Conduciendo con diabetes

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Una conducción responsable no sólo reduce la probabilidad de sufrir o causar un accidente, sino que también contribuye a una mejor convivencia ciudadana. Los consejos generales sobre una conducción responsable son aplicables en cualquier caso, y nunca está de más recordarlos.

Pero, además de adoptar los consejos generales, la persona con diabetes debe tener en cuenta una serie de consejos especiales para conducir que os exponemos a continuación:

  • Por seguridad, antes de iniciar la conducción del coche, moto, o cualquier vehículo debemos medir nuestra glucosa. Se considera que lo aceptable es una glucemia capilar por encima de 90-100 mg/dl. Diversos estudios han demostrado que valores cercanos a la hipoglucemia disminuyen la rapidez de reacción, aunque la persona se encuentre bien. Por tanto, se ha de extremar la prevención de las hipoglucemias actuando de la siguiente manera.
    • Si el control está entre 75 – 90 mg/dl se debe tomar un suplemento de alimento o bebida rico en hidratos de carbono, como por ejemplo una  pieza de fruta o un poco de zumo.
    • Si el control está entre 50 – 75 mg/dl, se tomará lo mismo más algún hidrato de carbono de absorción lenta como pan o un par de galletas,  para evitar que vuelva la hipoglucemia. No se deberá iniciar la conducción hasta haber comprobado que la glucemia está sobre los 100 mg/dl.
    • Si el control es inferior a 50 mg/dl o existen síntomas claros de hipoglucemia (sudor frío, temblor, mareos, palpitaciones, desorientación, falta de concentración….), nos recuperaremos con la ingesta de los alimentos o bebidas citados y  no iniciaremos la conducción hasta comprobar que la glucemia ha superado los 100 mg/dl. 
  • Teniendo en cuenta que una de las complicaciones de la diabetes son las alteraciones visuales, es importante que le dediquemos especial atención y control ya que conduciendo el 90% de la información nos llega a través de la vista. Por lo tanto es necesario que tengamos controles periódicos para diagnosticar y detectar cualquier alteración de nuestra visión y con mayor motivo,  si conducimos en carretera habitualmente.

A modo de resumen para ir seguros al volante necesitamos:

  • Tener los suficientes conocimientos de diabetes para saber qué tengo que hacer ante cualquier situación.
  • Conocer claramente los síntomas de una hipoglucemia para saber cómo remediarla.
  • Conocer los efectos secundarios de otros medicamentos que consumimos.
  • Si nos han diagnosticado recientemente e iniciamos nuestro tratamiento, es recomendable no realizar viajes muy largos. Es preferible que nos vayamos observando para ir más seguros.

Y, por supuesto, también debemos seguir los consejos para una conducción segura que deben aplicar todos los conductores:

  • Antes de empezar a circular debemos asegurarnos de que todos los pasajeros del vehículo lleven abrochado el cinturón de seguridad, incluso para trayectos urbanos cortos. El conductor debe ajustar su asiento y su respaldo de manera que la conducción le sea lo más cómoda y ergonómica posible. Para ello, hay que tener en cuenta que debemos dejar aproximadamente 25 centímetros entre el torso y el volante para que el airbag pueda desplegarse en caso de accidente (en caso de estar embarazada, la mujer debe colocarse la cinta inferior del cinturón por debajo del vientre).
  • Se deben respetar los límites de velocidad adaptando la velocidad a las condiciones del tráfico y las condiciones metereológicas. Nos debemos informar previamente para poder elegir la hora de salida que más nos convenga teniendo en cuenta las condiciones con las que nos podemos encontrar. Es fundamental respetar la distancia de seguridad de fomra que nos permita frenar nuestro vehículo dentro de vía libre y dentro del campo de visión.
  • Ni que decir tiene que es muy importante evitar el consumo de sustancias que puedan alterar nuestras capacidades, las drogas (incluido el alcohol) y algunos medicamentos producen somnolencia, disminuyen nuestro nivel de alerta y nuestra capacidad de reacción. Por ello, siempre antes de comenzar un nuevo tratamiento farmacológico, o ante cualquier situación médica no habitual, debemos consultar a nuestro médico si puede influir en la conducción de vehículos.
  • Está prohibido el uso del teléfono móvil durante la conducción y es importante que nos olvidemos del móvil tanto para hablar o para leer o escribir mensajes de texto. Siempre se puede aprovechar las paradas para contactar con quien ha querido comunicarse con nosotros.  
  • En cuanto al mantenimiento del vehículo, debemos realizar sin excepción las revisiones programadas por el fabricante y acudir al Centro de Inspección Técnica (ITV) cuando corresponda. Es importante comprobar el estado de presión de los neumáticos, en frío, una vez al mes, y nunca está de más una revisión extra del vehículo antes de emprender un viaje por carretera.
  • El conductor debe estar descansado antes de una jornada de conducción, evitando esos planes  de “salgo de trabajar a las cinco, paso por casa y a las seis estamos en la carretera”. Del mismo modo, no debemos ponernos una hora de llegada inamovible en función de la cual adaptemos nuestro viaje poniendo en riesgo la seguridad.
  • La alimentación ideal del conductor es la alimentación “prudente”: sin pasar hambre pero sin comer en exceso, ya que esto último facilita el amodorramiento. Lo más recomendable es hacer varias comidas ligeras y llevar a mano una botella de agua para estar bien hidratado.

Concluyendo, un buen seguimiento médico y control de la enfermedad es la máxima garantía de responsabilidad de una persona con diabetes a la hora de tomar decisiones al volante.

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Autor entrada: Redes