El seguimiento de las personas con diabetes es muy importante para poder prevenir posibles complicaciones y además comprobar que todo va bien. Os dejamos algunas de las pruebas diagnósticas que deben realizarse habitualmente al paciente con diabetes.
¿Con qué frecuencia te realizas la HbA1c? ¿Cada 3 meses, cada 6 meses, una vez al año, nunca?
La hemoglobina glucosilada sirve para conocer de forma global cómo han sido los niveles de glucosa en sangre durante los últimos 3 meses.
Las recomendaciones actuales establecen que la hemoglobina glucosilada debe realizarse al menos una vez cada 6 meses si el diabético presenta un grado de control metabólico estable y con mayor frecuencia (una vez cada 3 meses si dicho control no es adecuado).
El objetivo de control de la HbA1c debe individualizarse en cada paciente; por lo general debe ser inferior a 7% para considerarse bueno aunque lo óptimo sería entre 6 y 6,5%. Sin embargo en los últimos años se ha valorado que en determinados pacientes (mayores de 70 años, diabetes de larga evolución o con complicaciones cardiovasculares) las cifras de HbA1c bajas pueden aumentar el riesgo cardiovascular (esto se cree debido a que al intensificar el control metabólico aumenta la frecuencia de aparición de hipoglucemias y esto puede favorecer la aparición de arritmias, isquemia miocárdica…) y por ello se establecen objetivos más amplios (Hba1c menor de 7,5%, 8% …) dependiendo de las características de cada paciente.
Glucemia basal
Es una determinación que, aunque no aporta más que una cifra puntual y estática de cómo está la glucosa en el momento de hacerse el análisis, sigue siendo un acompañante clásico del resto de determinaciones que se solicitan a una persona con diabetes. De forma aislada tiene un valor muy limitado.
Perfiles glucémicos
Nos indican cómo se comportan los niveles de glucosa del paciente a lo largo del día (antes, después de las comidas y en el momento que pueda ser necesario) y nos permiten realizar ajustes en las dosis de insulina, dieta y actividad física.
Perfil Lipídico
Además de la glucemia basal y HbA1c en la analítica se solicitan otras determinaciones como el perfil lipídico (colesterol en sus diferentes fracciones, triglicéridos) con el fin de conocer si existe hipercolesterolemia o hipertrigliceridemia que muchas veces acompañan a la diabetes,
Perfil renal (creatinina, ácido úrico, sodio, potasio, calcio y fósforo)
El objetivo es valorar la existencia de afectación renal para lo que también se solicitará un análisis de orina en el que se realizará un sistemático, microalbuminuria e índice albúmina/creatinina,
Perfil hepático (GOT, GPT, GGT, bilirrubina)
Sirve para comprobar que no existen alteraciones hepáticas producidas por el depósito de grasas en el hígado (hígado graso) o como efecto secundario de los fármacos que se utilizan en el tratamiento de la diabetes y que se metabolizan en el hígado.
Hemograma
Se suele solicitar para valorar si existe anemia u otras alteraciones de los corpúsculos sanguíneos.
Fondo de ojo y control de la presión intraocular
El paciente con diabetes deberá realizarse estas pruebas de forma anual, o más frecuentemente si existe retinopatía. El fondo de ojo se realiza con un oftalmoscopio, con un retinógrafo o con ambos dependiendo del tipo de paciente y las lesiones que pueda tener. La retinografía se puede realizar con una cámara que no necesita realizar dilatación pupilar y que pueden estar disponibles en algunos centros de salud, mediante este sistema se realizan fotografías del fondo de ojo que posteriormente son enviadas vía telemática a oftalmología donde son valoradas y se vuelve a enviar el resultado a su médico de familia, sin necesidad de que el paciente tenga que desplazarse al hospital.
En caso de detectar alguna lesión:
Se avisa al paciente y se le cita en el hospital para realizar pruebas más exhaustivas:
- OTC macular (Tomografía de coherencia óptica macular): valora la posible existencia de edema macular.
- Angiografía fluoresceínica: Consiste en la realización múltiples fotografías del fondo de ojo mediante un retinógrafo especial habiendo administrado previamente un contraste llamado fluoresceína que rellena las arterias, capilares y venas, Al iluminar el fondo de ojo con una luz azul se hacen visibles las alteraciones que puedan existir en los vasos sanguíneos de la retina (microaneurismas, exudados, neovasos).
No es preciso el ayuno antes de su realización.
Neuropatía Diabética
Las pruebas para valorarla son:
1.- Percepción del Monofilamento:
Utiliza un filamento de Nylon que ejerce una fuerza constante al presionarlo sobre la piel. Si el paciente no es capaz de notar la presión en al menos 7 de los 10 puntos del pie donde se aplica, el paciente tiene una alta probabilidad de presentar neuropatía diabética.
2.- Diapasón de 128 Mhz:
Se aplica en el primer dedo del pie. El paciente no detecta su vibración en caso de neuropatía diabética.
Para detectar una posible vasculopatía periférica se suele utilizar el índice tobillo/ brazo que utiliza un doppler manual para la determinación de la presión arterial sistólica a nivel del tobillo y del brazo determinando la relación entre ambas. Dicha prueba se puede realizar en centros de salud que cuenten con doppler manual.
En caso de tener que ser evaluado por el cirujano vascular se puede indicar la realización de un eco-doppler para comprobar la permeabilidad vascular y detectar el grado de las posibles obstrucciones.
Autor: Dr. Carlos Debán
(Publicado en la Revista Entre Todos. Si quieres recibir o descargar la revista, hazte socio)