¿Qué son los productos light? ¿Qué significa que un producto sea light?

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Los productos Light se pusieron de moda en España en la época de los 80. Se empezó por utilizar la sacarina como sustitutivo del azúcar como único edulcorante. Aquel refresco de cola que se comercializó con el nombre de TAB, ya nos queda un poco lejos y supuso una estupenda novedad para todos los que no podíamos ser consumidores de azúcar. El problema es que se vendía en tiendas y supermercados, y en raras ocasiones en hostelería. Esto costó algo más de trabajo.

Y… lo recuerdo tan bien, porque mi debut fue precisamente en esa década en la que si pedías un refresco Light en un bar de copas te miraban como si fueras un bicho raro y si te invitaban a una boda el camarero te sacaba los refrescos light de la cocina haciendo las más absoluta de las excepciones. Pero… menos mal que todo esto ya es historia.

La realidad es que en la actualidad estos productos se hacen más visibles en el mercado. La obsesión por tener un cuerpo diez hace que mucha gente crea realmente que esos cereales estupendos con muchísima fibra en el desayuno o el refresco Light de la chica del bikini nos van a regular maravillosamente el cuerpo hasta tal punto que a lo mejor conseguimos el mismo tipo que   “la del anuncio”. Atención, pregunta ¿alguna modelo de anuncio tiene cartucheras mientras aparece tomando el refresco Light? ¿dónde está esa celulitis para combatirla? Por favor, prefiero no mirar ¿cómo que consigue un vientre plano? Pero si cuando llega el momento de las dos palmaditas en la tripa ya está plana. Bueno, bromas a parte, hay que conocer porqué un producto es Light y consumirlo sabiendo lo que hacemos. Y en lo que a las personas con diabetes respecta con más motivo, porque igual que debemos profesar una eterna gratitud a las empresas que se las ingeniaron para hacernos la diabetes más llevadera con ciertos productos, a otras deberíamos tirar de las orejas por ese “apto para diabéticos” o “diet” cuando no es así.

 

Los productos Light por sí mismos no adelgazan, sí ayudan a controlar una dieta al ser bajos en calorías

Los productos que consideramos Light son bajos en calorías porque han sufrido un proceso de reducción de grasas o de azúcares, en algunos casos sustituyendo los componentes de los productos tradicionales.

Es conveniente aclarar que los productos diet no siempre son sinónimos de alimento bajo en calorías. En el mundo de la nutrición se definen a estos productos como diet porque se han modificado sus componentes son más proteicos, tienen menos grasas o menos hidratos de carbono… Es decir es un adjetivo poco concreto aplicable a cualquier producto que haya variado su composición química.

El acuerdo elaborado en 1990 por la Comisión Interministerial para la Ordenación Alimentaria (CIOA) considera que para que un producto sea Light tiene que tener una reducción de al menos el 30% de valor energético respecto al producto de referencia. No existe un marco legal que obligue a cumplir estos requisitos, sino que se trata de una serie de recomendaciones solamente. Esto ha llevado a que muchas empresas hagan caso omiso de las mismas.

Según un estudio realizado por la Unión de Consumidores de España (UCE), se analizaron bebidas refrescantes, derivados cárnicos, conservas, lácteos, salsas de mesa, mermeladas etc. y únicamente dos de los 14 productos examinados cumplían la normativa sobre los productos Light. En varias ocasiones, la composición del producto Light no era más baja en calorías sino que se trataba de un producto completamente distinto.

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Para que un producto se considere Light tendrá que tener un valor energético reducido en un 30 %

Es conveniente comparar los ingredientes de un producto Light con la del alimento de referencia, no solamente por cada 100 gr. sino también hay que tener en cuenta la ración de consumo. A lo mejor la diferencia calórica en 100 gr. de producto es importante, pero no lo es tanto en una ración. Si nos fijamos en las características de los productos Light sabremos si realmente son adecuados para las necesidades de cada persona, así como la relación calidad precio. Necesitamos saber en qué nutrientes son más ligeros, la cantidad y tipo de grasa que llevan… Muchas veces estos productos son más bajos en calorías porque disminuye uno solo de los nutrientes, es decir un producto nos puede aportar menos hidratos de carbono y un elevada cantidad de grasa. Por lo general también este tipo de productos tienden a tener en su composición mayor número de aditivos.

En cualquier caso lo que no podemos negar es que los productos light nos ayudan a tener una alimentación más variada al menos a los que tenemos limitados ciertos alimentos o a las personas que siguen una dieta. Ahora, eso sí, debemos mirar con atención las etiquetas y seguir consumiendo productos naturales. También nosotros podemos convertir determinados productos en Light, procurando hacerlos menos grasientos o azucarados. Aprender a cocinar los alimentos de una manera adecuada para reducir las grasas o azúcares puede aportarnos salud y ahorrarnos dinero.

En nuestro caso es importante saber los edulcorantes empleados en los productos Light que son más convenientes para tener controlados nuestros niveles de glucosa, sabiendo que algunos tienen aporte calórico y otros no. A modo de recordatorio, los edulcorantes que nos aportan calorías son:

Fructosa –   Su aporte calórico es de 4 kc. Exactamente igual que la glucosa, lo que pasa es que al tener un sabor más dulce se utiliza menor cantidad. Su absorción es algo más lenta que la glucosa dentro de que se considera como un tipo de azúcar de rápida absorción y por tanto no es el más recomendable para las personas con diabetes.

Sorbitol (E 420) – Produce elevación glucémica aunque sea retardada. Cada gramo aporta 2,4 calorías, la mitad que la glucosa. Se emplea sobre todo en los chicles, helados, turrones. Como efecto secundario puede diarrea.

Manitol (E- 421), Maltitol y jarabe de maltitol (E – 965) y Xilitol (E-967). Son al igual que el sorbitol, polialcoholes que suelen formar parte de los alimentos para diabéticos. El Manitol se emplea para endulzar medicamentos para que puedan ser tolerados por los diabèticos. El Xilitol está presente de una manera habitual en la elaboración de chicles y caramelos con efecto refrescante. También ambos poseen efectos laxantes. El Maltitol se utiliza para la elaboración de dulces y cubiertas de chocolates principalmente.

Los edulcorantes acalóricos son:

Sacarina (E- 954) – Es un edulcorante sintético y es el más popular. Es aproximadamente unas cuatrocientas veces más dulce que la sacarosa. Cuando se utiliza en concentraciones altas tiene un regusto amargo.

Ciclamato (E-952) – Es unas cincuenta veces más dulce que la sacarosa. Actualmente está avalado por las autoridades sanitarias siempre que no se sobrepase la ingesta máxima de 11 miligramos por cada kilo de peso. Se utiliza en bebidas carbonosas, yogures, pasta de dientes…

Aspartamo (E-951) – Tiene un poder edulcorante de doscientas veces superior al del azúcar de mesa o sacarosa. El sabor dulce es muy parecido al del azúcar. No se suele usar en repostería ya que cuando es sometido a altas temperaturas su sabor se vuelve amargo. Es habitual consumirlo en rellenos, gelatinas, batidos de lácteos…

Acesulfamo potásico o Acesulfamo K (E-950)- Es unas doscientas veces más dulce que la sacarosa. Su aparición es relativamente reciente. Se utiliza en varios productos alimentarios helados, dulces, chocolates…

Es necesario que sepamos distinguir en la etiqueta de cualquier producto el tipo de edulcorante que contiene, para poder saber como y en qué cantidad debemos consumirlo. Resumiendo todo lo que se ha expuesto, quedémonos con el siguiente cuadro que seguro nos resolverá nuestras dudas.

Ya son muchas veces las que hemos comentado que no porque un producto sea Light podemos consumir todo lo que queramos. En ocasiones es mejor consumir menos cantidad del producto de referencia que no pasarnos en la consumición de uno Light dependiendo del tipo de edulcorante que lleve. No podemos cometer el error de sustituir una determinada cantidad de producto normal por el doble o triple del Light. El aporte calórico puede ser mayor y no se nos olvide que este tipo de productos suelen ser más caros que los convencionales.

Fuente: Revista Entre Todos nº 72

Autora: Pilar de los Reyes, Redactora Jefe de la Revista Entre Todos.

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