La diabetes mellitus, cuando de forma persistente no se consiguen alcanzar y mantener los objetivos del tratamiento, entre ellos los niveles de glucemia, puede ocasionar alteraciones en diferentes órganos, las más conocidas son las complicaciones circulatorias de los pequeños y grandes vasos sanguíneos.
¿Puede la diabetes lesionar los nervios?
Esas complicaciones pueden afectar los pequeños vasos sanguíneos que irrigan y nutren los nervios produciendo lo que se conoce como neuropatía diabética.
A grandes rasgos, esta neuropatía puede afectar:
- Los nervios de las extremidades (neuropatía periférica) con alteraciones fundamentalmente de la sensibilidad que producen sensaciones de hormiguillo, acorchamiento, falta o aumento de la sensibilidad e incluso dolor, fundamentalmente en piernas y pies.
- Los nervios que regulan la función adecuada de otros órganos y sistemas como el aparato digestivo y el urogenital (neuropatía autónoma) produciendo por ejemplo alteraciones en la motilidad/ contractilidad del estómago, haciendo que se retrase o dificulte su vaciado (gastroparesia). En el caso del aparato urogenital puede ocasionar problemas urinarios o de la esfera sexual, de estos nos vamos a ocupar durante el desarrollo de este artículo.
El envejecimiento es uno de los factores que influyen en la aparición de alteraciones urinarias y de la sexualidad en la población general, pero éstas pueden ser más frecuentes y producirse antes en las personas con diabetes.
¿Cuáles son los problemas más frecuentes que afectan la sexualidad de las personas con diabetes?
En el caso de las mujeres la neuropatía puede producir alteraciones de la sensibilidad que disminuyen la excitación, lubricación insuficiente que produce incomodidad o dolor, todo ello contribuye a reducir la capacidad para disfrutar de las relaciones sexuales.
También la falta de aceptación de la diabetes y los niveles inadecuados de glucosa en sangre (hiper o hipoglucemia) pueden influir en el estado anímico, generando depresión, ansiedad y cansancio que pueden influir en el deseo y en la respuesta sexual.
Los cambios hormonales pueden ser más acentuados en las personas con diabetes y la coexistencia de otras circunstancias como la premenopausia o menopausia pueden empeorar los problemas anteriormente descritos.
En los varones puede existir dificultad para conseguir la erección o mantenerla (disfunción eréctil) o alteración en la emisión del esperma que puede producirse en dirección a la vejiga urinaria en lugar de dirigirse hacia el exterior (eyaculación retrógrada).
Así mismo, la posible disminución del número y movilidad de los espermatozoides en el semen de algunos varones con diabetes podría condicionar una disminución de su fertilidad.
Otros problemas de carácter urogenital relacionados con la diabetes en hombres pueden ser la incurvación excesiva del pene por fibrosis de sus tejidos (enfermedad de Peyronie) que puede hacer dificultosas/ dolorosas o imposibles las relaciones sexuales, disminución de los niveles de testosterona, más frecuente en varones con diabetes y en aquellas con peso elevado (la mayoría en el caso de diabetes tipo 2) que produce en ellos una disminución del deseo sexual y mayor cansancio.
¿Cuáles son las alteraciones más frecuentes que pueden afectar las vías urinarias?
Tanto las mujeres como los hombres pueden presentar escapes involuntarios de orina (incontinencia urinaria), que puede ser de varios tipos:
- De urgencia, en la que la persona afectada tiene necesidad repentina de acudir a orinar para evitar que se produzcan escapes involuntarios de la orina.
- De esfuerzo cuando las pérdidas de orina se producen con la realización de actividades como toser, reírse o realizar determinados movimientos.
- De rebosamiento por reducirse la sensación de llenado vesical y disminución de la capacidad de contracción del músculo detrusor de la vejiga urinaria que provoca la micción. Esto hace que se almacene una gran cantidad de orina en la vejiga y que se produzcan pérdidas involuntarias cuando ese volumen supera la capacidad de la misma para retenerla además de incrementarse el riesgo de infecciones urinarias.
Estas infecciones urinarias y también las genitales son más frecuentes debido tanto a alteraciones en la función del aparato urinario como a la aparición anormal de glucosa en la orina que favorece el crecimiento de microorganismos infecciosos en las regiones circundantes a la zona por la que se elimina la orina, lo que ocasionaría infecciones tanto en el pene (balanitis) como en la vulva y vagina (vulvitis, vaginitis). En estos dos últimos casos las infecciones producidas por hongos (candidiasis) son las más frecuentes.
La incontinencia urinaria puede asociarse a la presencia de una vejiga neurógena que se caracteriza por lesión de los nervios que producen su contracción, en unos casos por defecto produciendo la distensión de la vejiga, en otros por exceso desencadenando contracciones involuntarias, a veces descoordinadas con esfínter vesical que es el que normalmente evita las pérdidas de orina.
La vejiga neurógena produce síntomas tardíos, inicialmente puede producirse disminución de la frecuencia y dificultad para poder orinar. Pero también pueden producirse micciones frecuentes a veces acompañadas de incontinencia de urgencia, sensación de quedarse con ganas de orinar tras acabar de hacerlo, interrumpirse el chorro de la orina y orinar varias veces por la noche.
La vejiga neurógena favorece la aparición de retenciones urinarias, infecciones frecuentes, cálculos y reflujo de orina desde la vejiga a los uréteres que en algunos casos puede afectar al riñón.
¿Existen otras causas que puedan contribuir a todas estas alteraciones?
Sí, una serie de factores pueden inducir la aparición o empeoramiento de los problemas urogenitales a nivel global y en el caso de la diabetes en particular, entre ellos se pueden destacar el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, el sobrepeso/obesidad, enfermedades cardiovasculares, cifras de presión arterial inadecuadas (hiper/ hipotensión), niveles altos de colesterol en sangre, baja actividad física, insomnio, estrés/ ansiedad/ depresión, como efecto secundario en la utilización de algunos tipos de medicamentos.
Actualmente con la aparición de nuevos y excelentes fármacos para tratar la diabetes están aquellos que por su mecanismo de acción al eliminar el exceso de glucosa en sangre a través de la orina (glucosúricos) como la dapagliflozina, empagliflozina y canagliflozina pueden favorecer la aparición de infecciones fundamentalmente genitales, para evitarlo en lo posible se recomienda que las personas que los toman, después de orinar laven adecuadamente la zona urogenital.
¿Se puede disminuir el riesgo de desarrollar los trastornos indicados?
La exposición a concentraciones de glucosa elevada (hiperglucemia) de forma persistente es la causa fundamental del desarrollo de complicaciones. Por ese motivo la principal medida para reducir el riesgo de padecerla es que los niveles de glucemia y su reflejo en la hemoglobina glicosilada se mantengan lo más próximos a la normalidad (HbA1c menor de 6,5- 7%). Pero además de la glucosa es fundamental reducir peso, no fumar y también que la tensión arterial, el colesterol y el resto de factores que hemos comentado previamente se encuentren dentro de los objetivos establecidos.
¿Tienen tratamiento si ya se han producido?
Una vez que los problemas genitourinarios han aparecido, adicionalmente a las medidas anteriormente comentadas, también existen una serie de medicamentos que pueden ayudar a corregirlos o mitigarlos, relajando el músculo de la vejiga o aumentando el tono de su esfínter, que es el que regula la salida de la orina y evita las pérdidas involuntarias.
En la vejiga neurógena puede ser necesario el sondaje intermitente por el propio paciente (autosondaje) para eliminar la orina retenida y en algunos casos la cirugía.
En las infecciones de orina/ genitales está indicado incrementar la ingesta de líquidos, la limpieza de la zona, así como la utilización de antibióticos o antifúngicos.
Autor: Dr. Carlos Debán Miguel
Médico de familia en el C.S. El Restón (SERMAS)
Máster en diabetes tipo 2, nutrición y salud pública
Experto universitario en endocrinología y diabetes
(Publicado en la Revista Entre Todos. Si quieres recibir o descargar la revista, hazte socio)