La movilidad es un componente esencial en la vida del hombre. Gran parte de nuestras funciones vitales (respiración, eliminación….) precisan de esta actividad para realizarse de forma satisfactoria. El inmovilismo conlleva una serie de riesgos que asociados a la incapacidad del autocuidado, constituyen la principal fuente de los problemas para las personas en esta situación.
Se considera encamamiento prolongado, más de 72 horas, lo que ya puede generar complicaciones.
El inmovilismo afecta de manera negativa a los sistemas cardiaco (disminución del rendimiento miocárdico), circulatorio (trombosis venosa y edemas), respiratorio (estasis de secreciones), músculo esquelético (atrofia muscular, acortamiento de la fibra muscular, disminución de la fuerza y tono muscular, resistencia a la insulina, osteoporosis y degeneración articular), endocrino (anorexia, hipercalcemia, obesidad), gastrointestinal (estreñimiento), genitourinario (estasis urinaria, cálculos urinarios, retención urinaria), piel (disminución de la circulación capilar), neurosensorial (lesión nerviosa por bajo aporte sanguíneo), psicológicos (tensión emocional y enfado), relación social (aislamiento social).
Pero, ¿qué es el inmovilismo?
El inmovilismo o síndrome de inmovilidad es el conjunto de signos y síntomas físico y psicológicos que se presenta como consecuencia de la disminución de la capacidad para realizar las actividades cotidianas por deterioro de funciones del sistema neuro-músculo-esquelético producido por enfermedades neurológicas, cardiovasculares, pulmonares; trastornos músculo-esqueléticos, neoplasias, estados de confusión mental, depresión, incontinencia urinaria y fecal, alteración de los órganos de los sentidos, hospitalización o institucionalización, efectos farmacológicos secundarios y barreras arquitectónicas.
Hay distintos grados de este signo de inmovilidad: leve, moderada y severa, nos centraremos en ésta última que designa a la persona que tiene dificultad para movilizarse de manera independiente fuera de una cama o sillón para realizar cualquier actividad básica de la vida diaria.
Para determinar el grado de inmovilismo se utilizan distintas escalas que nos aportarán la información necesaria para poder plantear los distintos objetivos.
Los objetivos en este tipo de situación siempre deben ser promover al máximo y en la medida de lo posible la movilidad tanto activa como pasiva, y prevenir los riesgos asociados a dicho estado.
Ya se ha descrito que es la inmovilidad, pero, y la movilidad ¿qué es?, ¿es equivalente movilidad a actividad física?
Según la OMS la actividad física es cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto energético.
La movilidad comprende la realización de movimientos, ya sea de todo el cuerpo o una parte del mismo y puede ser ejecutado por la persona o un especialista, con un fin específico.
Al hacer actividad física, movilizamos, pero cuando movilizamos no siempre se considera una actividad física.
Por lo tanto haremos una distinción entre lo que es la cinesiterapia activa o terapia a través del movimiento activo y cinesiterapia pasiva o terapia a través del movimiento pasivo.
Tipos de intervenciones y técnicas con sujetos encamados
Cinesiterapia Pasiva
Es el conjunto de técnicas manuales o instrumentales que buscan la movilización de segmentos corporales mediante una fuera independiente de las unidades neuromusculares del paciente. Las fuerzas externas a utilizar pueden ser la gravedad, las manos del terapeuta, una movilización autopasiva del sujeto o la fuerza de un artromotor; este tipo de técnicas suelen ser las más utilizadas en los pacientes encamados cuyo movimiento es escaso.
Efectos:
- Sobre la articulación: estira y acorta sucesivamente la cápsula. Pone en tensión las fibras elásticas y evita su retracción.
- Sobre la longitud del músculo y sobre su actividad refleja.
- Sobre la circulación: provoca la compresión y dilatación de los vasos sanguíneos, este efecto de bomba acelera la circulación favoreciendo la oxigenación de los tejidos, tan importante en los pacientes con diabetes para evitar los daños endoteliales.
- Permite mantener y recuperar la imagen motora del movimiento (memoria cinestésica).
Cinesiterapia Activa
El sujeto realiza el acto de movimiento voluntariamente, ya sea ayudado (cinesiterapia activa asistida), con oposición (cinesiterapia activa resistida) o libremente (cinesiterapia activa libre).
Efectos, además de los ya nombrados en la cinesiterapia pasiva:
- Recuperación y mantenimiento del máximo recorrido muscular y articular.
- Recuperación y mantenimiento del tono muscular necesario para la eficacia de la contracción y mantenimiento de la postura.
- Mantenimiento y aumento de la potencia muscular.
- Mantenimiento y aumento de la resistencia a la fatiga.
- Mejora de la coordinación.
- Mantenimiento y aumento de la destreza y velocidad del movimiento.
- Efecto relajante (5).
Electroestimulación
La electroestimulación es una terapia física que aplica diversos tipos de impulsos para conseguir una contracción de la musculatura a tratar.
Se utiliza para mejorar el tono muscular de los pacientes encamados, e incluso para mejorar la fuerza muscular empleando para ello programas distintos como pueden ser elevación del tono y prevención de la atrofia muscular.
La persona puede no participar mientras recibe este tratamiento si no es posible que lo haga, o puede colaborar al mismo tiempo que recibe el impulso y siente la contracción, sumando así los efectos beneficiosos como son mantener o recuperar el trofismo muscular.
Por último destacar que en una persona encamada, no solo se producen afectaciones a nivel físico sino también a nivel psicológico como la depresión, sobre los cuales también hay que intervenir, principalmente atención en forma de abrazos o escucha activa, son algunos de los modelos más recomendables.
BIBLIOGRAFÍA
1. Unidad plan de cuidados del hospital universitario virgen del Carmen de alicante, protocolo de encamamiento.
2. Evaluación del colapso del cuidador primario de pacientes adultos mayores con síndrome de inmovilidad Elizabeth María Morales-Cariño,* Blanca L. Jiménez-Herrera,* Tirzo A. Serrano-Miranda** * Servicio de Rehabilitación Geriátrica, Instituto Nacional de Rehabilitación. ** Servicio de Epidemiología Clínica, Instituto Nacional de Rehabilitación. Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma de México.
3. OMS. Actividad Física. [Página principal en Internet]. 2014 [citado: 27 noviembre 2014]. Disponible en: http://www.who.int/dietphysicalactivity/pa/es/
4. Berton, V. Laguna, A. Szyaresevszky, G. Panasiuk, A. Movilizaciones Terapéuticas. [Internet]. 2000 [citado: 08 diciembre 2014]. Disponible en: http://www.ergofisa.com/docencia/Movilizaciones%20tera.cap%205.%202008 .pdf
5. Rehabilitación Médica. Rafael González Mas. Ed. Masson S.A. 1997. P.11-18
6. [Página principal en internet]. 2015. [citado: 31 diciembre 2015]. Disponible en: http://www.efisioterapia.net/articulos/electroestimulacion-y-fisioterapia
Autor: Antonio Miguel Merino
Fisioterapeuta
(Publicado en la Revista Entre Todos. Si quieres recibir o descargar la revista, hazte socio)