¿Por qué no se debe hacer ejercicio con cuerpos cetónicos?

ejercicio con cuerpos cetónicos

Cuando impartimos educación diabetologica a personas con diabetes una recomendación básica es no realizar ejercicio con cuerpos cetónicos, pero ¿sabemos realmente cuál es la razón?

Para poder explicarlo primero vamos a ver qué son y cómo se producen los cuerpos cetónicos.

El organismo de forma fisiológica, obtiene la energía a través del metabolismo de los hidratos de carbono, para poder realizarlo la insulina se encarga de introducir la glucosa dentro de la célula y poder terminar el proceso con éxito; pues bien, cuando tenemos una glucemia elevada (>250 mg/dl)1 junto con un déficit absoluto de insulina (olvido de dosis o insulina en mal estado), incremento de hormonas de contrarregulación, infecciones, enfermedades intercurrentes, fiebre, algunos fármacos y una reducción de la sensibilidad periférica a la insulina, los hidratos de carbono no se pueden quemar, por lo que el organismo opta por obtener energía a través del metabolismo de las grasas, con lo que se producen los llamados cuerpos cetónicos, que son tóxicos para nuestro organismo.

Se puede dar en diabéticos tipo 1 y el diabéticos tipo 2 con muchos años de evolución y escasa reserva pancreática. Toda persona diabética que cumpla esta característica debería tener un medidor de cuerpos cetónicos.

Como es una ruta alternativa a la fisiológica produce las siguientes alteraciones:

  • Hiperglucemia: debido a la falta de insulina y a la secreción de hormonas (catecolaminas, glucagón, hormona del crecimiento y cortisol)
  • Deshidratación: a consecuencia del aumento de la diuresis y vómitos.
  • Cetosis: por la oxidación de los ácidos grasos, genera ácido acetoacético, ácido beta-hidroxibutírico y acetona, estos tres son los llamados cuerpos cetónicos.
  • Alteraciones hidroelectrolíticas: se pierden electrolitos como potasio y fósforo.

Si este cuadro evoluciona en el tiempo con cuerpos cetónicos >3mmol/L y el pH sanguíneo disminuye por debajo de 7,32, se da una cetoacidosis diabética; situación grave en la que debemos acudir a nuestro centro hospitalario más cercano, ya que puede evolucionar y llegar al estado de coma, y muerte en extremas.

Recordamos que los cuerpos cetónicos se pueden medir de dos formas distintas:

  1. En sangre: mide el ácido beta-hidroxibutírico, que es el más abundante y específico en casos de cetosis. La técnica es similar a la medición de la glucemia capilar, pero con tira específica de cuerpos cetónicos.
  2. En orina: mide ácido acetoacético y acetona, puede dar falsos positivos y negativos.

Tener en cuenta los valores en sangre de cuerpos cetónicos3:

  • 0 – 0,6 mmol/L: normal o negativo.
  • 0,6 – 1 mmol/L: sospecha de cetosis, ligeramente elevado.
  • 1,1 – 2,9 mmol/L: cetosis establecida, riesgo de cetoacidosis.
  • >3 mmol/L: acudir al servicio de urgencias.

Los síntomas son: nauseas, vómitos, dolor abdominal, signos de deshidratación, debilidad, respiraciones rápidas y profundas, aumento de sed, aliento con olor afrutado (debido a la acetona), alteración del nivel de conciencia y coma.

Es muy importante no realizar deporte cuando tengamos cuerpos cetónicos positivos porque durante el ejercicio se produce respuestas hormonales como es el aumento en la utilización de grasas para obtener energía; a veces con el ejercicio puede aumentar la concentración sanguínea de ácidos grasos libres hasta 8 veces4, los primeros 15-20 minutos quemamos la glucosa que hay en sangre, músculo e hígado en distintas proporciones, hasta que casi se agota y después comenzamos a quemar grasas. Otra respuesta hormonal natural al ejercicio es la liberación de hormonas hiperglucemiantes, ya que el organismo comprende que necesitará más glucosa para poder realizar ejercicio.

Ambas respuestas hormonales agravarían el proceso y lo acelerarían conduciéndolo a una cetoacidosis grave, ya que aumentarían los cuerpos cetónicos en sangre junto con una hiperglucemia. Hay que recordar que al no tener insulina la glucosa no puede entrar en la célula y producir energía.

Si tenemos cuerpos cetónicos es imprescindible la administración de insulina, rehidratación y tomar hidratos de carbono de absorción rápida para que el organismo junto con la insulina puedan introducir la glucosa en la célula para obtener energía y dejar de utilizar la ruta alternativa de las grasas; para ello debemos preguntarle a nuestro profesional sanitario cuál es nuestra pauta a seguir si algún día nos sucede este cuadro.

Ana Belén Aguirre
Diplomada en Enfermería
Experta en Nutrición y Planificación Dietética

Bibliografía:

1. A.J. Amor Fernández, V. Perea Castilla, C. Viñals Domenech, Cetoacidosis y estado hiperglucémico hiperosmolar: Dr. E. Esmatjes Mompó. Tratado de Diabetes Mellitus. 2ª Edición. Madrid. Editorial médica Panamericana; 2017. 571-581.

2. P. Martin Vaquero, P. Gutiérrez Cobos, Complicaciones metabólicas agudas: hipoglucemia y cetoacidosis diabética: L. F. Pallardo Sánchez. Diabetes y Embarazo. Madrid: Aula Médica Ediciones; 1999. 57-71.

3. Fundación para la diabetes (internet). Madrid: FD; http://www.fundaciondiabetes.org/infantil/187/cetoacidosis-diabetica-ninos.

4. J. González de la Aleja Téllez, Respuestas y Adaptaciones endocrinas en el ejercicio físico: L. J. Montes Domínguez .Fundamentos de la Enfermería del Deporte1ª Edición. Madrid. Enfo ediciones; 2008. 417-443.

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