Entrevista al Dr. Julio Zarco

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Dr. Julio Zarco

Julio Zarco ocupa en la actualidad la dirección del Área de Personalización de la Asistencia Sanitaria y Responsabilidad Social Corporativa del Hospital Universitario Clínico San Carlos. El próximo sábado 9 de junio, dentro de la I Jornada de “Avances y tecnologías aplicadas al tratamiento de la diabetes”, asistiremos a una presentación de dicha área.

El Dr. Zarco ha basado su trayectoria profesional en la humanización de la medicina priorizando la responsabilidad social corporativa, dando voz a las asociaciones de pacientes y protagonismo al voluntariado. También es el presidente de la Fundación Humans, formada por profesionales e instituciones del mundo sociosanitario y cuyo objetivo es facilitar los procesos de Humanización en la sanidad, en las actitudes de los profesionales y en la organización de los centros asistenciales.

Le agradecemos su tiempo y colaboración en esta entrevista.

P.- ¿A qué se debe que sea Doctor y más concretamente, Médico de Familia?

R.-Supongo que llegue a ser médico por genética y por influencias ambientales. Procedo de una familia sanitaria, de médicos y de enfermeras. En mi familia eran habituales las charlas y contraste de parecer de los casos clínicos del día a día. Mi madre era enfermera y me he criado en los ambulatorios y hospitales, viendo desde niño, el sufrimiento de los pacientes y la posibilidad de la ayuda profesional. Esta vivencia de la infancia es la que más me marcó para decidir querer ser médico.

P.- Usted defiende la humanización de la asistencia sanitaria, pero ¿en qué consiste esto?

R.-La humanización de la asistencia sanitaria es una forma de acercarse al mundo del paciente y de su familia. No es un concepto nuevo, ni actual, es tan antiguo como la propia medicina y aún más, tan antiguo como cuando la compasión por ver a otro semejante sufrir despertó en el primer ser humano el impulso de querer ayudarle.

La forma de acercarse y relacionarse con el ser humano que sufre, puede realizarse de muchas maneras y aquella que combina de manera adecuada los aspectos científico-técnicos, junto a los aspectos humanos de comprensión, empatía, escucha activa, respeto y afecto, esta “manera de ser del profesional”, es humanización.

P.-Usted ha sido Director General de Humanización de la Comunidad de Madrid y ahora es el Director de Personalización del Hospital Clínico San Carlos ¿Qué diría que le falta a la asistencia sociosanitaria en España y cómo la ve ahora?

R.-La atención sociosanitaria en España es una excelente asistencia cuando la comparamos con los países del entorno europeo, esto es una realidad. Aun así, no podemos conformarnos con nuestro modelo y nuestro sistema de prestación de servicios públicos, pues las áreas de mejora son múltiples. Por destacar solo algunas áreas donde debemos hacer un esfuerzo por mejorar, nos encontramos con la personalización de la atención que damos a nuestros pacientes y a sus familias. El sistema sanitario debe de ser más “amable”, es decir más integrador e integrativo de los cuidados que se dispensan. Para ello es necesario una mayor participación de los pacientes en los procesos internos de los centros (una mayor información y formación de pacientes y familias es necesario) y por supuesto tratar de acercar nuestros servicios de una manera lo más individualizada a los ciudadanos que lo necesitan, para tratar de potenciar y preservar la dignidad del individuo, cuando más vulnerable se encuentra. Cuando hablamos de humanizar el sistema sanitario, estamos hablando de esto mismo y, por supuesto, esto supone también generar una mayor eficiencia en la gestión de listas de espera, acceso a nuevos fármacos, etc.

P.- ¿En qué consiste su labor como director del área de personalización de la Asistencia Sanitaria en el Hospital Clínico? 

R.-Debo de decir que, el hospital Clínico San Carlos es el primer hospital de España que ha apostado por crear un área de estas características. El área es de personalización y responsabilidad social corporativa, es decir, dos áreas que tienen mucho que ver y que tienen campos comunes. En este momento estamos, entre todo el equipo y con el impulso de la gerencia del hospital, vertebrando este área. Para ello estamos trasformado la unidad de atención al paciente, que clásicamente ha sido el repositorio de quejas y reclamaciones, en una unidad proactiva con el hospital. Este servicio, además de esta función, adquiere las demás funciones de humanización y personalización, y para ello trabajará de manera integrada con la unidad de trabajo social e informadores del hospital. Adquiere nuevas funciones como es el registro de instrucciones previas, mediación y el trabajo con el comité de pacientes, que estamos constituyendo. Este comité de pacientes, será un órgano activo del hospital y estará integrado por las asociaciones representativas de las áreas terapéuticas más prevalentes y de mayor importancia en cuestión de impacto de salud. Por otro lado se constituye la unidad de responsabilidad social corporativa que integra importantes áreas funcionales como es la sostenibilidad, el medio ambiente, la creación de una escuela de salud para el área del hospital, el voluntariado, etc. En definitiva un proyecto ilusionante y con alto impacto en salud y en calidad percibida.

P.- En sus años de profesional debe haber tenido contacto con personas con diabetes. ¿Cree que ahora están mejor  informados que antes? Es decir, ¿son pacientes empoderados?

R.-En mis 30 años de ejercicio profesional, repartidos entre la asistencia, la gestión y la docencia, he tenido una importante interacción con pacientes con diabetes y sus familias, y el cambio cualitativo ha sido espectacular. Desde los años 80, donde los médicos de familia no podíamos prescribir insulinas, pues estaba reservada solo para los médicos endocrinos, y comenzábamos a dar las primeras charlas sobre hábitos saludables, hasta el presente donde el paciente dispone de mucha más información y formación, el cambio ha sido espectacular. El paciente y su familia no solo tiene  una mayor activación psicosocial (termino que prefiero al de empoderamiento), sino que el autocuidado ha venido a dotar de una mayor capacidad al individuo, para controlar su proceso, en definitiva, el paciente se ha hecho responsable de su propio proceso y este acto volitivo, repercute de manera decidida en su propia salud.

P.-También habla de la importancia del cuidado del escenario terapéutico para que el paciente por ejemplo no se sienta incómodo e ir al médico no le resulte costoso. ¿Cómo tiene que ser este espacio y por qué cree que por el momento no se tiene tan en cuenta?

R.-El escenario terapéutico, es muy importante, pues es donde se desarrolla toda la acción terapéutica y quizás es el aspecto terapéutico que menos se contempla en nuestros planes de mejora. Atender a los ciudadanos en unas salas de espera, consultas, quirófanos, etc. adecuados, repercutirá en la percepción que tengan del centro. La masificación de nuestros hospitales añadidos al envejecimiento y la poca consideración que se tiene por parte de la planificación sanitaria a estos aspectos, hace que no estén dentro de las prioridades sanitarias. Sin lugar a dudas un espacio funcional y acogedor, repercute en una vivencia más “humana” del trato.

P.-En cuanto a las nuevas tecnologías, ¿cree que estas son un punto a favor o en contra del paciente y del médico? ¿Cómo combatimos al doctor Google?

R.-Las nuevas tecnologías son un punto a favor del paciente y del médico, siempre que su utilización sea la adecuada. Yo siempre digo que la “revolución tecnológica” exige de una “revolución humana”. Esto quiere decir, que lo humano y lo tecnológico es complementario y debe de integrarse de una manera armónica. La única manera de combatir al Dr. Google es tratando de generar información desde los sectores profesionales y desde los movimientos asociativos. Es muy importante acreditar la calidad y la pertinencia de las páginas web que se publican.

P.- Además  cree que es muy importante que la sociedad conozca su salud y sepa cómo estar bien, cómo cuidarse… Todo lo que sabemos es por la educación que recibimos y en algunos aspectos tenemos ciertas taras. Así que ¿sería una buena idea que en los colegios se implantase una asignatura específica que tratase sobre la cultura de la salud para desprendernos de ciertos mitos? Esta asociación conoce bien las ideas erróneas que circulan sobre de la diabetes…

R.- La cultura de la salud es la herramienta más potente que puede otorgarse una sociedad abierta para avanzar, no solo hacia la salud, sino también hacia la democracia y la sociedad deliberativa. La educación comienza en la familia y en el colegio, por ello, el verdadero reto consiste en capacitar a los docentes y a los padres, para que sean verdaderos agentes de salud.

P.-Nos gustaría saber, ya que es profesor en la Complutense de Madrid, cómo son sus clases. ¿Enseña desde la humanización de la relación entre paciente y doctor? ¿Cómo ve a los futuros médicos?

R.-En mis clases con los alumnos de medicina trato desde el primer momento que tengan contacto con los pacientes. Establecemos encuentros con pacientes y asociaciones de pacientes, para que desde los primeros cursos de la facultad, puedan empatizar con el mundo del paciente y aprendan la vivencia de la enfermedad “desde dentro”. Por otro lado, mis clases son muy prácticas y a través de técnicas de dramatización, aprenden temas fundamentales como la importancia del lenguaje verbal y no verbal, cómo dar malas noticias, los dilemas éticos, etc. Veo a los futuros médicos, muy volcados en la capacitación técnica, pero poco interesados en la capacitación humana. Esa situación debe de invertirse.

P.- Por último nos gustaría que nos recomendase algún libro, ya que sabemos que es un gran aficionado a la lectura y algunas lecturas le han marcado. ¿Podría recomendar algún título a aquellas personas que les acaban de diagnosticar diabetes y todo es un caos hasta que entendemos que se puede vivir con ella?

R.-Efectivamente soy un gran lector y escribo también todo lo que puedo. Las lecturas pueden ser muy diversas, pero por tratar de ser coherente conmigo mismo, quizás deba de sugerir la lectura que a mí más me impacto cuando era estudiante y que aun ahora sigo recomendando a mis alumnos de medicina. El autor es el psiquiatra Viktor Frankl y el libro,”El hombre en busca de sentido”. En este libro, el autor narra sus experiencias en los campos de exterminio nazi y, como toda su teoría del hombre, la fundamentó en estas dramáticas experiencias. Allí expone su teoría de la esperanza, de la vida y de la dignidad, porque aunque a una persona le arrebaten todo lo que tiene en su vida e incluso su propia vida, nadie le puede arrebatar cómo enfrentarse ante la situación. Este libro, es una glosa a la VIDA con mayúsculas, a la esperanza y a la resilencia. El hombre enfermo no es peor o está menoscabado por la enfermedad, sino que es un ser humano distinto y si cabe, más humano.

 

Dori Ayllón

Periodista colaboradora A.D.M.

Puedes consultar para tener más información de Julio Zarco:

 www.juliozarco.com y www.fundacionhumans.com

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Autor entrada: Redes