Gastroenteritis, ayuno y control de la diabetes

Gastroenteritis

Posiblemente a lo largo de nuestra vida hemos visto alguien cercano, o a alguno de nosotros sufrir en alguna ocasión un cuadro de gastroenteritis. Pero seguramente desconociéramos qué podemos hacer para aliviar los síntomas y mantener un buen control de la diabetes.

La gastroenteritis es un proceso que se produce al inflamarse el estómago y los intestinos. Se puede producir por distintas causas, provocarla un virus, por alimentos o agua contaminados por bacterias, parásitos o por efectos secundarios de medicamentos. Los síntomas más comunes son nauseas o vómitos, diarrea, fiebre baja y calambres abdominales si los vómitos son muy intensos. Pueden mantenerse desde un día hasta más de una semana.

Es fácil que, si los vómitos o la diarrea son muy agudos, los nutrientes y los líquidos no se retengan y por lo tanto los niveles de glucosa puedan descender a niveles por debajo de 80mg/dl produciendo hipoglucemias y deshidratación.

En las personas con tratamiento insulínico conviene reducir la dosis entre un 25- 50 % de la dosis de insulina de acción lenta o prolongada para controlar la hipoglucemia, no se debe suspender completamente. Las personas con tratamiento oral, tampoco deben suprimir la medicación si la toleran. Se deben hacer controles más frecuentes de glucosa (cada dos, cuatro horas) para regular sus niveles con insulina rápida según resultados de las cifras obtenidas.

Es fácil que se pueda producir una deshidratación, por lo que no olvidaremos rehidratar proporcionando los líquidos y electrolitos perdidos. Debemos saber que deben administrarse muy lentamente y en pequeñas cantidades para que se puedan tolerar; se aconsejan dar azucarados para evitar las hipoglucemias como bebidas tipo colas o isotónicas para recuperar electrolitos. En caso de tener glucemias por encima de 200 mg/dl debemos aportar líquidos sin azúcar.

Si se conoce la causa que ha provocado el proceso debe de tratarse de inicio o sino tratar los síntomas. En cualquiera de los casos, si se va a dar un medicamento es importante conocer contiene azucares como excipientes, o si se ha de tener algún cuidado especial por si presenta algún efecto secundario.

Cuando la gastroenteritis es de origen vírico que suele ser la más frecuente, como en los casos anteriores, se deben de controlar los síntomas con la medicación pautada por el médico y mantener la reposición de líquidos, comer siempre que el cuerpo tolere alimentos con alto contenido en Hidratos de Carbono para evitar las hipoglucemias.

Deberemos de consultar a un servicio sanitario sin demora si presentara los siguientes síntomas:

  • Señales de deshidratación como boca o lengua seca, ojos hundidos.
  • Incapacidad de consumir la cantidad indicada de líquidos o carbohidratos y presentar glucemias inferiores a 80 mg/dl.
  • Síntomas de cetoacidosis como dolor abdominal, vómitos, hiperventilación y somnolencia. Si hay posibilidad de hacer un control de cetonuria y tiene además valores superiores a 250 mg/dl de glucosa en sangre, podemos administrar insulina rápida cada 4 -6 horas hasta que los niveles de glucemia sean inferiores a 200 mg/dl y no haya presencia de cetonuria.

Para enfrentarnos a una posible deshidratación o para prevenirla podemos realizar de forma casera una limonada alcalina que consiste en elaborar con un litro de agua embotellada o hervida, el zumo de un limón, la punta de un cuchillo de sal (1,5 gr), la punta de un cuchillo de bicarbonato y dos cucharadas de azúcar o en caso de glucemias elevadas, dos sacarinas; una limonada para ir tomando a cucharadas hasta que se toleren bien los líquidos. Existen también preparados de soluciones de rehidratación oral o se pueden utilizar bebidas isotónicas (las que toman los deportistas).

Si es importante la deshidratación y la intolerancia, no cabe duda que un tratamiento intravenoso de reposición de líquidos en urgencias de un centro sanitario puede ser la solución.

Si no se tolerase ningún alimento y prácticamente nada de líquidos, es importante tener en cuenta el glucagón. Esta hormona ayuda a mantener los niveles de la glucosa en sangre, en caso de una bajada importante de glucosa, como en el caso de las gastroenteritis y en un momento dado nos puede ayudar a evitar las hipoglucemias. Se puede administrar tanto por vía subcutánea como por vía intramuscular y su efecto es bastante rápido, unos diez minutos, por lo que se puede intentar aportar posteriormente glucosa para evitar una nueva hipoglucemia. Es importante mantenerlo en la nevera.

Para las personas con sistema de monitorización de glucosa simplemente se debe ir observando los controles, realizando los mismos cuidados que para el resto de personas con diabetes e ir utilizando, en caso de descompensaciones, los recursos indicados con anterioridad. Tener en cuenta que la deshidratación puede alterar la lectura por lo que conviene realizar control capilar para contrastar resultados alterados.

Una vez restablecida la tolerancia de líquidos, se debe de ir introduciendo de forma gradual y según tolerancia los alimentos por ejemplo sopa de arroz, puré de zanahoria, pollo, pescado cocido, yogures desnatados naturales, manzana rayada sin piel y plátano, hasta reintroducir su dieta habitual. Tener en cuenta que las grasas es lo último a introducir porque se tolera peor.

Javier Camacho, Luis Huerta, Susana Montero y Pilar Ledo
Enfermeros DANO SERMAS

Hidratación en personas mayores

Hidratación en personas mayores

El agua en el cuerpo humano

El agua es el componente mayoritario del cuerpo humano, a la vez que un nutriente esencial para la vida. Constituye en niños entre el 75-80% del peso corporal total y en adultos el 60% en los varones y el 50% en las mujeres. Algunos órganos como el riñón, el músculo o los pulmones llegan al 85% de su peso total en forma de agua.

Debe existir un equilibrio entre la ingesta y la eliminación de líquidos del organismo, debiendo ser repuestos por productos alimenticios que la contengan, fundamentalmente bebidas, pero también alimentos.

¿Cuál es la cantidad de agua que se debe tomar?

Para una persona adulta se aconseja ingerir unos 3 litros diarios en varones y 2,2 en mujeres.

La recomendación más general es que se tome 1ml/kcal/día en adultos sanos, y 1,5 en niños.

Si se tiene en cuenta el peso de la persona, serían necesarios 35 ml/kg de peso en adultos, 50-60 ml en niños y 150 ml en lactantes.

En determinadas situaciones especiales, como la lactancia materna, aumenta esta necesidad hasta unos 750 ml/día más y durante el embarazo habría que aportar un suplemento diario de 300 ml.

Hay que tener en cuenta otras circunstancias con las que habrá que realizar determinados cálculos según la situación de la persona, la actividad física, la temperatura ambiental, los iones en plasma, etc.

El beber más de lo necesario carece de sentido, pues el agua tomada en exceso se elimina por la orina.

En las situaciones habituales hay establecido un equilibrio entre la ingesta y la pérdida, y cualquier alteración en este delicado balance puede poner en riesgo la vida de la persona.

INGESTA DE AGUA (ml/día)PÉRDIDA DE AGUA (ml/día)
Agua de bebida1500Orina1500
Agua de los alimentos800Sudoración/transpiración500
Agua del metabolismo interno300Respiración400
  Heces200
TOTAL=2600TOTAL=2600

La regulación de la ingesta de agua viene determinada por dos sensaciones básicas: la sed y la saciedad. Es difícil cuantificar las sensaciones, aunque de forma general y en situación estable, se suele ingerir afortunadamente algo más de la necesaria, siendo el regulador final del equilibrio la excreción de orina.

En este equilibrio intervienen también el volumen circulante y la osmorregulación (regulación de líquidos en función de la concentración de determinadas sustancias – solutos – diluidas en ellos con el fin de equilibrarse entre distintos compartimentos corporales). Estos mecanismos permiten, mediante la estimulación de receptores, la liberación de hormonas y otras sustancias participantes en efectos como aumentar o disminuir la sensación de la sed, el volumen de la orina y la concentración de sodio en ella, la apetencia por elementos más salados o no, mantener el equilibrio en la presión arterial, etc.

Una adecuada hidratación mejora el rendimiento físico e intelectual, la capacidad de concentración y la salud, la calidad de vida, el bienestar y la supervivencia.

¿Cuáles son las principales funciones del agua corporal?

  • Es necesaria para las reacciones químicas que permiten un correcto funcionamiento de las células, tejidos y órganos
  • Transporta nutrientes y otras sustancias por el sistema circulatorio
  • Se utiliza para eliminar toxinas y sustancias de desecho
  • Ayuda al soporte de los tejidos y lubrica nuestra estructura corporal
  • Previene el estreñimiento y las infecciones
  • Es esencial en la termorregulación (el mantenimiento de la temperatura corporal)

¿De dónde proviene el agua que necesitamos?

La mayoría del líquido que ingerimos (un 75-80%) proviene de los líquidos que tomamos en forma de agua, o bien como infusiones, caldos, sopas, zumos, refrescos, leche, gazpacho, etc.

Otra proporción menor (20-25%) se obtiene de los alimentos sólidos, que en su propia composición contienen agua: fruta, verduras, hortalizas.

En mucha menor cantidad se obtiene agua como producto del metabolismo de proteínas, lípidos e hidratos de carbono.

Lo más importante en las personas mayores, en cuanto al equilibrio entre ingesta y eliminación de agua (balance hídrico), no es en sí la forma en la que se tome sino la cantidad total de líquido ingerido en cualquiera de sus maneras.

¿Por dónde perdemos agua?

Fundamentalmente eliminamos agua por la orina, pero tampoco hay que olvidar que la transpiración y sudoración a través de la superficie corporal son formas de eliminar líquidos en cantidad nada desdeñable, que puede igualar o incluso superar en determinadas circunstancias (como el ejercicio físico, el calor ambiental excesivo o la fiebre) a las pérdidas por la orina.

Otras vías de pérdida de agua son las heces y la respiración

Abuelo y nieto en la playa

Factores de riesgo que se asocian a deshidratación:

La deshidratación es un trastorno muy frecuente en la población anciana que implica una alta mortalidad.

  1. Edad: especialmente en personas mayores de 85 años existe un mayor riesgo de deshidratación. En las personas mayores, la cantidad de agua corporal disminuye respecto a edades menores. También disminuye la sensación de sed y la demanda de líquidos. Presentan saciedad precoz lo que, unido a la atrofia de las papilas gustativas y alteraciones olfatorias, reduce la apetencia y la ingesta de líquidos. La función renal suele tener algún grado de deterioro y disminuye la capacidad de concentración.
  2. Dificultad de movilidad y limitación de la capacidad funcional: complica el acceso fácil y el desplazamiento para ingerir cuando se precisa o acceder fácilmente al agua o los envases.
  3. Deterioro visual y dificultad en el habla: limitan el ser capaces de encontrar fácilmente por ejemplo, un vaso colocado en determinado lugar para que se ingiera, que a pesar de ser accesible, no se visualiza o se alcanza; o no se puede comunicar a otra persona que se necesita beber, que junto con otras limitaciones generalmente asociadas, hacen que otra persona suela ser la que debe estar pendiente de que se consume la cantidad suficiente de líquidos que espontáneamente no pueden tomar.
  4. Sexo: femenino
  5. Estado mental: situaciones de depresión, determinadas fases de enfermedades degenerativas, demencias, etc. limitan la conciencia, las necesidades básicas y el autocuidado, haciendo a estas personas especialmente sensibles a una potencial deshidratación.
  6. Incontinencia: personas con incontinencia urinaria es frecuente que limiten la ingesta de líquidos para evitar la incomodidad de perder orina involuntariamente.
  7. Temperatura ambiental o corporal (fiebre, ambiente cálido, calefacciones, verano…): por cada grado de elevación de la temperatura corporal la pérdida de agua aumenta 150 ml/día y por cada grado de aumento de la temperatura ambiental por encima de 37ºC, requiere 300 ml/día de agua extra.
  8. Ejercicio físico: el ejercicio físico expone a un aumento de la pérdida de líquidos por transpiración/sudoración y por la respiración, debiendo compensarse adecuadamente para evitar problemas.
  9. Hábitos alimenticios inadecuados: monotonía en la alimentación, desequilibrio nutricional, dificultades para la masticación, disminución de la salivación, problemas para la elaboración de la comida, etc. afectan de forma sustancial a la ingesta de líquidos.
  10. Diabetes mellitus: la hiperglucemia ocasiona una situación de mayor concentración de solutos (hiperosmolaridad) en la sangre. Por este motivo y para equilibrar las concentraciones en el organismo, debe diluirse este exceso de glucosa en agua que pasa de los tejidos y espacios extravasculares hacia el torrente sanguíneo, y al filtrarse por los riñones, provoca la necesidad de orinar con más frecuencia y en mayor cantidad para eliminar este exceso de glucosa en el organismo y deshidrata los tejidos.
  11. Otros factores de riesgo: alteración de la función renal o digestiva, enfermedades como vómitos o diarrea, infecciones, quemaduras, soledad o institucionalidad, patologías concomitantes, polimedicación, ingesta de diuréticos, laxantes o sedantes, deterioro en el autocuidado, etc. son situaciones a tener especialmente en cuenta en las personas mayores por la frecuencia en la que se encuentran asociadas.
  12. A mayor situación de dependencia, mayor riesgo de deshidratación.
  13. ¡¡ ESPECIAL ATENCIÓN AL GOLPE DE CALOR Y LA INSOLACIÓN ¡!

Formas de deshidratación

TIPODETALLE
IsotónicaPérdida de sodio equimolar a la de agua (pérdida de sales minerales y de agua por igual)
HipotónicaPérdida de sodio superior a la pérdida de agua. Na < 135 mmol/l
HipertónicaPérdida de sodio inferior a la pérdida de agua. Na > 145 mmol/l Es la más frecuente, asociándose a situaciones de hiperglucemia o diabetes mellitus establecida

Grados de deshidratación

En función de la cantidad de peso corporal que se pierda podremos encontrar distintos grados de deshidratación, recogidos en la tabla siguiente:

GRADOPÉRDIDA DE PESO CORPORAL
Subclínica (crónica)1 – 2 %
Leve3 – 5 %
Moderada6 – 8 %
Grave9 – 11 %
Mortal> 11 %

La más frecuente es la forma subclínica, en la que se encuentran muchos de nuestros mayores, en una situación “habitual”, que pasa desapercibida si no se piensa en ella.

¿Cómo podemos detectar si hay deshidratación?

Los síntomas de detección y alerta para pensar y sospechar que estamos antes una situación de deshidratación y que hay que estudiar son muy variados. Dependerán de la concentración de sodio y de la rapidez en la que se presenta la deshidratación, destacando:

  • Sed, disminución de apetito, malestar, cansancio, náuseas, vómitos, pérdida de peso, estreñimiento
  • Disminución de la cantidad de orina (oliguria) y es más concentrada
  • Piel poco turgente, signo del pliegue (se toma un pellizco en forma de pliegue suavemente y la piel tarda en retornar a su estado previo, cuando en circunstancias de hidratación adecuada lo hace rápidamente)
  • Sequedad mucosas y lengua
  • Disminuye volumen vascular
  • Dificultad de concentración, hormigueos, debilidad, cefalea, convulsiones, confusión, coma
  • Alteración del ritmo y/o frecuencia cardiaca, descenso de la tensión arterial, mareo, síncope
Jardín

Recomendaciones y cuidados especiales

  • Estar bien hidratado es esencial en cualquier momento de la vida y en cualquier momento del año (NO SOLO EN VERANO).
  • Se recomienda una ingesta gradual de agua, incluso sin tener sed, y repartida a lo largo del día, preferiblemente por las mañanas o primera hora de la tarde para evitar interrupciones del sueño nocturno.
  • Beber 1-2 vasos de agua por la mañana en ayunas, en 10-15 minutos, favorece el movimiento intestinal y previene el estreñimiento.
  • Es preferible beber a menudo que ingerir mucha cantidad de vez. La temperatura ideal del líquido se recomienda que sea entre 11 y 14 ºC.
  • El hecho de variar los sabores favorece el mayor consumo de líquidos
  • Aprovechar las horas de las comidas para ingerir entre un vaso y un vaso y medio de agua en cada una de ellas, y otro vaso de agua en el tentempié de media mañana y de cena. Se recomienda la ingesta de entre 6 y 8 vasos de agua al día, unos 2,5 litros (salvo causas médicas que requieran una restricción especial), y en determinadas circunstancias puede necesitarse una cantidad superior (fiebre, estrés, ejercicio físico, vómitos y diarrea, infecciones, calor ambiental, …).
  • Preparar comidas caldosas, gazpachos, sopas, salsas jugosas, …
  • Tomar líquido de la forma más apetecible, preferentemente agua, pero también a través de infusiones, zumos de frutas y vegetales, caldos, refrescos, leche, etc. (las bebidas alcohólicas deben evitarse).
  • No descuidar la ingesta de verduras, frutas y hortalizas, de forma fácilmente digerible: sopas, purés ligeros, macedonias,…
  • Vigilar la ingesta innecesaria de fármacos.
  • Concienciar a familiares y personas allegadas, incluidos sanitarios que están en contacto con las personas mayores para reconocer situaciones de riesgo, detectar los primeros síntomas de una posible deshidratación y poner los medios a tiempo para revertirla de forma adecuada.
  • Refrescar el ambiente y a la persona en situaciones de calor ambiental y aumentar la ingesta de líquidos.
  • Proteger de la exposición al sol y al calor, evitando en lo posible la realización de actividad física en las horas de mayor impacto (¡¡ cuidado con los golpes de calor e insolación de cara al verano ¡¡)
  • En caso de vómitos y/o diarrea aumentar la ingesta de líquidos unos 600 ml/día más
  • En personas con diabetes, deben contabilizarse los hidratos de carbono que puedan contener determinadas bebidas líquidas o semilíquidas, debiéndose evitar los refrescos azucarados, zumos, etc. salvo hipoglucemias, anorexia, etc. donde deben utilizarse de forma correcta y con el asesoramiento de su médico.
  • Las recomendaciones de ingesta de bebidas en España se resumen en la siguiente tabla, donde sobre la base de las recomendaciones diarias del grupo I, (12 raciones de agua o infusiones en varones y 9 en mujeres), se pueden sustituir parte de ellas por bebidas del resto de los grupos
RECOMENDACIONES DE RACIONES DE INGESTIÓN DE BEBIDAS EN ESPAÑA
GRUPO I12 raciones/día para varones y 9 para mujeres Agua e infusiones
GRUPO II2 raciones/día bebidas lácteas, de soja
GRUPO III2 raciones/díabebidas refrescantes con edulcorantes acalóricos
 GRUPO IV 0-2 raciones/día1 zumo
0- 2 de cerveza en adultos sanos
 GRUPO V1 ración/díarefrescos azucarados
(1 ración = 250 ml)

Dra. Rosa Mª Servián
Médico de Familia

Menú para tumbarte a la bartola

Menú para tumbarte a la bartola

El verano se va acabando y hay que aprovechar al máximo los días que nos quedan, así que te traemos unas recetas de la ley del mínimo esfuerzo, para que pases más tiempo en la tumbona y menos en la cocina.

Ensalada de garbanzos, pimientos y atún

Haz clic en la imagen para ver la receta

Puedes cocer los garbanzos tú mismo, pero si recurres a unos buenos garbanzos de bote, esta receta consiste en mezclar, aliñar y listo. En menos de cinco minutos tienes ya hecho el primer plato.

Revuelto de ajetes

Haz clic en la imagen para ver la receta

Esta es la receta más “complicada” del menú y también se hace en un pis – pas, prácticamente ella sola en la sartén.

Agua de fresas

Haz clic en la imagen para ver la receta

Para no proponeros una simple pieza de fruta, que es lo más sencillo, os damos esta idea que también es muy rápida y se puede preparar con antelación.

La semana que viene os propondremos otro menú de verano.

¡Estad atentos a nuestra web, o seguidnos en las redes!

Menú ¡A la playa!, con la comida hecha

Menú ¡A la playa!, con la comida hecha

¡Qué pereza volver de la playa a las dos de la tarde y tener que ponerse a cocinar! En ese momento la tentación de ir al chiringuito o pedir comida a domicilio es grande, pero esas opciones no siempre son las más saludables. Por eso, dentro de la serie de menús que os estamos proponiendo este verano a partir de nuestras Recetas por Raciones de Hidratos de Carbono, os damos esta idea de menú que puedes dejar preparado con antelación.

Gazpacho de tomate

Haz clic en la imagen para ver la receta

Es una verdad de la vida que el gazpacho está más rico si reposa en la nevera unas horas y no recién hecho, así que prepáralo por la mañana temprano, y a la hora de comer estará en su punto.

Lasaña de espinacas

Haz clic en la imagen para ver la receta

Esta lasaña tiene la ventaja de sustituir la carne por una opción más sana, y además se puede dejar en la nevera preparada con anterioridad y gratinarla en el último momento, mientras tendéis los bañadores mojados y os aplicáis la crema para después del sol.

Postre de kiwi con salsa de yogurt y vainilla

Haz clic en la imagen para ver la receta

Este postre se sale de la simple pieza de fruta o el yogur, pero tiene todas sus ventajas nutricionales.

La semana que viene os propondremos otro menú de verano.

¡Estad atentos a nuestra web, o seguidnos en las redes!

Cómo actuar en verano ante situaciones imprevistas

El verano es una época del año en la que debemos extremar las precauciones respecto a las temperaturas. Por eso vamos a dar unos consejos generales para saber actuar antes los imprevistos que nos puedan surgir.

Deshidratación

En verano incrementamos el riesgo de sufrir deshidratación.

La deshidratación es el fenómeno que se da en el cuerpo cuando pierde agua; esta pérdida reviste varios grados según la cantidad de líquidos y sales minerales que pierda nuestro cuerpo.

Con la sudoración se pierde gran cantidad de agua y sales minerales y provoca que nuestros músculos pierdan la capacidad de recuperación durante la actividad y el esfuerzo. Son síntomas las contracturas dolorosas, especialmente en piernas, abdomen y hombros, así como los calambres. Ante esta situación, la persona con calambres reposará temporalmente a la sombra y beberá abundante agua fresca o bebidas isotónicas. Una vez recuperada la persona debe moderar su actividad y continuar bebiendo abundantes líquidos, evitando situaciones agotadoras.

En el caso de las personas con diabetes, la deshidratación agudiza los síntomas de la diabetes como orinar con más frecuencia, tener sed y sentirse cansado, además de alterar nuestros niveles glucémicos. Por tanto tenemos que tener especial cuidado en mantenernos hidratados.

Insolación

La insolación es un trastorno más grave, que aparece tras una exposición prolongada al sol o bien es debida a un ejercicio físico muy extenuante en un ambiente caluroso. La pérdida de agua afecta a todo el organismo. Son síntomas la temperatura corporal ligeramente elevada, la piel caliente, enrojecida y húmeda, una fuerte sudoración, dolor de cabeza y náuseas, visión borrosa y agotamiento.

La actuación que debemos seguir es, primero, trasladar a la persona afectada a un lugar fresco y a la sombra. Posteriormente debemos refrescar el cuerpo, lo cual haremos poniendo compresas mojadas en el cuello, el pecho, las axilas y en las ingles. Si estuviese consciente le daremos de beber agua en abundancia. Si las molestias son fuertes deberemos consultar con un profesional sanitario.

Golpe de calor

El golpe de calor es menos frecuente, pero es la patología más grave. Tiene lugar cuando, tras una fuerte insolación, el organismo no es capaz de regular la temperatura del cuerpo y su única prioridad es mandar sangre al cerebro. Sus causas son la insolación prolongada, las alteraciones bruscas de temperatura o la realización de trabajos en ambientes con una temperatura elevada o con un porcentaje de humedad elevado. La piel se enrojece, está caliente y seca, se producen alteraciones de la conciencia, se presenta un pulso rápido y débil, una respiración rápida y superficial y, a veces, incluso la persona convulsiona.

En estos casos hay que trasladar a la persona a un lugar fresco y a la sombra, refrescar el cuerpo como hemos descrito en el caso de la insolación, dar de beber agua en abundancia si la persona está consciente y llamar a una ambulancia. Si hubiese convulsionado, no tocaremos a la víctima.

Intoxicaciones alimentarias

Durante el verano, además de los problemas debido a las temperaturas, deberemos tener cuidado con las intoxicaciones, sean del tipo que sea. Se considera tóxica cualquier sustancia que, una vez dentro del organismo, es capaz de lesionarlo. Es importante conocer su concentración, la dosis y el tiempo que hemos estado expuestos al tóxico, pues van a determinar la evolución médica de la persona afectada. En general, las intoxicaciones más comunes entran en el cuerpo humano por la vía digestiva (boca, faringe, entre otros) o por vía respiratoria (nariz, pulmones). De la primera, destacan como tóxicos el agua contaminada, los alimentos en mal estado (huevos, pescado, marisco), los venenos (raticidas, insecticidas), los medicamentos y los productos de limpieza domésticos. Por la segunda vía (la vía respiratoria) entran los gases, aerosoles, humos y vapores.

También es considerada intoxicación las picaduras de animales, pues éstos introducen el tóxico al cuerpo (ya sea mediante picaduras u otro medio). En todos estos casos hay que actuar, en primer lugar, autoprotegiéndonos del entorno, para evitar que el tóxico nos pueda intoxicar. Deberemos conocer qué ha tomado el accidentado, la cantidad que ha tomado, cuando lo ha tomado y si ha vomitado. Lo importante es identificar al tóxico. Si es posible, se recogerá una muestra del tóxico (por ejemplo, una muestra de la comida) y procederemos a trasladar al accidentado, junto con la muestra, a un servicio de urgencias médicas.

Picaduras

Las picaduras de animales pueden causar también alergias en el cuerpo, aunque no son los únicos causantes (una persona puede ser alérgica a un medicamento o a un alimento). Las alergias comienzan con urticarias, piel enrojecida y abones. Si la alergia fuese más fuerte el enfermo estará inquieto, con sudoración y piel enrojecida, dificultad respiratoria, vómitos y diarreas. En estos casos, se debe tranquilizar a la víctima pues la angustia empeora la dificultad respiratoria, hay que vigilar la vía respiratoria y trasladar al enfermo al servicio de urgencias.

Quemaduras solares

En lo referente a las exposiciones al sol, deberemos evitar las quemaduras directas por exposición al mismo: para ello utilizaremos cremas con un factor de protección solar adecuado. Los niños y personas mayores necesitan de mayor factor de protección y protegeremos la cabeza con una gorra o sombrero.

Conducción

Respecto a la conducción, el verano es, además, una de las épocas en las que se producen mayores desplazamientos de personas. Por ello, si nos desplazamos en coche deberemos seguir las recomendaciones de la Dirección General de Tráfico y, especialmente, velaremos porque en los trayectos largos paremos cada dos horas o 200 kilómetros para reposar al menos media hora e hidratarnos con agua: el habitáculo del vehículo hace las funciones de evaporador de líquidos, y a esta evaporación son muy sensibles los niños y las personas mayores.

Hace unos días publicamos un artículo con recomendación de Conducción con diabetes que podéis leer aquí.

Senderismo

Si hacemos senderismo o una excursión por la montaña, deberemos parar bajo una sombra y beber líquidos. Es recomendable llevar un mapa de la montaña para saber dónde nos encontramos y facilitar la dirección en caso de pérdida; además se recomienda llevar el móvil cargado por si nos tuviesen que llamar los servicios de emergencias.

En caso de accidente de tráfico o en la montaña o bien de pérdida en la montaña, seguiremos las siguientes pautas: protegernos del entorno (por ejemplo, portando un chaleco fluorescente homologado), evaluar la situación y la cantidad de víctimas y alertar a los servicios de emergencia. Es imprescindible llevar nuestro kit de supervivencia, con una cantidad suficiente de hidratos de carbono para hacerle frente a una posible hipoglucemia.

En este artículo podéis leer unos Consejos antes de iniciar una actividad deportiva cuando se tiene diabetes que os resultarán muy útiles.

Si es necesario alertar a los servicios de Urgencia y Emergencias, es necesario proporcionarles los siguientes datos y por este orden:  Localización del accidente (Comunidad Autónoma, provincia, localidad, calle, plaza o lugar, nombre del lugar, número del lugar, referencias cercanas como por ejemplo nombre de una iglesia o de un edificio relevante), teléfono desde el que se llama, problema ante el que nos encontramos, cuando ha sucedido el problema y riesgos que pudiese haber. No colgaremos la llamada hasta que el operador/a nos lo indique. Posiblemente transfieran nuestra llamada a un especialista: hay que esperar a hablar con el mismo. Se seguirán las indicaciones que nos den. En todo caso, hay que procurar mantener la calma pues por mucho que gritemos o nos pongamos nerviosos no vamos a acelerar la llegada de la ayuda: en todo caso podríamos incluso retrasarla al no facilitar correctamente los datos. Lo más importante es saber dónde está teniendo lugar el problema.

Resumiendo, durante el verano debemos intentar evitar la exposición directa y prolongada al sol y a otras fuentes de calor, debemos hidratarnos abundantemente con agua y protegernos del sol con cremas adecuadas, debemos conservar correctamente los alimentos y en caso de duda desecharlos.

Finalmente, ante un accidente, una urgencia o una emergencia debemos llamar al Teléfono de Emergencias 112.

Menú para el cine de verano

Menú para el cine de verano

Seguimos con nuestras propuestas de menú con las recetas por raciones de hidratos de carbono de nuestra web.

Ya hemos publicado un menú para meter en la tartera y pasar el día en la playa, y un menú de tapas para una cena con amigos.

Hoy os proponemos un menú para llevar al cine de verano.

Los cines de verano han vuelto, esperemos que para quedarse, y te proponemos este menú para sustituir la clásica combinación de bocata de tortilla y refresco.

Kebab casero

Haz clic en la imagen para ir a la receta

Encontrar un sitio donde hagan kebabs que no sean una bomba de colesterol puede ser complicado, así que os damos esta receta para hacer una versión más saludable en casa.

Limonada

Haz clic en la imagen para ir a la receta

Para no caer en la tentación de un refresco con azúcar, podéis hacer esta limonada con edulcorante y llevarla dentro de una botella isotérmica con hielo.

La semana que viene os propondremos otro menú de verano.

¡Estad atentos a nuestra web, o seguidnos en las redes!

Menú para noche de tapas con amigos

Seguimos con nuestras propuestas de menú con nuestras recetas por hidratos de carbono para ayudaros a seguir una dieta saludable fácilmente. La semana pasada os dimos un menú para meter en la tartera y pasar todo el día en la playa, la piscina o el campo, y hoy os traemos una serie de platos para compartir con los amigos en una divertida noche de verano.

Si te apetece organizar una cena divertida con amigos sin descuidar tu diabetes, estas son  nuestras propuestas:

Bocaditos de calabacín y pollo

Haz clic en la imagen para ir a la receta

Estos bocaditos son una forma divertida de combinar estos dos sabores en un formato divertido.

Bolitas de espinacas

Haz clic en la imagen para ir a la receta

Estas bolitas se hacen la horno, por lo que no tienen tanto aporte calórico, y además, son muy cómodas en una fiesta, porque se comen de un bocado.

Bombones de jamón

Haz clic en la imagen para ir a la receta

Un clásico de los aperitivos desde el año 2.000 que suele gustar, pero cuidadito con abusar. Los dátiles tienen un gran valor nutritivo, ya que tienen un alto contenido de hierro, potasio y fósforo, pero también contienen un 70% de azúcar.

Ensalada de pimientos

Haz clic en la imagen para ir a la receta

En esta receta os proponemos cambiar la versión clásica con atún, por otra con calabacines, anchoas y aceitunas, que resulta muy refrescante.

Pizza de coliflor

Haz clic en la imagen para ir a la receta

Como plato más contundente, podéis servir esta original pizza que sustituye la base de masa de harina por una opción más sana, la coliflor.

Batido de papaya, mango y plátano

Haz clic en la imagen para ir a la receta

Para rematar la cena, el postre que os sugerimos es esta deliciosa bebida.  Elegir aderezarla o no con un chorrito de ron queda bajo vuestra responsabilidad 😉

Y esta ha sido nuestra propuesta para una cena con amigos. La semana que viene os propondremos otro menú de verano.

¡Estad atentos a nuestra web, o seguidnos en las redes!

Menú en la tartera y a la playa (o a la piscina, o al campo)

Menú en la tartera

El verano es época de reducir estrés y para ahorraros tener que pensar qué comer, os vamos a hacer durante las próximas semanas propuestas de menú con las recetas por hidratos de carbono que tenemos publicadas en nuestra web. Cada semana el tema del menú será diferente: menú para la playa, para tapas con amigos, para llevar al cine de verano, etc.

¡Hoy nos vamos a la playa!

Si estás pensando pasar el día en la playa, el campo o la piscina, pero no te apetece llevar la típica tortilla o los filetes empanados, te proponemos el siguiente menú para meter en la tartera y la nevera portátil:

Ensalada de alubias blancas

Haz clic en la imagen para ir a la receta

En verano hay que seguir comiendo legumbres, pero la temperatura no invita a meterse un cocido entre pecho y espalda (aunque si te sitúas debajo del aire acondicionado, todo es ponerse, sobre todo si estás en Cantabria delante de un cocido montañés, o en Asturias delante de unas fabes). Por eso una buena opción son las ensaladas de legumbres, donde puedes mantener una dieta saludable sin digestiones pesadas.

Hamburguesas de berenjena

Haz clic en la imagen para ir a la receta

Para los que no son muy aficionados a las verduras, hacer hamburguesas con ellas es un truco para comer más sano sin sacrificios, así equilibramos los hidratos de carbono del primer plato.

Sandía

Es verdad que pesa un rato para llevarla desde el coche hasta donde plantes la sombrilla, pero ¿y lo rica que está recién cortada y fresquita?

La semana que viene os propondremos otro menú de verano.

¡Estad atentos a nuestra web, o seguidnos en las redes!

Consejos para viajar con bomba de insulina en avión

bomba de insulina en avión

La bomba libera más insulina durante la descompresión. A nivel del mar la presión es de 760 mmHg (1 atmósfera). Cuando se vuela a 40000 pies la presión en cabina desciende unos 200 mmHg, llegando a una presión de 560 mmHg. Hay modificaciones en la liberación de insulina tanto cuando aumenta la presión como cuando disminuye.

Cuando disminuye la presión ambiente se produce una mayor liberación de insulina por la bomba que la pautada por dos mecanismos:

  • Sale aire de la solución de insulina y forma burbujas. El aire se disuelve en el agua proporcional a la presión ambiente,
  • Cuando el avión asciende: la presión en el ambiente disminuye y el aire sale de la solución. Las burbujas desplazan a la insulina en la bomba, y causan una liberación excesiva de insulina. Cuanto mayor es el volumen de insulina, más burbujas se forman y desplazan más insulina. Cuando la descompresión es muy brusca puede llevar a la liberación de una sobredosis masiva de insulina.
  • Cuando el avión desciende: la presión aérea se incrementa y se redisuelven las burbujas, lo cual hace que se pare la liberación de insulina hasta que el déficit se ha reemplazado. Si las burbujas se han removido antes del descenso, la bomba libera insulina de manera normal porque el agua no se comprime.
  • El segundo mecanismo de liberación excesiva de insulina es debido a la presión de las burbujas preexistente en el cartucho antes de despegar. Estas burbujas pueden incrementar el tamaño un 36% y desplazar la insulina durante el ascenso. El exceso de insulina liberado durante el ascenso puede llevar a una hipoglucemia 1-2 horas después. La hiperglucemia puede producirse tras el descenso.

El que estas anomalías en la liberación de insulina tengan mayor o menor efecto clínico depende, entre otros de: sensibilidad a la insulina, del control glucémico que tenga el paciente, de la ingesta de alimentos, de donde lleve la bomba…

Los cambios en la presión no afectan a la función mecánica de la bomba.

Consejos y protocolo de actuación en los viajes en avión con bomba de insulina

  1. El cartucho debe contener solo 1,5 ml de insulina.
  2. Desconectar la bomba antes del despegue.
  3. En la altitud del crucero, sacar el cartucho y extraer las burbujas antes de reconectar la bomba.
  4. Después de aterrizar desconectar la bomba y purgar 2 unidades antes de conectar de nuevo.
  5. Durante las emergencias del vuelo que afecten a la descompresión de cabina desconectar la bomba.

7 problemas a los que prestar atención en verano y cómo solucionarlos

sandals-342672_1280

  1. La deshidratación es el fenómeno que se da en el cuerpo cuando pierde agua; esta pérdida se suele manifestar, principalmente, por la aparición del sudor y el aumento de la circulación de la sangre. La deshidratación reviste varios grados, según la cantidad de líquidos y sales minerales que pierda nuestro cuerpo.
  2. El calambre es el trastorno por calor más leve. Con la sudoración se pierde gran cantidad de agua y sales minerales y provoca que nuestros músculos pierdan la capacidad de recuperación durante la actividad y el esfuerzo. Son síntomas las contracturas dolorosas, especialmente en piernas, abdomen y hombros.
    Ante esta situación, la persona con calambres reposará temporalmente a la sombra y beberá abundante agua fresca o bebidas isotónicas. Una vez recuperada la persona debe moderar su actividad y continuar bebiendo abundantes líquidos, evitando situaciones agotadoras.
  1. La insolación es un trastorno más grave, que aparece tras una exposición prolongada al sol o bien es debida a un ejercicio físico muy extenuante en un ambiente caluroso. La pérdida de agua afecta a todo el organismo. Son síntomas la temperatura corporal ligeramente elevada, la piel caliente, enrojecida y húmeda, una fuerte sudoración, dolor de cabeza y náuseas, visión borrosa y agotamiento. La actuación que debemos seguir es, primero, trasladar a la persona afectada a un lugar fresco y a la sombra. Posteriormente debemos refrescar el cuerpo, lo cual haremos poniendo compresas mojadas en el cuello, el pecho, las axilas y en las ingles. Si estuviese consciente le daremos de beber agua en abundancia. Si las molestias son fuertes deberemos consultar con el servicio sanitario.
  2. El golpe de calor es menos frecuente pero es la patología más grave. Tiene lugar cuando, tras una fuerte insolación, el organismo no es capaz de regular la temperatura del cuerpo y su única prioridad es mandar sangre al cerebro. Sus causas son la insolación prolongada, las alteraciones bruscas de temperatura o la realización de trabajos en ambientes con una temperatura elevada o con un porcentaje de humedad elevado. La piel se enrojece, esta caliente y seca, se producen alteraciones de la conciencia, se presenta un pulso rápido y débil, una respiración rápida y superficial y, a veces, incluso la persona convulsiona. En estos casos hay que trasladar a la persona a un lugar fresco y a la sombra, refrescar el cuerpo como hemos descrito en el caso de la insolación, dar de beber agua en abundancia si la persona esta consciente y activar el sistema de emergencias. Si hubiese convulsionado, no tocaremos a la víctima y activaremos el servicio de emergencias.
  3. Intoxicaciones: Se considera tóxico cualquier sustancia que, una vez dentro del organismo, es capaz de lesionarlo. La intoxicación es la acción del tóxico en el cuerpo humano. Es importante conocer su concentración, la dosis y el tiempo que hemos estado expuestos al tóxico, pues van a determinar la evolución médica del paciente.
  4. Las picaduras de animales pueden causar también alergias en el cuerpo, aunque no son los únicos causantes (una persona puede ser alérgica a un medicamento o a un alimento). Las alergias comienzan con urticarias, piel enrojecida y abones. Si la alergia fuese más fuerte el enfermo estará inquieto, con sudoración y piel enrojecida, dificultad respiratoria, vómitos y diarreas. En estos casos, se debe tranquilizar a la víctima pues la angustia empeora la dificultad respiratoria, vigilar la vía respiratoria y trasladar al enfermo al servicio de urgencias.
  5. Quemaduras solares: para ello utilizaremos cremas con un factor de protección solar adecuado. Los niños y personas mayores necesitan de mayor factor de protección y protegeremos la cabeza con una gorra o sombrero.