Los padres y los estilos educativos

Los padres y los estilos educativos

Aun existiendo otros factores que inciden en el desarrollo de los hijos, como su carácter, el colegio, la diabetes, etc. es en la familia donde se elabora el “caldo de nutrientes” más importante y decisivo, es el lugar referente para los hijos y donde aprenden las cosas más importantes de su vida.

Es muy difícil saber si estás educando correctamente a tu hijo y no tener la sensación de que te estás equivocando… pues del comportamiento de los padres, dependen muchas de las respuestas de los hijos.

Algunas de las formas erróneas de educar en las que solemos caer los padres frecuentemente, son las siguientes…

Sobreprotección

Son padres que están siempre un paso adelante, no logran distinguir cuándo deben intervenir y cuándo es momento de dejar que sus hijos aprendan a calcular riesgos. Creen que nadie hará las cosas o guiará a sus niños como ellos. Muchas veces esta posición limita a los hijos de la posibilidad de estar al cuidado de otros adultos, o de ir a casas de amigos o ser cuidados por otras personas.

La tendencia natural de los padres es sobreproteger a sus hijos, esta situación se ve especialmente acentuada si el hijo tiene una enfermedad crónica como es el caso de la diabetes, ya que perciben al hijo más frágil de lo que en realidad es.

Esto se da más en hogares con poca organización, donde es difícil delimitar normas, donde hay poca exigencia y se pide poco esfuerzo a los hijos. Lo que, lógicamente, trae consecuencias en los hijos….

¿Cómo se comportan estos padres?

  • Son padres constantemente preocupados por lo que les pueda ocurrir a sus hijos.
  • Se sienten culpables y responsables por todo lo que les sucede, porque constantemente se plantean que han hecho algo mal ante una hipoglucemia o hiperglucemia.
  • Son muy blandos y poco consistentes con las normas (las amenazas y/o castigos raramente se cumplen).
  • No delegan en otras personas para cuidar a sus hijos solos (“mejor que yo nadie”).
  • Actúan, piensan, sienten, deciden por su hijo.
  • Hacen cosas a sus hijos, que por edad, ya podrían hacer sus hijos (hacerle los controles).

Consecuencias en los hijos

  • Inseguridad; puesto que son niños que no están acostumbrados a hacer las cosas por sí ya que sus padres prácticamente han hecho todo por ellos, por lo que no saben tomar decisiones. 
  • Baja autoestima, sobre todo en comparación con otros niños sin diabetes de su misma edad, ya que se sienten con menos capacidades que el resto de los niños de su edad.
  • Despreocupación por su futuro, ya que” mis padres se ocupan por mi…”
  • Dependencia de los padres para todo porque se sienten incapaces de hacer algo por sí mismos, pues han dependido toda su infancia de sus padres, que intercedían por ellos en todo momento.
  • Suelen ser niños retraídos.
  • Baja tolerancia a la frustración. Al no haber aprendido a fallar y a equivocarse, cuando lo hagan en un futuro tendrán muy poca paciencia y no sabrán encajar el revés.
  • No se ven capaces de hacer frente a los problemas.
  • Niños miedosos. Han aprendido a temer muchas cosas que no son peligrosas, pero que sus padres temían.

¿Cómo combatirla?

  • “Deja que se tropiece y caiga” de vez en cuando.
  • Delega poco a poco responsabilidades, en función de su edad y madurez.
  • Cuantas más cosas sabe hacer un niño por sí sólo, más se quiere a sí mismo y yo entiendo que vosotros queréis que vuestro hijo se quiera mucho…
  • Cuidar de un ser querido no significa llegar a pensar por él, al contrario confía en él.

Permisividad

El control que los padres ejercen sobre los hijos es escaso o inexistente.  Tratan a sus hijos como iguales, haciéndoles cómplices de situaciones que no son adecuadas para su edad y su capacidad de razonamiento.

Normalmente son afectuosos y no plantean a sus hijos tareas acordes con su edad de las que puedan ir asumiendo la responsabilidad (si el niño no quiere hacer un control capilar, que no la haga, si total es muy pequeño no se le puede exigir…). 

Seguir el tratamiento de la diabetes es doloroso para los padres ya que, en ocasiones, hay que controlar comidas o restringirlas, hacerles esperar cuando tienen hambre, hacerles poner la insulina, hacerse el control glucémico. A causa de esta situación surge un efecto compensatorio detrás del pensamiento de los padres; “pobre, bastante tiene con la diabetes como para pedirle más cosas“y entonces le exigen menos en otras áreas que, si no fuera porque tiene diabetes, no lo harían.

¿Cómo se comportan estos padres?

  • El hijo manda. Se hace todo cuanto él quiere sin que tenga ninguna responsabilidad.
  • Son padres que no ejercen ningún control sobre su hijo.
  • No se fomenta ningún tipo de superación personal al hijo.

Consecuencias en los hijos

  • Irresponsabilidad.
  • Pasotismo.
  • La falta de control que genera una baja autoestima, ya que se enfrentan a tareas que sobrepasan sus capacidades.
  • Poco persistentes.
  • Dificultad de autocontrol.
  • Poca tolerancia a la frustración.
  • Dificultad para asumir responsabilidades.
  • Baja autoestima.
  • Falta o poca iniciativa, no se sienten motivados.
  • Inseguridad.
  • Manipulaciones.
  • Caprichos (casi siempre se “salen con la suya”).
  • Suelen ser adolescentes que transgreden las normas.

¿Cómo combatirla?

  • Tratar al niño con independencia de su diabetes.
  • El es uno más en la familia, no es especial por la diabetes. Es especial por ser María o Pedro…. por ser único como persona.
  • Se le castiga y refuerza con independencia de la diabetes.

Autoritarismo o Exigencia excesiva

Son padres que ejercen un control férreo sobre sus hijos y además lo hacen mediante la afirmación del poder (esto se hace así porque lo digo yo) tienen un estilo educativo autoritario.

La comunicación con los hijos es por lo general, pobre. Se trata de padres que no saben cómo hablar con sus hijos o cómo ponerse a su nivel para poder mantener una conversación.

Los datos que aporta el hijo son utilizados para poder ejercer un mayor control sobre él. Por ejemplo, la sensación que tiene el hijo es que cada medición capilar es un examen que se suspende o se aprueba.

En general, son padres poco afectuosos con sus hijos y que ejercen una alta presión sobre los mismos para que asuman responsabilidades para las que no están preparados.

Son padres que sobrevaloran la importancia del tratamiento, priorizando el hecho de tener diabetes sobre otras áreas de su hijo como niño. En general, atienden las necesidades diabetológicas de sus hijos descuidando otras de sus necesidades (afectivas, de escucha, etc.), siendo su principal satisfacción que los resultados de los controles glucémicos vayan “como es debido”.

¿Cómo se comportan estos padres?

  • Dan las órdenes porque son la autoridad y no admiten réplica.
  • Los hijos les tienen cierto “miedo”.
  • Suelen ser padres poco afectivos con los hijos.
  • El tema principal de comunicación de la casa es la diabetes, llegando incluso a ser el monotema de la familia.
  • Son padres muy controladores: “¿qué has comido y cuánto tenías?”.
  • Piden más de lo que por edad y madurez los hijos pueden alcanzar y como resultado “frustrados hijos y frustrados padres”.

Consecuencias en los hijos

  • Rebeldía (según la personalidad que tenga) cuando se pretende que el hijo tome las riendas de su diabetes, éste abandona el cuidado al verse, por fin, libre de la presión y la vigilancia.
  • Dependencia (según la personalidad que tenga).
  • Niños “obedientes”, poco alegres o espontáneos.
  • Tensión/ obsesión porque sus padres no se enfaden.
  • Niños vulnerables a la tensión familiar.
  • Niños de carácter irritable.
  • Inseguridad si no aciertan.
  • Miedo hacia las reacciones de sus padres.
  • Tienden a saltarse las indicaciones de sus padres sin ser descubiertos (comer a escondidas, se ponen suplementos de insulina por su cuenta…).
  • Valen en tanto “satisfacen” a sus padres. “Si mejoro mis controles, mis padres me querrán más”.
  • Se sienten incomprendidos por sus padres, ya que éstos no se ponen en su lugar.
  • Sentimientos de culpa y menosprecio porque no”dan la talla” de lo que se les ha pedido.

¿Cómo combatirla?

  • Ponte en el lugar de tu hijo evitando etiquetas y juicios de valor.
  • Evita las fiscalizaciones y promueve el diálogo y negociación con él.
  • Promueve actitudes de tolerancia, flexibilidad, capacidad para admitir errores y minimizar las frustraciones.
  • Escucha su opinión y tenla en cuenta.
  • “La diabetes no es una asignatura que se aprueba o se suspende”.

Negligencia o indiferencia

Es el estilo educativo que se presenta con menor frecuencia. Puede darse en personas muy atareadas, parejas jóvenes y poco maduras, o cuando los hijos no son deseados o los padres no saben o no se implican en el tratamiento. No son padres receptivos a las necesidades de los menores y son indiferentes afectivamente. No practican de forma coherente ningún tipo de disciplina.

Este estilo se caracteriza porque los padres no están implicados en la crianza de sus hijos y, por tanto, no proporcionan el apoyo necesario a sus niños ni les sirven de guía. Lo que conlleva  un impacto negativo en el desarrollo de sus hijos tanto en el presente como en el futuro.

¿Cómo se comportan estos padres?

  • Tratan a sus hijos como si fueran adultos.
  • “La diabetes es cosa suya” (del hijo).
  • “El hijo debe aprender solo lo que tiene que hacer para ser más independiente el día de mañana”.
  • Pretenden conseguir que sus hijos sean autosuficientes y aprendan a vivir sin ellos, pero sin darles herramientas para lograrlo.

Consecuencias en los hijos

  • La falta de dependencia de los padres, (sobre todo conforme va llegando la adolescencia) se traduce en una dependencia de los hijos hacia otras personas (no siempre buenas) que le ofrecen aquello que no tienen en casa.
  • Alejamiento afectivo de la familia.
  • Sobrecarga del tratamiento de la diabetes sin estar evolutivamente preparados, lo cual les produce mucha presión.

¿Cómo combatirla?

  • Aunque no puedas estar mucho tiempo con tu hijo, que sea un tiempo de calidad, es decir que sea un tiempo gratificante.

Estilo democrático

Los padres democráticos suelen ser firmes pero también brindan apoyo y cariño a sus pequeños. Dicho de otro modo, ponen reglas que esperan que los hijos sigan; sin embargo, consideran que existen excepciones en estas reglas.

Los padres democráticos suelen explicar las consecuencias que tiene la conducta negativa de sus hijos en vez de aplicar castigos. Asimismo, emplean el refuerzo positivo para los buenos comportamientos.

Las relaciones parentales están definidas por el respeto mutuo y la cooperación. El adulto considera que se puede equivocar en las decisiones. Buscan y potencian que los hijos puedan aprender autónomamente y que saquen lo mejor de sí mismos.

¿Cómo se comportan estos padres?

  • Son afectuosos.
  • Elevado control, pero flexibles.
  • Dan explicaciones a los niños acordes a su edad.
  • Piden a sus hijos que asuman responsabilidades, también acordes a su capacidad.
  • La comunicación familiar es buena.
  • Son padres preocupados que ayudan a sus hijos en la toma de responsabilidades sirviéndoles de guía.

Consecuencias en los hijos

  • Tendencia a la felicidad y el éxito.
  • Seguros.
  • Buenas autoestima.
  • Autocontrol.
  • Persistencia en las tareas.
  • Responsabilidad.
  • Niños independientes.
  • Niños cariñosos.
  • Sistema moral propio.

Una pregunta clave que te puedes hacer para ayudar a tu hijo a ser más autónomo podría ser; ¿si mi hijo no tuviera diabetes, le dejaría hacer esto o aquello?” que los motivos que os lleven a negarle realizar alguna actividad sean porque consideráis que no tiene la edad o madurez para hacerlo pero no por el hecho de que tiene diabetes.

Olga Sanz
Asesoría Psicológica A.D.M.

11ª Edición de “Diabetes en familia”, seminario práctico para familias con un diagnóstico infantil reciente

seminario práctico para familias con un diagnóstico infantil reciente

Dirigido a padres, madres y otros familiares de niño/as diagnosticado/as de diabetes mellitus en los últimos meses.

Fecha

Viernes 6, 13 y 20 de Noviembre y 11 y 18 de Diciembre

El 6 de Noviembre a las 16:30 está convocada una reunión con los nuevos socios infantiles y sus familiares, con el objetivo de presentar los proyectos de la entidad.

Lugar

Aula Virtual de Asociación Diabetes Madrid.

Objetivos

  • Ampliar la educación terapéutica de la familia a través de ejemplos cotidianos: alimentación, ejercicio, autocontrol, situaciones especiales.
  • Compartir nuestras vivencias y exponer diferentes alternativas para enriquecer las relaciones familiares.
  • Apoyo emocional.

Programa

Viernes 6 de Noviembre
17:00 – 20:00
Qué es la diabetes.
Experiencias y emociones más frecuentes en el diagnóstico. Evolución psicológica en el diagnóstico.
Viernes 13 de Noviembre
17:00 – 20:00
Insulinoterapia
Hiperglucemia. Cetosis
Ejercicio físico
Viernes 20 de noviembre
17:00 – 20:00
Diabetes y alimentación infantil
Viernes 11 de diciembre
17:00 – 20:00
Hipoglucemia
Situaciones especiales
Tecnología aplicada (introducción)
Viernes 18 de diciembre
17:00 – 20:00
Autoanálisis. Técnicas de inyección.
Diabetes en la escuela.
Relaciones familiares.
Claves psicoemocionales.
Cierre y entrega de materiales.

Ponentes

Medicina

Dra. Rosa Mª Servián Carroquino (coordinadora médica)

Dra. Amanda Fernández Menéndez

Dr. Álvaro Martín Rivada

Dra. Irene Lázaro Rodríguez

Dra. Emma Lara Orejas

Dra. Belén Sagastizabal Cardelus

Enfermería

Maravillas Bescos Pérez

Nutrición

Karla Meneses Pérez

Psicología y Relaciones Sociales

Susana Sanjuán Calle

Elena del Campo Carretero

Precio

100% subvencionado para socios, cuotas familiares y cuotas solidarias.

Inscripciones

¡Últimas plazas!

El sueño de los niños con diabetes

El sueño de los niños con diabetes

Un alto porcentaje de personas y niños con diabetes refiere que no duerme bien. Es evidente que una hipoglucemia nocturna afectará a los planes de descanso, por lo que un buen control de la glucosa en sangre es prioritario para disfrutar de las fantasías de los sueños. De hecho, es posible que una pesadilla no sea más que un intento del cuerpo para despertarnos, y recargar energías si se ha cenado una loncha de jamón de york, por ejemplo. Si por el contrario nos hemos pasado de hidratos de carbono, las visitas al baño entre sombras para vaciar la vejiga también afectarán al reposo nocturno. Y el ciclo se completa con el hecho de que, al dormir poco, se elevan los niveles de hormonas que antagonizan o aumentan la resistencia a los efectos de la insulina, y disminuyen otras, como la leptina, cuya reducción se ha asociado con la tendencia a la obesidad. Es decir, si tu hijo duerme mal por culpa de la diabetes, soñar poco hará que empeoren nuestras glucemias. Hay que salir como sea de este círculo de insomnio maligno.

¿Cómo hacerlo? Pues lo primero, mejorando los controles de la diabetes, no hay otra. Mientras el motivo para despertarse sigan siendo las hipoglucemias o el exceso de orina, será imposible que el niño pueda descansar bien. Y en segundo lugar, es aconsejable seguir una serie de consejos generales, fruto del sentido común que tiende a apagarse gracias a la medicalización absoluta. Allá van algunos:

  • Seguir rutinas: intentar ir a la cama y levantarse todos los días a la misma hora. Ya sé que los fines de semana no apetece. Una horita más no pasa nada, pero no es nada recomendable que se levante a mediodía, mejor que esté en el parque jugando con sus amigos el sábado o domingo por la mañana.
  • Evitar estimulantes antes de dormir: no tomar cafeína antes de pillar la cama es tan evidente que la sugerencia parece innecesaria. Sin embargo, hay que evitar muchas otras situaciones que sí estimulan nuestra mente antes de acostarse, situaciones a las que a lo mejor tu hijo está demasiado acostumbrado. Por ejemplo, el dichoso móvil, con sus eternos juegos o esas últimas conversaciones de Whatsapp o jugar con la videoconsola.Una luz directa en los ojos y miles de neuronas buscando la conversación más adecuada, o la palabra de siete letras que contenga la zeta, o intentando pasar pantallas del juego. ¿De verdad que consideras que su mente se está preparando para descansar?
  • Evitar cenas copiosas: es conveniente que la última comida del día debe ser la más frugal de todas, sin olvidar por supuesto las raciones de hidratos de carbono necesarias para evitar hipoglucemias nocturnas, pero sin pasarse. Tampoco es recomendable consumir alimentos que sean difíciles de digerir por alto contenido en grasas. Su cuerpo le está pidiendo dormir y no pasarse toda la noche rumiando los excesos.
  • Controlar la temperatura: con aire acondicionado, ventilador, calefacción o edredón nórdico. Lo que sea necesario en cada momento. Entre 19 y 22° C es lo ideal. Cuanto más lejos estemos de esta estrecha horquilla climática, peor será el descanso.
  • Apagar las luces: sí, incluida la del móvil y ¡a cerrar las persianas!
  • Intentar que esté relajado, olvidándose de problemas o nervioso porque mañana tiene un control de inglés. Sin la luz del sol, los remedios no aparecen y la angustia se recrudece. Seguro que al día siguiente no es para tanto y tiene solución. Ahora, a dormir.
  • Procurar mantener el silencio: si el problema es de ronquidos, entonces es recomendable una visita al médico, pues no solo tienen solución, sino que además pueden esconder algún problema de salud, generalmente pequeño, aunque no hace falta ir a urgencias para solucionarlo.

Con todo esto, deseo felices sueños primero a vuestros hijos para que podáis descansar vosotros. La perfección no existe. Yo mismo os traslado todos estos consejos y soy el primero en descansar bastante mal aunque, en mi caso, parte de la culpa procede del hecho de formar parte de un gremio profesional que aún está obligado, de forma innecesaria e incomprensible, a hacer turnos de guardia de 24 horas. Pero no quiero agobiaros con mis problemas, no seré yo quien os impida dormir. Buenas noches, y a soñar con páncreas artificiales.

Autor: Dr. Roi Piñeiro
Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital General de Villalba

Diabejuego 2: ¡Elige tu merienda!

¡Elige tu merienda!

Vuelve el cole y vuelve el Diabejuego de Asociación Diabetes Madrid, el juego que te permite comprobar cuánto sabes de tu diabetes y aprender cosas nuevas sobre ella.

Por eso hoy vamos a ver si sabes contar las raciones de tu merienda. Esto es importante, por ejemplo, si vas a un cumple de un amigo y tienes que elegir qué vas a comer.

¿Sabes cuántas raciones de hidratos de carbono tienes pautadas para tu merienda? Si no lo sabes, pregunta a un adulto y después elige qué vas a comer y beber de todas las opciones que encontrarás en el quizz. Puedes elegir varias cosas de una misma categoría o ninguna, lo importante es que llegues a la cifra de raciones sin pasarte ni quedarte corto.

Y no te preocupes, si a la primera fallas, puedes hacer el quizz tantas veces como quieras.

Vamos, chic@s, ¡a merendar!

Elige una bebida…

 
 
 

sandwich

Y ahora un bocata…

 
 
 

¿Te apetece una pieza de fruta?

 
 
 

tarta

O quizás prefieres algo más dulce…

 
 
 
 
 

También puedes elegir un lácteo

 
 

chicle

Y para terminar, una chuche

 
 

Question 1 of 6

Nuevas actividades juveniles online en ADM

Edad orientativa: 13-20 años

De momento seguimos sin poder hacer actividades presenciales por culpa del COV19. El curso lo vamos a empezar viéndonos y sintiéndonos a través de la pantalla. Sin dejar de preocuparnos unos por otros, puede que alguien necesite de la ayuda del grupo, estemos al loro.

¡Próxima actividad!

Las mejores imágenes de la Diabetes 2020

Las mejores imágenes de la Diabetes 2020

En esta actividad tú eres el creador de las próximas imágenes de nuestras publicaciones juveniles. Puedes elegir el formato que quieras, hacerlo sólo o en grupo… El único requisito es que aparezca la diabetes de alguna forma. Y que seas el autor/a de la foto, dibujo, etc…

Tienes todo el mes de septiembre y octubre para enviarnos memes, dibujos, comics, fotos etc. a participacionyproyectos@diabetesmadrid.org

¡Todos los participantes tendrán un regalo!

Tu diabetes en un cómic

Para los que queréis mandar la propuesta en formato CÓMIC vamos a hacer una sesión de formación con la herramienta Creador de Historietas.

Fecha

Sábado, 10 de octubre de 2020, 16:00-18:00

Materiales requeridos

Importante

  • Asegúrate de usar los navegadores Google Chrome o Mozilla Firefox y tenerlos actualizados para una experiencia óptima.
  • Una vez dentro, para poder hablar o usar la cámara es necesario aceptar los permisos de cada navegador.

Pide ayuda en participacionyproyectos@diabetesmadrid.org cuando lo necesites.

Tu diabetes en un cómic

Inscripciones

Para poder participar debes rellenar el siguiente formulario y enviar a info@diabetesmadrid.org completada la autorización que puedes descargar aquí.

Recomendaciones para la vuelta al cole para niños y adolescentes con diabetes en la pandemia Covid-19

Recomendaciones para la vuelta al cole para niños y adolescentes con diabetes en la pandemia Covid-19

A continuación reproducimos las recomendaciones de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica, que la Asociación Española de Pediatría ha recopilado junto a las recomendaciones de otras especialidades pedriátricas, acerca de la reincorporación a la escuela de los niños con enfermedades crónicas.

Puedes descargar el documento completo aquí.

Recomendaciones para niños y adolescentes con patologías endocrinológicas en la pandemia COVID-19

Los niños y adolescentes pueden infectarse con el coronovirus COVID-19, pero hasta la fecha, no constituyen un subgrupo con riesgo de desarrollar una patología grave y en la mayoría de los casos son asintomáticos. Tampoco existen datos a fecha de hoy, que indiquen un mayor riesgo a desarrollar la infección por COVID-19 en pacientes afectos de enfermedades endocrinológicas en la edad pediátrica, incluyendo la diabetes tipo 1.

Dada la cronicidad de la mayor parte de las enfermedades endocrinológicas, incluyendo la diabetes tipo 1, es importante hacer una serie de consideraciones específicas de actuación ante esta pandemia, que enunciamos a continuación sobre la base de las redactadas por la Sociedad Europea de Endocrinología Pediátrica.

  • Necesidad de adherencia óptima a las terapias crónicas. Para que los niños afectos de enfermedades endocrinológicas no tengan mayor riesgo de padecer cualquier patología, incluyendo la infección por COVID-19, es necesaria una adherencia óptima a las medicaciones o terapias sustitutivas que reciben (insulinoterapia, hidrocortisona, levotiroxina, antitiroideos etc.). Por ello recordamos la necesidad de seguir las pautas de medicación indicadas por el equipo sanitario de forma correcta.
  • ¿Cómo minimizar el riesgo de contraer la enfermedad? Los niños y adolescentes con enfermedades endocrinológicas han de seguir las indicaciones actualizadas de las autoridades sanitaras de cada país, incluyendo medidas de distanciamiento social, uso de mascarillas y lavado frecuente de manos.
  • Asistencia escolar: los niños con patologías endocrinológicas han de seguir las normas establecidas por las autoridades sanitarias en relación con la jornada escolar, como el resto de la población pediátrica.
  • ¿Cómo actuar en caso de síntomas que sugieran una infección por COVID-19?: Se recomienda ponerse en contacto con el equipo sanitario y seguir sus indicaciones de cara al tratamiento. Así mismo, es necesario mantener las indicaciones establecidas por las autoridades sanitarias en relación con la realización de test diagnósticos y las medidas de aislamiento social.
  • Niños y adolescentes con diabetes tipo 1. Los pacientes con diabetes tipo 1 y buen control, no tienen ningún riesgo añadido a la población pediátrica en lo relacionado con la infección por COVID-19. En caso de enfermedad, se recomienda seguir las pautas habituales acordadas para días de enfermedad, que incluyen monitorizar la glucosa con mucha frecuencia, modificar las dosis de insulina en función de las glucemias y de la ingesta, determinar la cetonemia ante una situación de hiperglucemia mantenida, y en caso de duda, contactar con el equipo diabetológico de referencia. Ante mal estado general, hiperglucemia mantenida con cetonemia o intolerancia oral completa se debe acudir a un servicio de urgencias.
  • Niños y adolescentes con insuficiencia adrenal. Los niños con hiperplasia suprarrenal congénita, panhipopituitarismo, terapia mantenida con glucocorticoides o cualquier otra causa de insuficiencia adrenal que manifiesten síntomas de enfermedad deben de seguir las recomendaciones establecidas por su endocrinólogo de actuación ante una situación de stress. Esto implica duplicar o triplicar la dosis de hidrocortisona según sea necesario. Ante mal estado general o cuadro de intolerancia oral completa, se debe acudir a un servicio de urgencias.
  • Disponibilidad de medicaciones. Se recomienda seguir las pautas habituales que garanticen disponer de toda la medicación necesaria para el tratamiento de cada enfermedad endocrinológica en un plazo de 2-4 semanas (insulina, glucagón y sistemas tecnológicos utilizados en la diabetes tipos 1, hidrocortisona, levotiroxina etc.). No es deseable acumular medicación para un largo periodo de tiempo porque este hecho podría contribuir a dificultar el abastecimiento adecuado de las mismas.

Como conclusión, todos los niños y adolescentes afectos de patologías endocrinológicas, incluyendo la diabetes tipo 1, han de mantener una adherencia óptima a las terapias sustitutivas para poder hacer frente en la mejor situación a la pandemia por el covid-19. Así mismo, han de seguir con extremo detalle las recomendaciones actualizadas que las autoridades de Salud Pública establezcan para minimizar el riesgo de contagio y trasmisión, de dicha enfermedad.

Especial vuelta al cole con diabetes

Especial vuelta al cole con diabetes
Especial vuelta al cole con diabetes

Se acerca el momento de la vuelta al cole, que este año está cargado de incertidumbres. En el caso de las madres y padres con diabetes, se añade además la preocupación porque la diabetes no interfiera en su vida escolar. Mientras esperamos la información sobre cómo se va a resolver el tema del Covid-19 en las aulas, recopilamos aquí una serie de artículos sobre la diabetes en el colegio para ayudar a resolver las dudas de madres y padres en ese aspecto:

  • Vuelta al cole, ¿cómo prepararlo?: en este artículo te damos las pautas esenciales para preparar todo lo relacionado con la diabetes en el aula.
  • Lo que deben saber los profesores sobre la diabetes: en este texto hemos recopilado toda la información que el/la profesor/a deben tener para saber cómo reaccionar ante cualquier dificultad. En él podéis encontrar también una versión descargable en PDF que podéis enviar al colegio o instituto, o llevar impresa para que los profesores la tengan a mano.
  • Tener diabetes en el colegio: en esta sección de la web podréis encontrar el listado actualizado de los colegios que cuentan con personal sanitario en la Comunidad de Madrid e información sobre el derecho a tener personal sanitario en los centros educativos en el que haya niños con necesidades sanitarias de carácter permanente o continuado.
  • Derecho a enfermera en las excursiones: para asegurarnos de que nuestros hijos cuentan con el acompañamiento adecuado durante las excursiones y viajes de fin de curso, debemos solicitarlo en la forma y tiempo adecuados. En este artículo os contamos cómo hacerlo.
  • ¿Cómo preparar las excursiones de los niños con diabetes?: si el diagnóstico de tu hijo/a es reciente, y van a ir sus primeras excursiones, este listado te permitirá no olvidarte de nada.
  • Solicitud/renovación de la prestación económica por cuidado de menores afectados por diabetes tipo 1: aquí encontrarás toda la información sobre esta prestación en la Comunidad de Madrid.
  • Acoso escolar y diabetes: en ocasiones los acosadores utilizan la diabetes de los niños para hacerles bullying, en este artículo una de nuestras psicólogas nos indica qué señales indican que nuestro hijo puede estar sufriendo acoso y cómo actuar.
  • Diabetes y exámenes: en este texto repasamos cómo pueden afectar los exámenes a la diabetes de los estudiantes a través de la experiencia personal de una de nuestras voluntarias.
  • Visitas de nuestro voluntariado a los colegios e institutos: por último os recordamos que un equipo de nuestro voluntariado hace visitas a colegios e institutos de nuestros socios en los que habla a los alumnos y profesores sobre la diabetes. Para solicitar que se haga este tipo de charlas en vuestro centro escolar, debéis poneros en contacto con nosotros en info@diabetesmadrid.org.

Trastornos de alimentación y diabetes

Desde la década de los 80 del pasado siglo, la asociación entre un grupo de conductas alimentarias de riesgo y trastornos de la alimentación con la diabetes mellitus comenzó a recibir atención. Es probable que los artículos “Anorexia nervosa and bulimia in diabetics” o “Bulimia, anorexia nervosa y diabetes”, publicados en 1984 en el Journal of Psychosomatic Research y The Psychiatric Clinics of North America, respectivamente, fueran los primeros dedicados a explorar esta relación.

A partir de este momento, el estudio de la prevalencia, características clínicas y las consecuencias médicas de esta relación ha sido objeto de estudio por parte de numerosas investigaciones. De hecho, está ampliamente documentado que las adolescentes y mujeres con diabetes tipo 1 tienen mayor probabilidad de desarrollar conductas de alimentación de riesgo que sus contrapartes sin diabetes.

En estas conductas de riesgo pueden incluirse las dietas “milagro”, los ayunos, los atracones y un rango de conductas compensatorias y purgativas que interfiere claramente con un adecuado manejo de esta enfermedad. Las conductas de alimentación deben ser entendidas en un continuo que va desde la restricción hasta los atracones.

Comencemos analizando las restricciones, donde podemos encontrar las dietas “milagro” y los ayunos, por solo citar dos ejemplos. Las dietas “milagro” son altamente restrictivas, pues el objetivo es perder mucho peso en un corto período de tiempo.

Por su parte, los ayunos prolongados interfieren con las cinco comidas por día que estos pacientes deberían hacer.

En el otro extremo se encuentran los atracones, que se caracterizan por una exagerada ingestión de alimentos en un corto período de tiempo y la sensación que la personas tiene de no poder parar. También aquí se suma el comer nocturno, donde las personas incrementan la ingestión de calorías después de la cena (alrededor del 25% de la ingestión del día). En ambos casos se suelen ingerir alimentos altamente procesados y calóricos que no suelen ser recomendable para la dieta de las personas con diabetes.

Por último, habría que analizar un grupo de conductas purgativas o compensatorias que pueden complicar aún más las cosas. Dentro de estas se pueden señalar provocarse el vómito, el uso de laxantes, el consumo de productos de herbolario sin acción demostrada en sustitución de algunos alimentos o una práctica excesiva de la actividad física. En la diabetes de tipo 1 también se ha observado que, para perder peso, algunos pacientes evitan inyectarse sus dosis de insulina, o se las administra en cantidades inferiores a las necesarias.

Aunque estas conductas por sí solas constituyen un riesgo considerable para los pacientes con diabetes, el mayor riesgo viene dado cuando hablamos de un trastorno de alimentación clínicamente establecido y diagnosticable. Los trastornos de la alimentación tienden a pasar desapercibidos para muchas familias, hasta que sus manifestaciones son notablemente graves. Suelen parecer problemas menores, cuando la realidad muestra que tienen la mayor tasa de mortalidad de todas las enfermedades psiquiátricas.

Si entendemos que el manejo de la diabetes pasa por la adherencia a una alimentación moderada y saludable, es lógico pensar que prestar atención a las conductas alimentarias de los pacientes resulta un factor sumamente importante. En este sentido tendríamos que estar atentos a los indicadores de anorexia, bulimia, trastorno de atracones y síndrome de comer nocturno en los adolescentes.

En esta etapa evolutiva los conflictos con la imagen y el peso se tornan más agudos. A ello habría que añadir la existencia de una comunidad en Internet denominada pro-anorexia donde se ofrecen consejos y retos para perder peso. Muchas chicas suelen volverse tristemente famosas en las redes por sus imágenes de desnutrición extrema, autolesiones o muerte. No resulta complicado que, como cualquier otro, un adolescente que tiene diabetes pueda acceder a este tipo de contenidos.

Tomando en cuenta lo anteriormente expuesto y antes de activar las alarmas, necesitamos saber si los adolescentes con diabetes tipo 1 tienen más riesgo de desarrollar un trastorno de la alimentación. Una revisión publicada en 2013 en Diabetic Medicine, analizó 10 estudios sobre el tema. Los resultados mostraron que el diagnóstico de los trastornos de la alimentación estaba presente en el 7% de los adolescentes con diabetes tipo 1, en comparación con el 3% de los adolescentes que no tenían diabetes.

El mismo estudio también observó que saltarse intencionadamente las inyecciones de insulina es una conducta que afectaba alrededor del 40% de las chicas con diabetes tipo 1. Los resultados parecen indicar que resulta necesario prestar atención al desarrollo de trastornos de alimentación y a evitar la inyecciones de insulina como particularidad compensatoria en estos pacientes.

¿Qué indicadores pueden alertarnos de la presencia de un problema?

En primer lugar debemos tener en cuenta el peso, los factores de personalidad y el entorno familiar. En segundo lugar, qué ocurre tras el diagnóstico y la edad a la que éste ocurre.

En este momento observar qué ocurre con el peso es importante, pues las manifestaciones de la alimentación de riesgo son diferentes en dependencia de si se gana o se pierde peso. Hay que estar muy pendiente si existe satisfacción con la pérdida de peso o la preocupación cuando se gana. El tercer indicador lo podemos observar en el manejo y respuesta del tratamiento con insulina. En este punto habría que prestar atención a los episodios de hipoglucemia o la ganancia de peso.

En el primero podría estar relacionado con episodios de atracones. Al darse un atracón sube la glucemia y hace necesaria una dosis adicional de insulina, cuestión que puede llevar a una hipoglucemia y la perpetuación de la conducta de atracones con el reinicio del ciclo. Por supuesto, la ganancia de peso es inevitable.

Por su parte, para el segundo caso podría ocurrir todo lo contrario: una combinación de conductas de restricción y el rechazo a aplicarse el tratamiento con insulina como conducta compensatoria. Otro problema asociado a la ganancia de peso puede ser el conteo de calorías. En este sentido existen muchas familias que suelen perpetuar estas conductas con sus alabanzas a la pérdida de peso y su obsesiva focalización en las calorías que se consumen.

Me gustaría llamar la atención sobre un factor de riesgo en los trastornos de la alimentación al que muchas familias ni siquiera prestan atención porque es percibido como una cualidad positiva. Estoy haciendo referencia al perfeccionismo. En el caso de estas personas es un perfeccionismo socialmente prescrito, que suele tapar las dificultades con la autoestima que la propia insatisfacción con la imagen genera.

Estos chicos, aunque la mayoría de los estudios se han realizado con chicas, se esfuerzan por ser los mejores en todas las áreas con el objetivo de recibir aprobación de padres y compañeros. Cuando no llegan al resultado propuesto suelen experimentar intensos episodios de depresión, ansiedad o angustia que les lleva a la necesidad de autocastigarse.

Por tanto, estemos atentos para detectar cualquier tipo de trastorno a los que se refiere este artículo.

Boris C. Rodríguez
Master en Psicología Médica y Doctor en Psicología Clínica y de la Salud

¿Se puede prevenir la diabetes en los niños?

La diabetes tipo 1 a día de hoy no se puede prevenir. Los mecanismos desencadenantes e involucrados en la destrucción de las células productoras de insulina no están claros y no se ha podido encontrar y desarrollar todavía ningún medio para prevenirla.

En la diabetes tipo 1 hay tres momentos en los que es frecuente aumentar de peso y grasa corporal y hay que estar atentos para evitar el sobrepeso y la obesidad que pueden hacer más difícil el control metabólico, así que sí se pueden prevenir:

  • En los primeros dos meses tras el diagnóstico: mientras se estabiliza la situación iniciando el tratamiento con la insulina, se come mejor, se metaboliza y aprovechan los alimentos; también se suele disminuir la actividad física habitual hasta estabilizar los controles metabólicos y volver a la rutina previa.
  • En la adolescencia: la situación hormonal favorece el acúmulo de grasa y la resistencia a la acción de la insulina, junto con las primeras salidas de ocio con los amigos, “comidas rápidas” insanas a precios asequibles para el bolsillo adolescente, picoteos, a veces transgresiones, junto con el aumento de sedentarismo por mayor demanda de estudios y abandono frecuente de actividades deportivas.
  • Etapas de hipoglucemias frecuentes y/o recurrentes: conlleva ingesta extra de calorías añadidas a la alimentación habitual, no sólo en forma de hidratos de carbono de absorción rápida, también de alimentos con grasas o más calóricos de absorción lenta.
  • Inicio de tratamiento con bombas de infusión subcutánea con bombas de insulina: permiten flexibilizar el número y cantidad de ingestas, a la vez los picoteos.

La diabetes tipo 2, hasta hace unos años conocida como la diabetes del adulto, pues era muy rara en la infancia, adolescencia y primera juventud, está en preocupante aumento. Este aumento no sólo se está produciendo en personas mayores, sino que empieza a afectar a personas cada vez más jóvenes, incluyendo niños y adolescentes, de una manera casi epidémica. Muchos son diagnosticados en la adolescencia, donde la situación hormonal favorece un estado de resistencia a la insulina.

¿Qué factores o situaciones de riesgo existen para desarrollar diabetes tipo 2 en la infancia y adolescencia?

  • Historia familiar de diabetes tipo 2 (padres, abuelos, tíos, hermanos…).
  • Sobrepeso u obesidad.
  • Estilo de vida sedentario y escasa realización de actividad física.
  • Hábitos alimentarios inadecuados.
  • Pertenecer a algún grupo étnico de mayor riesgo: latinos, afroamericanos, indígenas americanos o estadounidenses de origen asiático o islas del Pacífico, o de Alaska.
  • Madre con diabetes gestacional.

Todos estos factores son los mismos que tienen los adultos con riesgo de diabetes tipo 2 (añadida la edad). Entonces, ¿qué es lo que cambia para que nuestros chavales tengan cada vez más DM2? Precisamente el aumento en ellos de los tres factores más importantes y susceptibles de modificación: el sobrepeso/obesidad, el sedentarismo y la alimentación inadecuada.

¿Podemos prevenir la diabetes tipo 2?

Sí, claro que sí. En niños y adolescentes se puede prevenir o retrasar su aparición con pequeñas medidas y cambios que, mantenidos, compartidos, y ejemplares, producen grandes mejoras, como un “efecto mariposa”.

El principal hito es conseguir peso saludable. En casos de sobrepeso y obesidad, el perder peso, no ganarlo o hacerlo más despacio en periodo de crecimiento, ya es un paso importante, si se acompaña de alimentación saludable y actividad física habitual. No ponerle.s a dieta sin la indicación y criterios médicos.

Casi todos estos consejos son aplicables a la diabetes tipo 1 para evitar el sobrepeso y la obesidad, así como para mejorar el control metabólico, prevenir complicaciones y otras patologías asociadas a ellas.

– Mejorar la alimentación, no sólo es una medida para prevenir la diabetes tipo 2, el sobrepeso o la obesidad, sino también para evitar otras situaciones que suelen acompañar como hipertensión, dislipemia, etc. Para ello, sirvan estas ideas para poner en práctica en familia:

  • Tomar más agua en lugar de refrescos, zumos, bebidas energéticas, etc. que no aportan nutrientes y contienen extra de calorías y sustancias excitantes nada beneficiosas. Elegir fruta entera mejor que zumo.
  • Tomar más frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y hortalizas. Si pueden ser frescos, mejor, pero si no, congelados o cocidos también son una buena alternativa.
  • Evitar alimentos fritos, precocinados, procesados, bollería o cereales industriales, productos azucarados o refinados, ricos en grasas o grasas saturadas, y comidas “rápidas”. Optar por parrillas, cocidas, plancha, al vapor, papillote, sustancias integrales, naturales sin salsas elaboradas, utilizando aderezos naturales, ajo, cebolla, hierbas aromáticas, etc.
  • Elegir alimentos menos grasos, pescados y carne blanca mejor que carne roja, no añadir sal a los alimentos.
  • Reducir el tamaño de las porciones menos saludables.
  • Participar en la compra (ir a comprar mejor con el estómago lleno para evitar tentaciones), practicar la lectura de etiquetas y composición de alimentos, elección de los productos y elaboración del menú familiar.
  • Una buena idea es utilizar el método del plato: ½ plato con verduras y hortalizas, ¼ con proteínas magas, y ¼ con féculas, arroz u otros hidratos.
  • No insistir en acabarse todo el plato, mejor porciones pequeñas y repetir que platos llenos.
  • Las recompensas, premios o gratificaciones no deben relacionarse con la alimentación (“si te comes la verdura, te doy unas natillas de postre” ).

– Aumentar la actividad física. Para que realmente sea efectivo, el núcleo familiar debe ser activo, formar parte de la cultura y actividades familiares.

  • Limitar el tiempo que se pase delante de la tele, ordenador, móviles, juegos electrónicos, tabletas o consolas y elegir videojuegos activos, participativos, como bailes por ejemplo
  • Es recomendable al menos 60 minutos de actividad física moderada/intensa diaria: jugar, correr, saltar, andar, bailar, ir en bicicleta…. No es necesario que sean todos seguidos, también son útiles actividades de 10-15 minutos o más varias veces al día. Y mejor al aire libre.
  • Ir andando a los sitios, subir las escaleras en lugar de ascensor, subir y/o bajar al autobús o metro y adelantar o retrasar una parada.
  • Aparcar el coche un poco más alejado del lugar de destino.
  • Utilizar otros trucos como hacer bicicleta estática mientras se ve la televisión, se juega a la consola, caminar mientras se habla por teléfono o se conversa.
  • Preguntarles por las actividades que más les gusten. Probar cosas nuevas y descubrir aficiones. Las gimkhanas, juegos de movimiento en grupos y retos son un gran acierto para fiestas, celebraciones, cumpleaños, etc.
  • Animar el esfuerzo, la diversión, el avance, la progresión, valorando y disfrutando las actividades conjuntas.

Debemos instar a la sociedad a primar y favorecer el consumo saludable y la vida activa. Nuestros hijos y nuestro futuro se lo merecen.

Dra. Rosa Mª Servián
Médico de Familia