Las tiras reactivas son pequeñas, pero muy importantes. Gracias a ellas puedes medir tu glucosa de forma rápida y fiable en casa, en el trabajo o dónde lo necesites. Sin embargo, para que los resultados sean precisos, es fundamental conservarlas correctamente.
Te contamos, de manera sencilla, qué debes tener en cuenta:
1. Mantener las tiras en su envase original.
Las tiras vienen en un envase diseñado para protegerlas de la humedad, el aire y la luz. No las cambies de recipiente ni las dejes abiertas sobre la mesa. Después de sacar una tira, cierra bien la tapa para que las demás no se deterioren.
2. Guárdalas en un lugar fresco y seco.
El calor, la humedad y la luz directa del sol pueden alterar la composición de las tiras y afectar el resultado de la medición. Lo ideal es guardarlas en un sitio fresco, seco y alejado de radiadores o ventanas soleadas.
3. Evita la nevera y el baño.
Aunque pueda parecer buena idea, no es recomendable guardar las tiras en la nevera. El exceso de frío y la condensación de humedad pueden dañarlas. Tampoco conviene guardarlas en el baño, ya que es un espacio con muchos cambios de temperatura y humedad.
4. Revisa la fecha de caducidad.
Cada envase indica una fecha de vencimiento. Pasado ese tiempo, las tiras pueden dar resultados erróneos, así que no utilices las tiras después de esa fecha.
5. Manipula las tiras con las manos limpias.
Asegúrate de tener las manos limpias y secas antes de manipular las tiras para no transferir humedad o suciedad.
6. Atención en los viajes.
Si sales de casa por varias horas o viajes, lleva las tiras en su envase bien cerrado y protégelas de temperaturas extremas como la guantera del coche en verano.
Un consejo final
Tu glucómetro y las tiras son un equipo inseparable. Si conservas bien las tiras, estarás cuidando también la fiabilidad de tus mediciones.
Cuidar tus tiras reactivas es cuidar tus resultados, y cuidar tus resultados es cuidar de ti.
Con la colaboración de: Ascensia