Respuesta Reto ¿Cuánto sabes de diabetes? 15: Bombas de insulina

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¿Cuánto sabes de diabetes?

Esta es la respuesta a la pregunta de agosto de nuestro Reto ¿Cuánto sabes de diabetes?, sobre bombas de insulina.

Esta era la pregunta:

Tengo quince años, y tengo diabetes desde que cumplí tres. Aquella tarta de mi cumpleaños se me atragantó. Mi control es bastante aceptable, con una hemoglobina A1c de 7.2%. Llevo dos años solicitando a mi endocrinólogo que me ponga la bomba de insulina, aunque solo sea por probar, pero su respuesta siempre es negativa. Me dice que “¿Para qué cambiar? Con lo bien controlado que estás… no hay ninguna necesidad”. ¿Qué debería hacer?

  1. Es cierto, no hay ninguna necesidad, y lo más probable es que con la bomba empeores.
  2. Compra la bomba por Internet y aprende a usarla tu solo. Es muy fácil.
  3. Estornuda delante de la cara de tu endocrinólogo y contágiale la diabetes. Así sabrá lo que es esto.
  4. Solicita un cambio de endocrinólogo y pide asesoramiento en tu asociación de personas con diabetes.
  5. Denuncia a tu endocrinólogo, sácale una buena suma de dinero y te compras la mejor bomba del mercado.

Y la respuesta correcta es:

Si te pasa algo parecido, la respuesta correcta es la número 4. Es verdad que la bomba de insulina no es un juguete. Es cierto que hay que aprender a manejarla bien y que un mal uso puede ser perjudicial y peligroso. También parece evidente que quizá no sea el tratamiento ideal en los recién debutados, pues primero hay que aprender muchas cosas antes de ponerse una bomba. Pero de ahí a que nos la nieguen sistemáticamente, hay un paso demasiado grande como para no hacer nada. La bomba de insulina no es un privilegio de unos pocos, es un derecho de todas las personas con diabetes, una forma de tratamiento que ha demostrado mejorar nuestra calidad de vida.

Otra cosa es que consiga o no mejorar el control de la glucemia y las cifras de hemoglobina glucosilada, pero el tratamiento existe, y todos tenemos derecho a probarlo.

Si eres feliz con tus plumas, sigue así, no hay motivo para hacerte “bombero”. Pero si quieres la bomba, pídela, y si los argumentos de tu endocrinólogo no te convencen, entonces cambia de médico. Y por supuesto, cuéntanos todas tus dudas, luchas y experiencias. La tuya, sin duda, ayudará a otras personas con diabetess.

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Autor entrada: Redes