Gastroenteritis, ayuno y control de la diabetes

Gastroenteritis

Posiblemente a lo largo de nuestra vida hemos visto alguien cercano, o a alguno de nosotros sufrir en alguna ocasión un cuadro de gastroenteritis. Pero seguramente desconociéramos qué podemos hacer para aliviar los síntomas y mantener un buen control de la diabetes.

La gastroenteritis es un proceso que se produce al inflamarse el estómago y los intestinos. Se puede producir por distintas causas, provocarla un virus, por alimentos o agua contaminados por bacterias, parásitos o por efectos secundarios de medicamentos. Los síntomas más comunes son nauseas o vómitos, diarrea, fiebre baja y calambres abdominales si los vómitos son muy intensos. Pueden mantenerse desde un día hasta más de una semana.

Es fácil que, si los vómitos o la diarrea son muy agudos, los nutrientes y los líquidos no se retengan y por lo tanto los niveles de glucosa puedan descender a niveles por debajo de 80mg/dl produciendo hipoglucemias y deshidratación.

En las personas con tratamiento insulínico conviene reducir la dosis entre un 25- 50 % de la dosis de insulina de acción lenta o prolongada para controlar la hipoglucemia, no se debe suspender completamente. Las personas con tratamiento oral, tampoco deben suprimir la medicación si la toleran. Se deben hacer controles más frecuentes de glucosa (cada dos, cuatro horas) para regular sus niveles con insulina rápida según resultados de las cifras obtenidas.

Es fácil que se pueda producir una deshidratación, por lo que no olvidaremos rehidratar proporcionando los líquidos y electrolitos perdidos. Debemos saber que deben administrarse muy lentamente y en pequeñas cantidades para que se puedan tolerar; se aconsejan dar azucarados para evitar las hipoglucemias como bebidas tipo colas o isotónicas para recuperar electrolitos. En caso de tener glucemias por encima de 200 mg/dl debemos aportar líquidos sin azúcar.

Si se conoce la causa que ha provocado el proceso debe de tratarse de inicio o sino tratar los síntomas. En cualquiera de los casos, si se va a dar un medicamento es importante conocer contiene azucares como excipientes, o si se ha de tener algún cuidado especial por si presenta algún efecto secundario.

Cuando la gastroenteritis es de origen vírico que suele ser la más frecuente, como en los casos anteriores, se deben de controlar los síntomas con la medicación pautada por el médico y mantener la reposición de líquidos, comer siempre que el cuerpo tolere alimentos con alto contenido en Hidratos de Carbono para evitar las hipoglucemias.

Deberemos de consultar a un servicio sanitario sin demora si presentara los siguientes síntomas:

  • Señales de deshidratación como boca o lengua seca, ojos hundidos.
  • Incapacidad de consumir la cantidad indicada de líquidos o carbohidratos y presentar glucemias inferiores a 80 mg/dl.
  • Síntomas de cetoacidosis como dolor abdominal, vómitos, hiperventilación y somnolencia. Si hay posibilidad de hacer un control de cetonuria y tiene además valores superiores a 250 mg/dl de glucosa en sangre, podemos administrar insulina rápida cada 4 -6 horas hasta que los niveles de glucemia sean inferiores a 200 mg/dl y no haya presencia de cetonuria.

Para enfrentarnos a una posible deshidratación o para prevenirla podemos realizar de forma casera una limonada alcalina que consiste en elaborar con un litro de agua embotellada o hervida, el zumo de un limón, la punta de un cuchillo de sal (1,5 gr), la punta de un cuchillo de bicarbonato y dos cucharadas de azúcar o en caso de glucemias elevadas, dos sacarinas; una limonada para ir tomando a cucharadas hasta que se toleren bien los líquidos. Existen también preparados de soluciones de rehidratación oral o se pueden utilizar bebidas isotónicas (las que toman los deportistas).

Si es importante la deshidratación y la intolerancia, no cabe duda que un tratamiento intravenoso de reposición de líquidos en urgencias de un centro sanitario puede ser la solución.

Si no se tolerase ningún alimento y prácticamente nada de líquidos, es importante tener en cuenta el glucagón. Esta hormona ayuda a mantener los niveles de la glucosa en sangre, en caso de una bajada importante de glucosa, como en el caso de las gastroenteritis y en un momento dado nos puede ayudar a evitar las hipoglucemias. Se puede administrar tanto por vía subcutánea como por vía intramuscular y su efecto es bastante rápido, unos diez minutos, por lo que se puede intentar aportar posteriormente glucosa para evitar una nueva hipoglucemia. Es importante mantenerlo en la nevera.

Para las personas con sistema de monitorización de glucosa simplemente se debe ir observando los controles, realizando los mismos cuidados que para el resto de personas con diabetes e ir utilizando, en caso de descompensaciones, los recursos indicados con anterioridad. Tener en cuenta que la deshidratación puede alterar la lectura por lo que conviene realizar control capilar para contrastar resultados alterados.

Una vez restablecida la tolerancia de líquidos, se debe de ir introduciendo de forma gradual y según tolerancia los alimentos por ejemplo sopa de arroz, puré de zanahoria, pollo, pescado cocido, yogures desnatados naturales, manzana rayada sin piel y plátano, hasta reintroducir su dieta habitual. Tener en cuenta que las grasas es lo último a introducir porque se tolera peor.

Javier Camacho, Luis Huerta, Susana Montero y Pilar Ledo
Enfermeros DANO SERMAS

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