¿Cuál es la magnitud del problema?
Algunos datos publicados por la OMS nos pueden hacer ver a qué nos estamos enfrentando:
- El tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar el mundo, mata casi a la mitad de sus consumidores, siendo una de las principales causas de defunción, enfermedad y empobrecimiento.
- La epidemia mundial del tabaquismo mata cada año alrededor de 6 millones de personas (lo que equivale a una muerte cada 5 segundos), de las que más de 5 millones son consumidores del producto y más de 600.000 son no fumadores expuestos al humo de tabaco ajeno (fumadores pasivos). En fumadores habituales de larga evolución acorta la vida una media de 10 años.
- Si tenemos en cuenta que es la principal causa de muerte prematura y potencialmente evitable en países desarrollados, ya no habrá ninguna excusa para no intentar su abandono…
En febrero de 2005 entró en vigor el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Desde entonces, se ha convertido en uno de los tratados más ampliamente respaldados en la historia de las Naciones Unidas y ha sido suscrito por 180 países, que representan el 90% de la población mundial. Es un tratado basado en pruebas científicas que reafirma el derecho de las personas al nivel más alto posible de salud y fija criterios rigurosos en lo relativo a su cumplimiento.
En 2008, la OMS adoptó un conjunto de medidas prácticas y eficaces para la aplicación de las disposiciones de ese Convenio. Las medidas MPOWER para reducir el consumo de tabaco son las siguientes:
- Vigilar el consumo de tabaco y las medidas de prevención.
- Proteger a la población del humo de tabaco.
- Ofrecer asistencia a las personas que deseen dejar de fumar.
- Advertir de los peligros del tabaco.
- Hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio.
- Aumentar los impuestos al tabaco.
Yo no fumo pero en mi casa o en la de mis amigos sí lo hacen…
En los adultos, el humo ajeno causa graves trastornos cardiovasculares y respiratorios, en particular cardiopatía isquémica, enfermedades respiratorias y cáncer de pulmón.
Además…
• Más del 40% de los niños tienen al menos un progenitor que fuma.
• Entre los lactantes es causa de muerte súbita y en los niños incrementa la frecuencia de infecciones respiratorias, bronquitis, neumonías y asma.
• En las mujeres embarazadas ocasiona bajo peso del recién nacido.
• En 2004, los niños representaron el 28% de las defunciones atribuibles al tabaquismo pasivo.
¿Por qué es tan nocivo el tabaco?
El humo del tabaco contiene más de 7.000 sustancias químicas que son perjudiciales tanto para los fumadores activos como para quienes aspiran el humo de forma pasiva.
De ellas, al menos 250 se sabe que son dañinas como el cianuro de hidrógeno, el monóxido de carbono y el amoniaco. Además, al menos 69 pueden ser cancerígenas, entre ellas: Acetaldehído, Aminas aromáticas, Arsénico, Benceno, Benzopireno. Berilio, 1,3-butadieno (gas peligroso), Cadmio, Cloruro de vinilo, Cromo, Formaldehído, Hidrocarburos aromáticos policíclicos, Níquel, Nitrosaminas específicas del tabaco, Óxido de etileno, Polonio-210 (elemento químico radiactivo)
El cáncer es la enfermedad que más suele asociarse al tabaco, pero no solo al de pulmón…
También de esófago, de laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, hígado, páncreas, estómago, cérvix o cuello uterino, colon y recto, así como también leucemia mieloide aguda. Además empeora el pronóstico de los mismos y favorece la aparición de otros tipos de cáncer si se continúa fumando una vez realizado el diagnóstico.
¿Aparte del cáncer, que ocasiona más de dos terceras partes de la mortalidad en fumadores, qué otras enfermedades se producen con mayor frecuencia?
- Es la principal causa de mortalidad cardiovascular precoz.
- Enfermedades que afectan a las arterias y especialmente a las coronarias, arterias cerebrales y periféricas, de las piernas o de los órganos sexuales por ejemplo, causando problemas de angina de pecho, infarto de miocardio, trombosis cerebral, claudicación intermitente, disfunción eréctil de origen vascular…
- Enfermedades respiratorias como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y empeoramiento de otras ya existentes como asma.
- Mayor frecuencia, duración y gravedad de infecciones respiratorias agudas, bronquitis y neumonías.
Fumar dificulta el embarazo
Una mujer embarazada que fuma tiene un riesgo mayor de abortar, de tener un embarazo ectópico (fuera del útero), que su bebé nazca prematuramente y/o con un peso anormalmente bajo o que pueda nacer con labio leporino o paladar hendido.
¿Existe alguna diferencia por fumar cuando se tiene diabetes?
Claro que sí, todo empeora, además de las enfermedades ya comentadas anteriormente que son más frecuentes de forma generalizada en todos los fumadores, en el caso de la diabetes tanto tipo 1 como 2 se produce un aumento importante del riesgo cardiovascular y de la mortalidad global cuando los comparamos con los no fumadores, debido a la mayor frecuencia de infarto de miocardio, ictus y de complicaciones microvasculares (retinopatía, nefropatía y neuropatía diabéticas) así como un empeoramiento de las mismas si ya existían.
Por todo ello la recomendación de no fumar o dejar de hacerlo si se fuma es prioritaria para todas las personas con diabetes y debe formar parte del tratamiento integral de la diabetes.
Resultaría paradójico intentar conseguir un objetivo de control glucémico estricto, manteniendo activo el principal factor de riesgo cardiovascular evitable.
¿Qué tengo que hacer si quiero dejar de fumar?
Lo primero es estar convencido de que quieres hacerlo y tomar una decisión firme para ello.
Escribe en un papel los aspectos que consideres a favor y en contra para dejar de fumar, comprobarás que las ventajas de dejarlo supera con creces los posibles inconvenientes.
Una vez que tengas la decisión tomada es importante que establezcas una fecha para hacerlo y comuniques dicha decisión a las personas que te rodean (familiares, amigos, compañeros de trabajo…) así reforzarán tu decisión y además entenderán que puedas encontrarte algo diferente en los días posteriores a haberlo dejado.
Los días previos a la fecha establecida puedes ir reduciendo el consumo de tabaco al mínimo imprescindible. El día anterior antes de irte a dormir elimina todo el tabaco y lo que se asocie con él (ceniceros, por ejemplo).
Por fin habrá llegado la gran fecha, es muy importante que cumplas con lo previsto y no pospongas el abandono con falsas excusas. Es importante que previamente hayas establecido un plan de actividades alternativas positivas y saludables como el incremento de tu actividad física, práctica de algún deporte o actividades que te gusten. También reserva una hucha para guardar el dinero que habitualmente utilizabas para comprar tabaco y planifica algo que te atraiga para invertirlo (vacaciones o comprar algo que necesites), verás lo rentable desde el punto de vista económico que resulta dejar de fumar.
Si la adicción es intensa, muchas veces es necesario recurrir a los profesionales sanitarios o a unidades de tabaquismo para abordar el reto con garantías de éxito. Existen medicamentos sustitutivos de nicotina como chicles, parches… y también fármacos que disminuyen la ansiedad por el tabaco (vareniclina y bupropión) que deben ser prescritos por un médico ya que pueden tener efectos secundarios, interacciones y contraindicaciones que hay que valorar en cada caso antes de indicar su utilización. El tiempo de tratamiento se sitúa en torno a los 3 meses.
Los fármacos anteriormente indicados tienen tasas de abandono del tabaquismo (abstinencia) a los 12 meses superiores al 60 y 50% respectivamente siendo un poco más baja pero cercana al 50% en el caso de los parches de nicotina.
También pueden utilizarse chicles de nicotina en casos de consumo menos intenso de cigarrillos, aunque la efectividad es menor que los otros fármacos.
¿Qué dificultades podemos encontrar mientras estamos intentando dejar de fumar?
Debido a que el tabaquismo es una adicción a la nicotina, al dejar de fumar sin tratamiento farmacológico es habitual tener síntomas característicos de un síndrome de abstinencia que puede variar en intensidad dependiendo de la duración y cuantía de tabaco consumido: deseo intenso de fumar, ansiedad, irritabilidad, tensión, dificultad para concentrarse, para conciliar el sueño o por el contrario somnolencia, dolor de cabeza, estado de ánimo depresivo, ansiedad por tomar comidas energéticas y a consecuencia de ello, el consiguiente incremento de peso.
Aunque algunas personas ponen la excusa de que al dejar de fumar van a aumentar de peso, eso no tiene por qué ser así, ya que si realizas una adecuada planificación dietética y de actividad física, que además te ayudará a disminuir la sintomatología debida al síndrome de abstinencia, puedes evitar el incremento ponderal y hará que te sientas mucho mejor.
La ansiedad, cansancio, irritabilidad e insomnio pueden disminuirse de forma sustancial o evitarse con el tratamiento farmacológico indicado.
¿Qué beneficios se notan?
A corto plazo mejoran los sentidos del olfato y el gusto, el aliento es más agradable, los dientes están más limpios y el nivel de energía aumenta con menor cansancio y mayor resistencia para realizar actividad física.
En 3-4 semanas van disminuyendo los síntomas de la abstinencia física.
Luego se va reduciendo la tos y síntomas respiratorios, al año empieza a disminuir el riesgo de enfermedades y mortalidad cardiovascular y con los años se reduce de forma sustancial, así como el riesgo de cáncer, aunque está reducción es variable dependiendo de la intensidad y duración del tabaquismo.
Otros beneficios son la sensación de bienestar, la satisfacción de haber vencido al tabaco, menos estrés, no oler a tabaco, la disponibilidad de mayor tiempo que antes se utilizaba en fumar, comprar tabaco, tener que salir a fumar a la calle, más dinero para poder realizar actividades saludables…
A modo de conclusión…
Si fumas, ¿a qué esperas para dejarlo? y si no lo haces no caigas en el error de empezar, el tabaco cuesta muy caro, no solo en términos económicos, que también, sino fundamentalmente en términos de salud: es cuestión de vida o muerte…
Una excelente y actualizada guía para dejar de fumar, de la Asociación Española contra el cáncer titulada “esfúmate del tabaco” la puedes descargar en el siguiente link:
https://www.aecc.es/Comunicacion/publicaciones/Documents/Guia_dejar_fumar.pdf
Además, puedes descargarte en tu móvil la aplicación Respirapp, una herramienta de apoyo que te acompañará durante todo el proceso de abandono del tabaco.
Y termino con una cita de dicha guía: si fumas y estás planteándote dejarlo:
“¡Nada ni nadie puede hacerlo por ti! Para dejar de fumar: Infórmate, piensa y, si estás decidido… ¡Adelante!”
Autor: Carlos Debán, Médico de Familia C.S El Restón. SERMAS. Máster en salud Pública. Experto Universitario en Endocrinología
(Publicado en la Revista Entre Todos. Si quieres recibir o descargar la revista, hazte socio)