En nuestra vida cotidiana se producen diferentes situaciones que rompen la rutina y provocan cambios en nuestro organismo que conllevan modificaciones en la dieta, ejercicio, y/o tratamiento farmacológico. Estas situaciones especiales pueden ser enfermedades, fiestas, celebraciones, viajes, hospitalizaciones…
A continuación recordaremos qué debemos hacer cuando estamos enfermos y sufrimos procesos que en principio no son de gravedad como una gastroenteritis, gripe, cefalea…pero que si no se adoptan las medidas adecuadas pueden complicarse y alterar el control de la Diabetes.
Vamos a prestar especial atención a aquellos procesos que cursan con fiebre, disminución del apetito y/o pérdida de nutrientes (vómitos, diarrea) con el fin de evitar cetoacidosis, deshidratación, hiperglucemia e hipoglucemia.
En primer lugar debemos de tener presente que las personas con diabetes y/o sus familiares deben estar informadas en todo momento del manejo de aquella, y contar con el siguiente material:
Insulina de acción rápida, tiras de medición de glucosa capilar, lancetas, tiras de medición de cetonas en orina y/o sangre, glucagón, termómetro, instrucciones claras sobre qué dieta seguir y qué tratamiento, teléfono de los servicios sanitarios que tengan de referencia, bebidas tipo biosueros y zumos de frutas, paracetamol o ibuprofeno.
Los controles deben realizarse con mayor frecuencia y monitorizar las cetonas independientemente de los niveles de glucosa. En el caso de los niños, el manejo de la enfermedad debe realizarse por un adulto y disponer de contacto telefónico con un médico. Especial precaución en niños menores de 6 años con las hipoglucemias por menor respuesta reguladora.
Hay que tener presente, en primer lugar, que nunca se debe omitir la insulina, incluso cuando no se come por falta de apetito; deben ajustase las dosis de insulina en función de los niveles detectados de glucosa y/o cuerpos cetónicos. Las necesidades de insulina son variables pues hay factores que pueden disminuir el requerimiento de insulina como el vómito, diarrea, falta de apetito y al contrario, otros como el estrés de la enfermedad puede provocar que aumenten las hormonas contrarreguladoras lo que conduce a un incremento de las necesidades de insulina. Los pacientes con tratamiento solo de dieta o antidiabéticos orales podrían necesitar temporalmente tratamiento con insulina.
En segundo lugar, debemos conocer que tenemos que acudir a un centro sanitario en caso de hipoglucemia severa, hiperglucemia y/o cetonas persistentes, nauseas, vómitos o dolor abdominal que no ceden.
Los síntomas a los que prestaremos especial atención, serán la fiebre, vómitos o diarrea.
Fiebre
En primer lugar, se debería tener en cuenta que si tenemos fiebre cuando nuestra temperatura corporal es superior a 37.5º C (en axila) 38º C (en recto) y entre 37ºC y 37,5 º C hablaríamos de febrícula. La fiebre es un mecanismo de defensa que estimula nuestro sistema inmunitario, es un aliado y no nuestro enemigo. La fiebre suele provocar aumento de los latidos y de la frecuencia cardiaca. También hay que tener presente, que el único método, a nuestro alcance, que nos informa de la temperatura corporal es un termómetro. Si tratamos el proceso con antitérmicos, éstos tienen potencial para bajar la temperatura corporal entre un grado y un grado y medio.
En relación a los antitérmicos, hay que saber que el ibuprofeno es antitérmico y antinflamatorio, pero es gastroerosivo, por lo que no está indicado en una gastroenteritis donde está más indicado el paracetamol. No utilizar otros medicamentos sin consultar al médico. Hemos de estar cómodos, sin poca ni mucha ropa y suficientemente hidratados. Beber abundantes líquidos (2-3 litros a lo largo del día), no realizar ejercicio, analizar frecuentemente la glucemia y cuerpos cetónicos, porque las concentraciones de glucosa son imprevisibles cuando enfermamos.
Cuando padecemos un proceso infeccioso nuestro organismo precisa mas glucosa y se produce una resistencia a la acción de la insulina por lo que se suele precisar más cantidad. Aunque no comamos, el apetito puede disminuir por el proceso febril, nuestro hígado libera glucosa a la sangre y debemos evitar que se agoten esas reservas, por ello, es importante la ingestión de hidratos de carbono, una forma sencilla de hacerlo, es a través líquidos azucarados a pequeños sorbos para evitar las hipoglucemias. Si conseguimos mantener unos niveles adecuados de glucemia, también se deben mantener las dosis adecuadas de Insulina, esto permite que nuestro organismo no recurra a las grasas para la obtención de glucosa y evitamos la cetosis. Los líquidos que podemos utilizar pueden ser zumos (preferible naturales), infusiones con azúcar o bebidas isotónicas. Si utilizamos refrescos se deben eliminar las burbujas agitando con una cucharilla y en niños no deben contener cafeína. Hay que mantener una hidratación adecuada y una glucemia alrededor de 150 mg/dl
Vómitos o diarrea
Las enfermedades que cursan con vómitos o diarrea, pueden ocasionar niveles bajos de glucemia y cetonuria. En el caso concreto, de que exista diarrea, se deben ingerir raciones de hidratos de carbono en forma de arroz hervido o sémola de arroz, pan tostado o manzana rallada, puré de patatas y zanahorias. Las frutas a elegir en este caso solo el plátano, la manzana madura o cocida, respetando las cantidades de hidratos de carbono. Los guisos con puerro blanco, zanahoria, patata, arroz y pescado o pollo suelen ser bien tolerados y un plato apetecible para quien mantiene el apetito. Cuando estos alimentos se toleran puede irse introduciendo una alimentación normal en las raciones de HdC que previamente se tomaban. Debemos evitar:
Leche y derivados, legumbres, verduras crudas, fritos, café y alimentos muy fríos o muy calientes.
La leche se puede sustituir por el yogur natural desnatado y el pan normal por pan tostado.
Si se tienen vómitos reemplazar los alimentos sólidos por líquidos. Asegurar un aporte mínimo diario de 100-150Gr de HC y si se ha administrado insulina, se recomienda la ingestión de hidratos de carbono de consistencia pastosa o semilíquidos por tener una tolerancia mejor. Se pueden tomar los líquidos que mas apetezcan incluso bebidas azucaradas como refresco de cola, como se ha dicho antes, previamente se habrá sacado el gas con una cuchara y sin cafeína en niños. Ingerirlas a pequeños sorbos o con una cucharadita de postre cada cinco minutos.
Las recomendaciones generales para estos casos serían:
- Control de glucemia y cuerpos cetónicos en orina y sangre realizarla con frecuencia.
- Ante cualquier enfermedad hay que poner los medios a nuestro alcance para tratarla de inmediato.
- La ingestión de líquidos extras, es fundamental, sobre todo si la glucemia y los cuerpos cetónicos son altos.
- Si la cantidad de glucosa es alta, se han de administrar una cantidad igual o superior al 10-20% del total de la dosis diaria, cada 2-4 horas si la glucemia es alta o si hay presencia de cuerpos cetónicos.
- Tras esta última actuación, la glucemia permanece alta, persisten los cuerpos cetónicos o presenta náuseas, vómitos o dolor abdominal se ha solicitar asistencia sanitaria inmediata.
- Se puede emplear glucagón subcutáneo para prevenir o tratar la hipoglucemia, sobre todo en niños pequeños. Se utiliza glucagón intramuscular para la hipoglucemia severa.
- Se debe acudir al hospital:
– Si los vómitos son persistentes y en gran cantidad y no se tolera la ingesta.
– Si hay acetona en orina y dolor abdominal o signos de deshidratación.
– Si persisten los niveles altos de glucemia a pesar del tratamiento con insulina.
¿Qué debemos comunicar al equipo sanitario, si precisamos de su asistencia?
- Los síntomas, por ejemplo si has estado con vómitos o sintiendo más cansancio que de costumbre.
- Los niveles de glucosa en la sangre.
- Los niveles de cetona en la orina o sangre.
- La temperatura registrada con el termómetro y la medicación recetada que estás tomando.
- Los alimentos y bebidas que se han consumido o si se ha consumido drogas o alcohol.
Autores: Javier Camacho, Luis Huerta, Pilar Ledo y Susana Montero (Profesionales de Enfermería de A.P. Área Noroeste. SERMAS)
(Publicado en la Revista Entre Todos. Si quieres recibir o descargar la revista, hazte socio)