En los meses de verano en los que el calor se agudiza durante días o semanas, las familias se preocupan a menudo por la salud y la atención de sus niños y niñas con diabetes.
¿Qué dificultades presenta el verano para las familias de niños y niñas con diabetes?
- El principal reto es mantener a los bebés y niños pequeños hidratados. Durante los meses de calor debemos tener en cuenta una mayor sudoración y que las necesidades de agua aumentan de manera importante en esas circunstancias.
- El calor excesivo puede favorecer episodios de menor apetito, lo que dificulta el cumplimiento de las pautas fijas de hidratos de carbono.
- La falta de horarios es una variable importante en diabetes. En épocas no lectivas los horarios a menudo se flexibilizan y hacen que sea más complejo el control de la diabetes.
- El aumento de vida social y gestión de alimentos superfluos o extras añade un plus de dificultad en el manejo de la diabetes de los niños pequeños.
Consejos para hidratación en niños pequeños con diabetes
La bebida de elección con y sin diabetes en niños y mayores es el agua.
Debemos tener en cuenta que no hay una cantidad de agua exacta necesaria al día estudiada para niños y niñas y que además del agua de bebida, también obtenemos agua de los alimentos. Por lo que, para evitar la deshidratación, si no demandan beber agua puede ser útil llenar un vaso de agua para cada comida.
Además se debe aumentar el consumo de verduras frescas, ricas en fibra, minerales, vitaminas y agua, y el consumo de frutas que por norma general tienen un alto contenido en agua.
Podemos fomentar recetas como: gazpacho, sopa fría de verduras, ensaladas de pepino, lechuga, tomate, macedonias frescas de frutas, etc.
¿Qué trucos podemos poner en marcha si tiene menos apetito en verano?
Si tu pequeño o pequeña tiene cambios en el apetito, pide a tu equipo de salud si te recomienda tener un plan flexible de alimentación de tal manera que podáis ajustar las dosis de insulina a la cantidad de hidratos de carbono que estiméis que va a comer.
En caso que el plan de alimentación sea fijo, podemos adaptar algunas recetas o menús para que tengan menor volumen:
- Utiliza las frutas de mayor contenido en hidratos de carbono como plátano, uva, higos o cerezas y evita melón, sandía o fresas.
- Utiliza alimentos farináceos con menor volumen: arroz o patata.
- Camufla algunos alimentos con hidratos de carbono u ofrécelos de fácil masticación: cremas, lasañas, pastel de patata, enriquecer purés con leche en polvo, usar empanadillas de verduras para ofrecer hidratos de carbono a la vez que verduras…
Revisa con tus profesionales de la salud pediátricos de referencia la cantidad de proteína animal que ofreces a tu pequeño o pequeña, a menudo ofrecemos más cantidad de la recomendada y esta proteína tiene un efecto saciante que dificulta que acaben toda la comida.
Cambiar horarios de comidas con diabetes
Es conveniente consular a tu equipo especializado en diabetes qué flexibilidad horaria tiene el niño o niña en función del tratamiento que tiene pautado.
Los tratamientos actuales y futuros ofrecen una flexibilidad que puede ser suficiente para casos de periodos vacacionales.
Vida social y gestión de alimentos superfluos con niños pequeños con diabetes
Como en todos los niños y niñas, es constante lidiar con un entorno que sobre ofrece alimentos a todas horas. Este fenómeno a menudo se incrementa en verano ya que no hay unos horarios marcados y rutinas ni una ocupación clara.
La recomendación es la misma que para población general, los alimentos superfluos cuanto menos se consuman mejor y si están han de ser porque se disfrutan y por entorno social.
Autora: Marina Llobet
Dietista Nutricionista
Unidad de diabetes de Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona
Grupo de trabajo Mujeres y diabetes de la Sociedad Española de Diabetes