La autoestima es la manera en que nos valoramos a nosotros mismos. Es como el “termómetro” interno que mide cuánto creemos que valemos, qué tan capaces nos sentimos y cómo nos tratamos emocionalmente. Podríamos decir que es como la relación que tienes contigo mismo: si te hablas con cariño, te respetas, confías en tus decisiones y te aceptas con tus virtudes y defectos, entonces tendrás una autoestima saludable.
¿Y si se tiene diabetes? Tener diabetes puede influir en nuestra autoestima, por un lado creyendo que al tener una enfermedad crónica valemos menos, y por otro porque pueden darse muchas situaciones diarias donde las cosas no salen como deseamos o esperamos, y eso puede mermar la moral en ocasiones. Nadie vale más, o menos, por ser alto o bajo, rubio o moreno, pesar más o pesar menos, o por tener o no tener diabetes.
Todos tenemos muy claro que vivir con diabetes no es solo un desafío físico, también representa un camino lleno de emociones, pensamientos y experiencias que pueden impactar profundamente la forma en que nos vemos y valoramos a nosotros mismos, así como en la forma en que nos relacionamos con los demás. Cuidar de la salud emocional es tan importante como trabajar por conseguir un buen control de la glucosa en sangre. Reconocer y valorar quién eres es un paso esencial hacia el bienestar integral.
Reconoce quién eres
Reconocer quién se es implica un proceso de autoobservación honesta y sin juicios excesivos. En personas con diabetes, este reconocimiento requiere diferenciar la enfermedad de la identidad personal: la diabetes es una condición de salud, pero no define el valor intrínseco de la persona.
Reconocer quién eres significa mirarte de manera honesta, sin juzgarte con dureza. Implica aceptar que eres una persona completa, con virtudes, talentos y también con retos. La diabetes forma parte de tu vida, pero no define tu identidad.
Pregúntate:
- ¿Qué cualidades admiro en mí?
- ¿Qué me ha enseñado mi experiencia con la diabetes?
- ¿En qué momentos he demostrado fortaleza o creatividad para adaptarme?
Cada una de estas respuestas es una manera de reconocer tu valor más allá del diagnóstico.
Valora lo que eres
Valorar significa darte permiso para apreciar lo que haces bien y para tratarte con la misma compasión que mostrarías a alguien querido. A menudo, las personas con diabetes se enfocan en los “errores”: un nivel alto de glucosa, una comida que salió del plan, una pauta olvidada (y esto genera sentimientos de culpa). Sin embargo, es mucho más importante enfocarse en los logros pequeños y cotidianos: haber hecho actividad física, haber consultado al equipo de salud, haber aumentado algo nuestro tiempo en rango, o simplemente haber reconocido cómo te sentías y haber buscado apoyo.
Valorar quién eres implica también aceptar que pedir ayuda no es una debilidad, sino una forma de autocuidado. La red de apoyo —familia, amigos, profesionales de la salud, grupos de asociaciones— puede ser una fuente de motivación y acompañamiento.
Estrategias para cultivar tu bienestar emocional
- Practica la autocompasión: Háblate con amabilidad. Sustituye frases como “fallé otra vez” por “hoy fue difícil, pero sigo aprendiendo”. El tipo de lenguaje que usemos al “hablarnos a nosotros mismos” es fundamental, porque influye en nuestra forma de pensar, de analizar todo lo que nos ocurre. No es lo mismo decirnos, cuando algo sale mal: “es que soy un desastre, no sé hacer nada, siempre lo hago todo mal”, que internamente expresar: “vaya, esto ha salido mal, tendré que aprender para que a la próxima salga mejor”.
- Cuida tus espacios de descanso: El sueño y los momentos de relajación ayudan a estabilizar emociones y glucemias.
- Expresa lo que sientes: Escribe en un diario. Escribir ayuda a ordenar y estructurar nuestra mente y a entender mucho mejor lo que está en nuestros pensamientos. También puede favorecer hablar con alguien de confianza o acudir a terapia para aliviar la carga emocional.
- Celebra logros pequeños: Cada paso cuenta. Reconoce tus esfuerzos, incluso si los resultados no son perfectos. Valorar el esfuerzo, no el resultado.
- Integra actividades placenteras: Escuchar música, leer, caminar o practicar hobbies contribuye al equilibrio emocional.
A recordar
El bienestar emocional es un componente indispensable en el manejo de la diabetes. Reconocer y valorar la identidad personal más allá del diagnóstico constituye una estrategia de afrontamiento que potencia tanto la salud psicológica como el control metabólico.
La atención psicológica, junto con el acompañamiento médico y social, debe integrarse como parte esencial del abordaje de la diabetes, promoviendo una visión holística de la salud.
La diabetes es parte de tu historia, pero no es tu definición. Eres mucho más que un diagnóstico: eres una persona con sueños, valores, fortalezas y la capacidad de reinventarte día a día. Reconocer y valorar quién eres no solo mejora tu bienestar emocional, también favorece tu salud física y la calidad de tu vida.
Autor: Javier Hurtado. Psicólogo Clínico. Experto Universitario en Educación Terapéutica por la Universidad de Sevilla
(Publicado en la Revista Entre Todos. Si quieres recibir o descargar la revista, hazte socio)