NAVIDADES POR EL MUNDO. FINLANDIA

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NAVIDADES EN FINLANDIA

En Finlandia vuelve a ser el primer domingo de adviento en el que empieza la temporada de Navidad. Hay que destacar las reuniones de las distintas asociaciones que siguiendo una antigua tradición se reúnen los días previos a estas fiestas después del trabajo para realizar las decoraciones navideñas para vender. Estas veladas tienen el nombre de ‘pikkujoulu’ (la pequeña Navidad). El domingo previo a la Navidad es cuando se decora el árbol, y entre otros adornos están las hileras de banderas de distintos países como símbolo de amistad entre los pueblos y los himmeli, adornos que se hacen con pajillas huecas. Las velas del abeto sin embargo no se encienden hasta la víspera de Nochebuena. Esa noche, la del 23 de diciembre cuando los niños ya están dormidos, los mayores se quedan por la noche a tomar café, hacer la comida y decorar la casa para que cuando se despierten esté todo listo.

 

El día 24 a las doce de la mañana se proclama la Paz Navideña en Turku (antigua capital del país). Cuando oscurece las familias se encaminan al cementerio donde a las cinco de la tarde encienden velas a sus seres queridos.

El desayuno del día 24 consiste en crema de avena con canela, azúcar y leche fría. Dentro de la crema está escondida una almendra, y se dice que quién la encuentra, tendrá buena suerte el próximo año. Los adultos toman una bebida que se llama “glogg” con pasas y nueces. Antes de la cena, las familias se divierten jugando, tocando el piano y cantando villancicos. La cena es la parte más importante del día. Se come jamón con mostaza, zanahorias y papas, guisantes, rosolli (una ensalada con remolacha etc.), arrenque, ensalada de hongos, queso casero y mucho más. Se toma cerveza, vino y otras bebidas. Como postre se toma café, pan de especias y pudín. Después de la cena viene Santa Claus con los regalos.

Los finlandeses son muy cercanos a Santa Claus, ya que en la región llamada Korvatunturi y situada al norte del Círculo Polar Ártico es donde más cartas de niños van dirigidas. En este país existe incluso una gran atracción turística, llamada Tierra de Navidad, en donde se puede ver el hogar de Santa Claus. De hecho en Finlandia Santa Claus visita a los niños en persona la noche de Nochebuena. Por lo general los niños le reciben vestidos de elfos o gnomos para esperar una gran canasta con los regalos. Después escuchan atentos las peripecias del largo viaje que ha hecho desde tan heladas tierras y como tiene mucho trabajo esa noche la visita no suele ser muy larga.

Como curiosidad en Finlandia la noche de Nochevieja tiene algunos rituales para empezar el año con buen pie, como la suerte que te espera el próximo año por los objetos escondidos bajo las tazas o la interpretación de las formas originadas al derretir en el hogar unas herraduras de estaño y verterlas en un balde de agua fría; las sombras que proyecte sobre una pared la figura resultante serán los presagios para el porvenir.

Las fiestas navideñas terminan la Noche de Reyes aunque esta noche prácticamente no tiene ninguna relevancia en Finlandia.

 

RECETA: Pasteles de Navidad / Joulutortut

Ingredientes:Para la masa: 200g mantequilla o margarina, 250 g de harina, 1 dl de agua fría 1 chucharadita vinagre. También podemos usar hojaldre congelado.
Para el relleno: Puré de ciruelas o mermelada de ciruela (en nuestro caso light)

¿Cómo lo hacemos? Ponemos todos los ingredientes de la masa en un bol y mezclamos rápido hasta que tenga la textura de masa sin amasarla demasiado. Dejamos enfriar hasta que se endurezca y extendemos posteriormente en una superficie espolvreada con harina. La doblamos varias veces sobre sí misma para hacer el hojaldre y dejar una plancha de medio centímetro. Cortamos la masa en cuadrados de unos 8 cm (exactamente igual si compramos la masa de hojaldre congelada) y en cada cuadrado hacemos un corte desde la esquina hacia el centro pero sin llegar a éste. En el centro de cada cuadrado ponemos una cucharadita de mermelada y doblamos cada esquina cortada hacia el centro para darle forma de molinillo.

Con un pincel untamos con huevo batido y metemos en el horno hasta que estén dorados a 200º.

 

Autora: Pilar de los Reyes. Redactora Jefe de la Revista Entre todos.

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Autor entrada: SAS