante se les asigna al grupo juvenil. Estos grupos tendrán actividades diferentes y adaptadas para ellos, tanto los juegos como la docencia.

Bajo la atenta vigilancia de monitores, la inmensa mayoría antiguos asistentes de estos campamentos, los niños ganarán progresivamente independencia para el manejo de su diabetes, tanto de técnica, como de autocontrol y de conocimientos.

Todas estas enseñanzas se imparten en un ambiente relajado y distendido, acompañados de juegos y competiciones infantiles, para que los niños se encuentren cómodos en todo momento. ¿Quién no querría aprender las diferencias de insulina lenta e insulina rápida, dándose un chapuzón en la piscina? ¿Puede haber mejor manera de ver el efecto del ejercicio en el cuerpo que con un partido de rugby sin placajes?

El tratamiento de la diabetes en el campamento está basado en la insulinoterapia, en la dieta y en el ejercicio físico. La insulina estará ajustada por el equipo sanitario desplazado con ellos para su control y cuidado médico no diabetológico. Normalmente suelen acudir endocrinólogos, pediatras u otros profesionales sanitarios con conocimientos o experiencia en el control de la diabetes tipo 1.

Estos profesionales asumen la tarea de los cuidadores durante unos días, tomando las decisiones de administración de insulinoterapia, no siendo necesarios ajustes de esta antes del campamento. Normalmente se suelen utilizar menores dosis de insulina, en torno a un 20-30% menos, por la mayor realización de ejercicio físico.

En el campamento se establece una rutina clara desde el primer día, realizando los controles de glucemia capilar, antes de las comidas principales del día, así como a media mañana y en la recena, además del control adicional de la 3 am, que progresivamente, se irá suprimiendo en casos de estabilidad glucémica durante la noche.

El menú alimentario se planea cuidadosamente las semanas anteriores al campamento, para ofrecer una oferta equilibrada. y saludable. El objetivo es enseñar qué comer y cómo comer variado, diferenciando comida con raciones de hidratos de carbono de la comida libre. Se ofrece a los niños la posibilidad de ajustar su ingesta a diversos menús con distintos números de raciones de hidratos, que podrá cambiar en función de su mayor o menor apetito, pero eso si: una vez se ha elegido un menú. ¡Todo lo que hay en el plato se debe comer!

Los días suelen tener una o dos horas de ejercicio físico, que pueden estar bien en forma de tabla de ejercicio convencional  o en forma de deportes de equipo o juegos infantiles. A lo largo del campamento, se puede ver perfectamente cómo la práctica regular de deporte aporta mayor estabilidad a los controles glucémicos.

Para romper un poco la rutina se suelen realizar excursiones a playas cercanas, y también rutas ligeras por el medio ambiente aprovechando los parajes naturales que existen alrededor de los campamentos, que poco tiene que ver con el paisaje de la gran ciudad.  En ocasiones, también se realizan excursiones a ciudades cercanas, donde los pequeños podrán comprar recuerdos para sus familias o para participar en el juego del amigo invisible del campamento.

Desde el punto de vista del sanitario voluntario, como el que escribe estas líneas, acudir a un campamento de diabetes es una actividad totalmente recomendable para el profesional que quiera completar sus conocimientos de diabetes tipo 1 y/o dedicar su futuro a ella.

Compartir el día a día de una persona con diabetes hace adquirir conocimientos que difícilmente se tendrían de otra forma y más importante ayuda a empatizar con los pacientes que acudirán a  la consulta y con sus cuidadores.

Los pormenores de cómo arreglar una bomba de insulina, la correcta técnica de la inyección de plumas de insulina, se pueden quedar en nada en comparación con observar cómo pequeños enfados o la “influencia de Cupido” (porque también hay tiempo también para eso), puede modificar la glucemia hacia arriba o hacia abajo. Como eso, muchos ejemplos se pueden señalar de la vivencia que se obtiene al asistir como sanitario.

En definitiva, la asistencia a los campamentos de niños con diabetes es muy recomendable por múltiples motivos: diversión, educación, adquisición de independencia, normalización de la condición de diabético… Dejo a los lectores la elección del motivo para apuntar a sus hijos y a los sanitarios voluntarios para tener una nueva aventura.

Joaquín Puerma Ruiz

Residente de Endocrinología de 4º Año

Hospital Universitario Fundación Alcorcón

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Autor entrada: Redes