Enfermedades intercurrentes y diabetes

Comparte esta entrada...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
enfermedades intercurrentes

Efectos de las enfermedades intercurrentes sobre las necesidades de insulina

  • Fiebre
    • Tiende a incrementar la glucemia debido a las hormonas contrarreguladoras.
      • Aumento de la resistencia a la insulina.
      • Aumento de la glucogenolisis y de la gluconeogénesis: riesgo incrementado de cetoacidosis
    • Falta de apetito
      • Disminución de la ingesta de hidratos de carbono.
    • Presencia de vómitos y diarrea
      • Disminución de necesidades de insulina.
    • Estrés de la enfermedad
      • Aumento de hormonas contrarreguladoras: incremento de necesidades de insulina (salvo en niños < 6 años).
    • Utilización de fármacos hiperglucemiantes (corticoides)

¿Consecuencias de las enfermedades intercurrentes en la diabetes?

  • Deshidratación.
  • Hiperglucemia descontrolada o sintomática.
  • Cetoacidosis.
  • Hipoglucemia

Cosas a tener en cuenta:

  • Las enfermedades intercurrentes pueden causar hiperglucemia y cetosis.
  • Pueden dar lugar a hipoglucemia, más frecuentemente en niños menores de 6 años (por inmadurez de los sistemas de contrarregulación).
  • Si un niño con diabetes vomita siempre hay que considerar posibilidad de deficiencia insulínica mientras no se demuestre lo contrario.
  • La glucosa en sangre y los cuerpos cetónicos en orina (cetonuria) o mejor en sangre (cetonemia) se han de monitorizar con frecuencia mientras dure la enfermedad.
  • Hay que ajustar la dosis de insulina, nunca omitirla, incluso si el paciente no puede comer.
  • No hay que olvidar el tratamiento de la enfermedad intercurrente.
  • Aumentar la ingesta de líquidos, especialmente si la glucosa en sangre es alta, hay presencia de cuerpos cetónicos o existen pérdidas de líquidos por diarrea, vómitos o fiebre.
  • Se han de administrar bolos adicionales correctores de insulina de acción rápida en una cantidad igual o superior al 10-20% del total de la dosis diaria, cada 2-4 horas si la glucosa en sangre es alta y hay presencia de cuerpos cetónicos.
  • En niños con náuseas y vómitos pueden ser útiles los líquidos azucarados en pequeñas cantidades, siempre que se haya administrado insulina y la hiperglucemia no sea excesivamente elevada.
  • Se ha de acudir al servicio de urgencia médica si, tras los bolos extra de insulina, la glucemia y/o los cuerpos cetónicos permanecen igual de altos o con tendencia ascendente.
Comparte esta entrada...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Autor entrada: Redes