Dado que en muchas ocasiones se desconoce cuál era tu situación metabólica previa antes del embarazo y ante la posibilidad que alguna mujer con diabetes gestacional (DG) como tú tuviera diabetes tipo 2, una diabetes tipo 1 o una diabetes autoinmune antes de él, deberías realizar una reclasificación postparto de tu diabetes que se ofrece a todas las mujeres con diabetes gestacional.
La mejor prueba de reclasificación postparto de la diabetes que se te puede ofrecer es la sobrecarga oral de glucosa (SOG) de 75 gramos a realizar entre la 4 y 12 semana postparto. Es una prueba similar a la que realizaste durante el mismo, donde se toman en ayunas 75 gramos de glucosa y se mide la glucosa en sangre justo antes y a las dos horas.
Según las cifras obtenidas:
< 100 mg/dl antes de la prueba es normal y/o <140 mg/dl a las dos horas es normal
100- 125 mg/dl antes de la prueba es prediabetes y/o 140- 199 mg/dl a las dos horas es prediabetes
>125 mg/dl en ayunas antes de la prueba es diabetes y/o >200 mg/dl a las dos horas es diabetes.
Esta prueba se puede sustituir en algunos casos por una determinación en sangre de la HbA1c:
<5,6 % normal
5,7% a 6,4% prediabetes
>6,5% diabetes en dos determinaciones.
Esta prueba solo es para reclasificarte como mujer con prediabetes o diabetes.
Pero aunque la cifra sea normal el riesgo de desarrollar diabetes no ha desaparecido.
Incluso si la curva de glucosa en la revisión postparto es absolutamente normal se recomienda un control de por vida ya que hasta el 60% de las mujeres que han tenido diabetes gestacional acabarán teniendo diabetes tipo 2 a largo plazo. Este aumento del riesgo es lineal a lo largo del tiempo, siendo aproximadamente de un 20% a los 10 años, de un 30% a los 20 años, de un 40% a los 30 años, de un 50% a los 40 años y de un 60% a los 50 años tras la gestación (2). El riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 es 10 veces mayor en mujeres que han tenido previamente diabetes gestacional que en aquellas que no la tuvieron (3).
Tu organismo no ha sido capaz de controlar suficientemente el aumento de la resistencia a la insulina que ha supuesto el embarazo. Es esperable que cualquier otra situación que produzca insulínresistencia (sedentarismo, acúmulo de grasa abdominal, ciertos fármacos como los corticoides) ponga en jaque a tu páncreas, que se verá sobrepasado y probablemente volverá a presentar hiperglucemia: prediabetes en etapas iniciales y diabetes tipo 2 si esta condición progresa.
Ese riesgo se aproximará a cero si controlas tu peso y haces una dieta y ejercicio saludables.
Para que ese riesgo este controlado la Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomienda de por vida en las mujeres con cifras normales una SOG 75 cada tres años y/o HbA1c cada año junto con la determinación de Tensión Arterial, función renal y lípidos por el riesgo de enfermedades vasculares añadidas.
Sin embargo, solo el 45% de las mujeres DG realizan la reclasificación y posteriores controles. *
A continuación, presentamos las barreras aducidas para que esto suceda y las alternativas.
| Barreras a nivel individual Justificado en escasa alfabetización en salud, percepción de riesgos no interiorizados, concienciación y conocimiento de la enfermedad | Sensibilización en grupos de iguales Información clara sobre el propósito, el momento y la importancia de la primera prueba posparto y las posteriores a largo plazoRecordatorios periódicos de visitas y pruebasParticipación de las mujeres con diabetes gestacional en el diseño y la adaptación de los materiales informativos |
| Barreras a nivel interpersonal y familiar Justificado en el escaso apoyo y modificaciones del estilo de vida a nivel familiar que ayuden a la mujer con DG | Apoyo emocional, práctico y económico de la familiaFomento de la modificación de estilos de vida que se puedan implementar a nivel familiar (tabaco, dieta, ejercicio físico) |
| Barreras a nivel del sistema de salud nacional y CC.AA. | Implemento políticas de salud (promoción, prevención)Facilitar la comunicación entre los distintos especialistas y niveles de atención.Vincular la atención prenatal existente con una atención puerperal. Unificar la forma y el momento del screening.Formación en DG de todos los profesionales implicadosAuditorias de calidad de protocolos y procesos asistenciales en DGAprovechamiento de las herramientas digitales para evitar desplazamientos, fomento de consultas en remoto, recordatorios.Favorecer entornos seguros y asequibles para realizar actividad físicaFomentar leyes de etiquetado |
| Barreras a nivel comunitario Fomentar la Equidad | Evitar la carga en la DG de la pobreza, la desigualdad de género, la alimentación, las condiciones de vivienda Fomentar la alfabetización en salud e inclusión social.Evitar y educar en eliminar el estigma social de la diabetes |
En cuanto a la lactancia, no existe ninguna contraindicación para la misma por el hecho de haber tenido diabetes gestacional. Sin embargo, en este caso, confluyen varios factores que pueden obstaculizarla:
- El mayor porcentaje de la obesidad en estas pacientes, ya que ésta es uno de los principales factores de riesgo para desarrollo de diabetes gestacional. La obesidad se asocia con una mayor dificultad en el inicio y el mantenimiento de la lactancia debido a distintos mecanismos (7):
- Está descrita una disminución de la respuesta de la prolactina (la hormona que estimula la producción de leche) ante la succión en mujeres con obesidad pregestacional.
- Existe un acúmulo de la progesterona y los estrógenos en el tejido graso mamario. La progesterona inhibe la producción de leche (lactogénesis) y los estrógenos su secreción.
- La realización de cesáreas con mayor frecuencia, especialmente en aquellos casos con un peor control metabólico y macrosomía fetal (bebés con un peso superior a 4 kg).
- El manejo de la hipoglucemia neonatal que es una posible complicación de la diabetes gestacional. En estos casos hay que asegurar un aporte mínimo de glucosa al bebé, que se realiza de forma artificial y puede dificultar el inicio de la lactancia.
- La diabetes gestacional también puede dificultar la lactogénesis per se, especialmente en el caso de un peor control metabólico, ya que son las mujeres que acaban requiriendo tratamiento insulínico las que presentan mayores dificultades para el inicio de la lactancia (8).
A pesar de estas dificultades, la lactancia materna debe ser recomendada y estimulada por sus efectos beneficiosos en la madre y en los hijos. De hecho, en el caso de la diabetes gestacional se ha demostrado que la lactancia materna es un potente factor protector frente al desarrollo de síndrome metabólico en años posteriores, llegando a reducir el riesgo de aparición en un 7% por cada mes que se mantenga la lactancia exclusiva (9). Igualmente, la lactancia materna también favorece la prevención del desarrollo de una diabetes tipo 2 en los años posteriores al diagnóstico de una diabetes gestacional, siendo este efecto protector más potente cuanto más prolongada sea la lactancia (10).
Se cree que este efecto beneficioso es debido a la prolactina, que es capaz de:
- Mejorar la sensibilidad de las células del organismo a la acción de la insulina.
- Mejorar la función de las células del páncreas encargadas de producir insulina.
- Suprimir el acúmulo de grasa en nuestros adipocitos. Los adipocitos son las células en las que se almacena la grasa. Y cuanta más grasa acumulada mayor riesgo de desarrollo de diabetes tipo 2.
Tu médico y enfermera de familia juegan un papel crucial en la diabetes gestacional y sobre todo en el seguimiento posterior.
- En la etapa Preconcepcional (cuando planificas tu embarazo): el médico y enfermera de familia deben realizarte correctas recomendaciones cara a un nuevo embarazo si en el previo tuviste diabetes gestacional. Deben saber reconocer los factores de riesgo de DG si nunca estuviste embarazada o tuviste un embarazo previo sin diabetes gestacional. Para ello siempre te recomendarán control de peso y dieta saludable.
- Si has sido diagnosticada de diabetes gestacional en el embarazo actual, aunque estarás en buenas manos con tu endocrinólogo, obstetra, dietista y educadora de diabetes. Tu médico y enfermera de familia serán apoyo constante, te explicarán lo que puede pasar, participarán de tu seguimiento, puede que necesites Baja Laboral. Y sobre todo serán un buen refuerzo para realizar una correcta dieta, ejercicio, controles de la glucosa y en su caso del manejo de la insulina. El control de peso y evitar tóxicos como alcohol y tabaco son también supervisado por ellos.
- Si se acerca el parto aparte de apoyo, explicar y resolver todas las dudas y miedos correspondientes. También servirán para ayudarte con la lactancia materna (clave para tu bebe y para ti) y todas las circunstancias que rodean el postparto. Se encargarán de que puedas hacer una correcta reclasificación de tu diabetes y promocionarán que sigas controles más allá del puerperio.
- Todo este apoyo incluido el psicológico en el puerperio y la lactancia deben incluir que interiorices que existen riesgos de diabetes gestacional en segundos y terceros embarazos y sobre todo que la lactancia, una dieta saludable, ejercicio físico y hábitos saludables son claves para evitar el sobrepeso y la diabetes de todo tipo a medio y largo plazo.
- A partir de este embarazo siempre que tengas cualquier contacto con un servicio médico o de cirugía debes advertirles que tuviste diabetes gestacional, así como recordarlo en todas las analíticas de empresa o rutinarias.
Tu médico y enfermera de familia lo debe tener registrado y promover que te realices los controles correspondientes.

CONCLUSIONES:
- Tras el parto, las mujeres con diagnóstico previo de diabetes gestacional deben mantener la adherencia a las recomendaciones de estilo de vida pautadas durante la gestación, dado que su riesgo de desarrollo de diabetes mellitus tipo 2 es 10 veces mayor que las mujeres con normoglucemia durante el embarazo.
- Por esta misma razón, se recomienda durante toda la vida un cribado analítico periódico para descartar alteraciones del metabolismo de los carbohidratos.
- Además de la adherencia a una dieta saludable, la lactancia materna también ejerce un efecto protector frente al desarrollo de síndrome metabólico y diabetes mellitus tipo 2 a largo plazo. Sin embargo, las mujeres que han padecido diabetes gestacional presentan mayores dificultades para el inicio de la lactancia, por lo que ésta debería ser fomentada, supervisada y apoyada por los profesionales sanitarios.
Tenemos que aprovechar la oportunidad del diagnóstico de diabetes gestacional para que las mujeres aprendan, incorporen y mantengan los hábitos recomendados en el embarazo a largo plazo, ya que este diagnóstico se produce en un momento en el que la motivación va a ser mayor que en cualquier otra ocasión de su vida.
Co autores
Dr. Miguel Ángel María-Tablado
Médico de Familia y Comunitario
Centro de Salud Canillejas SERMAS
Grupo de Trabajo de Diabetes SOMAMFYC
Dra. Nuria García de la Torre Lobo
Especialista en Endocrinología, Metabolismo y Nutrición
Hospital Clínico San Carlos, Centro Creciendo, Madrid
Autora del libro “Que el azúcar no te amargue el embarazo: Guía sencilla para manejar tu diabetes gestacional sin agobios”.