En los últimos años, los sistemas de monitorización continua de glucosa (MCG), incluidos los sensores flash, han transformado la forma en que las personas con diabetes pueden controlar su enfermedad. Menos pinchazos, más datos, alertas de subidas o bajadas… Sin embargo, ¿quiere decir esto que podemos olvidarnos del glucómetro y las tiras reactivas? La respuesta, de momento, es no.
Un reciente informe elaborado por la consultora P360º con el patrocinio de Ascensia y respaldado por profesionales sanitarios de España lo deja claro: la monitorización capilar sigue siendo una herramienta esencial, incluso para quienes usan sensores de glucosa.
Asociaciones como la ADA, EASD y fabricantes de sensores recomiendan que los pacientes con sensor tengan acceso en todo momento a un medidor de glucemia capilar1-6.
¿Por qué sigue siendo necesaria la glucemia capilar?
Según el informe, el 96% de las personas encuestadas que usan sensores consideran importante seguir teniendo un medidor de glucosa en sangre. Y no es casualidad. A pesar del avance que suponen los sensores, muchas personas se enfrentan a situaciones en las que necesitan comprobar los datos con una glucemia capilar. Las principales razones son:
🔄 Comprobación de valores del sensor (23%)
⚠️ Episodios de hipoglucemia (21%)
❓ Síntomas que no coinciden con los valores del sensor (20%)
❌ Errores del sensor o falta de señal (19%)
¿Qué dicen los pacientes?
El informe, basado en una encuesta a personas con diabetes tipo 1 usuarias de sensor, revela datos muy relevantes:
• El 68% ha tenido hipoglucemias nocturnas recientes.
• El 60% ha notado diferencias entre el valor del sensor y el medidor capilar.
• La media de mediciones capilares es de 4 al día, incluso usando sensor.
• El 60% valora mucho la exactitud del medidor capilar.
¿Y qué opinan los profesionales?
Las endocrinas y médicos de familia que participaron en la revisión del estudio coinciden: los sensores han mejorado mucho la vida de las personas con diabetes, pero no pueden reemplazar al glucómetro. Los fallos de conexión, las diferencias entre glucosa intersticial y capilar, y la falta de exactitud en momentos críticos como una hipoglucemia, hacen que la glucemia capilar siga siendo necesaria.
Situaciones en las que se recomienda realizar glucemias capilares a los usuarios de sensor1-6:
- Siempre que la exactitud esté en entredicho
- Los síntomas no coinciden con las lecturas del sensor
- Detectar y/o confirmar hipoglucemias
- Problemas de transmisión
- En cualquier situación clínica en la que los niveles de glucosa cambien rápidamente y que podría provocar una discrepancia entre la MCG y el valor de glucosa en sangre.
- Calibración de algunos sensores
- Toma de fármacos que interfieran con los MCG (Ej. Paracetamol)
Conclusión: dos herramientas que deben convivir
Aunque el sensor de glucosa ha traído una gran revolución en la gestión de la diabetes, prescindir del glucómetro no es recomendable. Ambos sistemas se complementan: el sensor ofrece una visión continua, mientras que la glucemia capilar permite confirmar valores clave, especialmente cuando hay dudas o situaciones críticas.
Así que, si usas sensor, no veas el pinchazo como un paso atrás, sino como una forma de asegurarte de que estás tomando las mejores decisiones posibles para tu salud.
Referencias:
1. American Diabetes Association 7. Diabetes Technology: Standards of Care in Diabetes—2025. Diabetes Care 2025; 48(Suppl. 1):S146–S166
2. Holt RIG, et al. Diabetes Care.2021;44(11):2589-2625.
3. Medtronic Guardian Sensor User Guide. M983403A011_A.
4. Abbott FreeStyle Libre User’s Manual, ART38553-001 Rev. C 09/2017.
5. Dexcom G6 CGMS User Guide LBL014003 Rev 008 MT23976, 2018.
6. Dexcom G5 Mobile User Guide LBL013445 Rev 005 MT23435, 2017.
Con la colaboración de: Ascensia