Mucha gente decide comenzar a practicar un nuevo deporte durante el verano. Los días más largos y luminosos, tener más tiempo o ver competiciones como el campeonato de Wimbledon o el Tour de Francia pueden servir de inspiración para dar el paso de comenzar un nuevo deporte.
Hacer más ejercicio siempre es bueno, tanto si tienes diabetes como si no, pero antes de introducir un nuevo deporte en tu vida, es bueno tomar ciertas precauciones. Además si lo haces en verano, el calor es un factor importante a tener en cuenta.
En un artículo de la semana pasada hablábamos del deporte en verano y las precauciones para los deportistas ante las altas temperaturas.
El verano es una época idónea para iniciarse en nuevos deportes, ya que se dispone de más tiempo libre, los días son más largos, o tenemos la posibilidad de realizar nuevas actividades, como pueden ser los deportes de agua.
No obstante, se ha de tener en cuenta que por muy entrenado que se esté, al empezar una actividad deportiva nueva, el organismo gastará más glucosa de lo habitual. Se puede, por ejemplo, estar acostumbrado a correr a diario y con la llegada del verano decidir iniciarse en la natación, aunque se emplee el mismo tiempo e intensidad, se consumirá más glucosa, por lo que es importante no confiarse y medirse frecuentemente los niveles para poder adaptar las dosis, ya que se puede correr el riesgo de padecer una hipoglucemia.
Del mismo modo, una persona poco entrenada utilizará más cantidad de glucosa para realizar una misma actividad que una persona que esté muy preparada, por lo que es importante conocerse a uno mismo y ver cómo actúa cada organismo, realizándose los controles pertinentes y los ajustes necesarios independientemente del seguimiento de la diabetes de otra persona.
Aquellos que se inicien en el deporte observarán en primer lugar, que su glucemia baja con mucha facilidad pero, según vayan pasando las semanas, se necesitarán menos carbohidratos o no reducir tanto las dosis de insulina para realizar los mismos entrenamientos. Por ello, se recomienda que el incremento de actividad sea paulatino.
En general, las altas temperatura pueden afectar de diferentes formas a los deportistas con diabetes:
Uno de los mayores riesgos es la deshidratación. La hiperglucemia se asocia a un mayor riesgo de deshidratación. Cuando la glucosa en sangre supera los 180 mg/d una parte de ella se elimina por la orina, perdiendo a la vez gran cantidad de líquido
El calor puede elevar los niveles si no se está bien hidratado. Cuando el cuerpo se deshidrata, la glucosa en sangre se concentra más debido a la reducción de sangre en los riñones, lo que hace más difícil que éstos eliminen el exceso de glucosa por la orina.
Lo más recomendable es beber agua, ya que las bebidas diuréticas o con alto nivel de cafeína o sodio pueden contribuir a esta deshidratación que tratamos de evitar, como ocurre con el alcohol, la gaseosa, el café, la leche o el té con teína.
En definitiva, no hay que dejar de realizar deporte en verano, de hecho es un buen momento para iniciarse en este buen hábito, pero siempre estando muy pendientes de los controles y del estado de las medicinas y , ante cualquier duda, consultar siempre con un profesional, ya que, además de todo lo expuesto, hay cierta sintomatología que causa la fatiga provocada por el calor, que puede asemejarse con una hipoglucemia, como ka sudoración, temblor del cuerpo, mareos, letargo, visión borrosa, hambre o irritabilidad. Por lo que, sobretodo, si no se está acostumbrado a la práctica deportiva puede resultar difícil de identificar
Por todo esto, recalcamos la importancia de conocer los niveles de glucosa en sangre antes, durante y después de realizar la actividad. Y no olvidar los consejos básicos, tratar de realizar el deporte al aire libre a primera o última hora del día, evitando las horas centrales y buscando la sombra. O, en su defecto en zonas de interior aclimatadas como puede ser un gimnasio Mantenerse siempre hidratado, bebiendo agua incluso antes de sentir sed y utilizar cómoda ligera y transpirable. Mojarse la nuca y muñecas si fuese necesario y , en la medida de lo posible evitar hacer deporte solos o sin que al menos alguien sepa vuestra ubicación.