Una conducción responsable no sólo reduce la probabilidad de sufrir o causar un accidente, también pacifica el tráfico mejorando la convivencia ciudadana. Los consejos generales sobre una conducción responsable son aplicables en cualquier caso, y nunca está de más recordarlos. Antes de empezar a circular debemos asegurarnos de que todos los pasajeros del vehículo lleven abrochado el cinturón de seguridad, incluso para trayectos urbanos cortos. El conductor debe ajustar su asiento y su respaldo de manera que la conducción le sea lo más cómoda y ergonómica posible. Para ello, hay que tener en cuenta que debemos dejar aproximadamente 25 centímetros entre el torso y el volante para que el airbag pueda desplegarse en caso de accidente (en caso de estar embarazada, la mujer debe colocarse la cinta inferior del cinturón por debajo del vientre). Se deben respetar los límites de velocidad y, además, adaptar la velocidad a la señalización, las condiciones del tráfico y las condiciones meteorológicas (la información previa es crucial en este sentido: rutas, partes de tráfico, partes meteorológicos, etc, para elegir la hora de salida idónea y adaptarnos a las condiciones que nos vamos a encontrar). Se debe circular a una velocidad que nos permita frenar el coche dentro del tramo de vía que se encuentra libre (respetar distancia de seguridad) y dentro del propio campo de visión.
Es muy importante evitar la ingesta de cualquier tipo de sustancia que altere nuestras capacidades. Las drogas (incluido el alcohol) y algunos medicamentos producen somnolencia, disminuyen nuestro nivel de alerta y nuestra capacidad de reacción. Por ello, siempre antes de comenzar un nuevo tratamiento farmacológico, o al conocer una situación médica nueva, debemos consultar a nuestro médico si éste/a puede influir en la conducción de vehículos.
También debemos evitar el uso del teléfono móvil durante la conducción de vehículos, ya sea para hablar o para leer / escribir mensajes de texto, consultas online, etc (siempre se puede usar en modo manos libres o detener el vehículo en un lugar seguro si la llamada es urgente).
En cuanto al mantenimiento del vehículo, debemos realizar sin excepción las revisiones programadas por el fabricante y acudir al Centro de Inspección Técnica (ITV) cuando corresponda. Es importante comprobar el estado de presión de los neumáticos, en frío, una vez al mes, y nunca está de más una revisión extra del vehículo antes de emprender un viaje por carretera.
El conductor debe estar descansado antes de una jornada de conducción, evitando esos planes hercúleos de “salgo de trabajar a las cinco, paso por casa y a las seis estamos en la carretera”. Del mismo modo, no debemos ponernos una hora de llegada inamovible en función de la cual adaptemos nuestro viaje poniendo en riesgo la seguridad.
La alimentación ideal del conductor es la alimentación “prudente”: sin pasar hambre pero sin comer en exceso, ya que esto último facilita el amodorramiento. Lo más recomendable es hacer varias comidas ligeras y llevar a mano una botella de agua para estar bien hidratado (lo más recomendable es beber con el vehículo parado).
Además de adoptar los consejos generales, la persona con diabetes debe tener en cuenta una serie de consejos especiales para la conducción de vehículos. La legislación actual exige que la persona diabética que esté bajo tratamiento con insulina o hipoglucemiantes orales y que desee obtener o renovar el permiso o la licencia de conducir debe tener un control metabólico aceptable y no haber sufrido cuadros con pérdidas de conciencia en el último año. Esta situación deberá acreditarse en el centro de reconocimiento de conductores mediante la presentación de un informe favorable emitido por su médico. Es importante saber que ocultar una condición médica a la hora de obtener el permiso de conducir puede constituir delito penal.
Por seguridad, antes de iniciar la conducción del coche, moto, o cualquier vehículo se considera que lo aceptable es una glucemia capilar por encima de 90-100 mg/dl. Diversos estudios han demostrado que valores cercanos a la hipoglucemia disminuyen la rapidez de reacción, aunque la persona se encuentre bien. Por tanto, se ha de extremar la prevención de las hipoglucemias. Si el control está entre 75 – 90 mg/dl se debe tomar un suplemento de alimento o bebida rico en hidratos de carbono, como por ejemplo una pieza de fruta, un zumo o una bebida azucarada. Si el control está entre 50 – 75 mg/dl, se tomará lo mismo más dos tostadas o galletas, y no se deberá iniciar la conducción hasta haber comprobado que la glucemia está sobre los 100 mg/dl. Si el control es inferior a 50 mg/dl o existen síntomas de hipoglucemia (sudor frío, temblor, mareos, palpitaciones, desorientación, falta de concentración….), nos recuperaremos con la ingesta de los alimentos o bebidas citados y no iniciaremos la conducción hasta comprobar que la glucemia ha superado los 100 mg/dl.
La persona diabética no sólo puede presentar complicaciones agudas como la hipoglucemia, sino también complicaciones tardías o crónicas. Entre ellas, las más importantes desde el punto de vista de la conducción son las alteraciones visuales. Al conducir, el 90 % de la información nos llega a través de la vista. La diabetes es la enfermedad que causa más frecuentemente trastornos visuales, por lo que merece especial atención y control. Es aconsejable que la persona diabética se someta a examen visual periódico para diagnosticar y tratar precozmente cualquier alteración.
Para disminuir el riesgo de accidentes es crucial conocer bien la enfermedad, conocer los efectos secundarios de los medicamentos que se utilizan, saber reconocer los primeros síntomas de una descompensación y saber cómo subsanarlos, evitar las situaciones desencadenantes y extremar las precauciones (no conducir en la fase aguda de la enfermedad, en la fase de descompensación o en la fase de inicio del tratamiento). Por tanto, un buen seguimiento médico de la enfermedad es la única garantía de responsabilidad a la hora de tomar decisiones sobre la conducción de vehículos en personas diabéticas.
Autor: Javier Palencia. Médico Plan de Salud Cruz Roja Española Comunidad de Madrid
(Publicado en la Revista Entre Todos. Si quieres recibir o descargar la revista, hazte socio)