Los padres nos esforzamos en proporcionar a nuestros hijos todo lo necesario para que crezcan sanos y saludables.
La adopción de hábitos de vida saludables, incluyendo la alimentación sana, son fundamentales para el crecimiento y desarrollo de nuestros hijos, para lograr un peso adecuado y una salud óptima.
Es cada día más clara la relación que existe entre el sobrepeso y la obesidad con múltiples problemas de salud, tanto así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona la obesidad infantil como unos de los problemas más graves en cuanto a salud pública del siglo XXI por su relación con muchas enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y la enfermedad cardiovascular.
Una de las recomendaciones que más escuchamos de los expertos es que se deben de crear hábitos saludables a los niños desde temprana edad y aquí recae toda la responsabilidad en los padres. ¿Por qué entonces observamos que cuesta tanto conseguirlo?
Pienso que existen múltiples causas. Una de ellas es el ritmo de vida que llevamos a diario. El trabajo, los horarios y compromisos nos dejan poco tiempo para dedicarnos a planificar las comidas de la familia. Esto nos lleva a la improvisación de menús, a compras apuradas, eligiendo productos de fácil preparación o ya listos y que les gusten a los niños de manera de poder lograr una comida tranquila sin discusiones de gustos por ciertos platos.
A esto le podemos agregar la desinformación que existe sobre lo que es realmente una alimentación saludable y agravada por la cantidad de publicidad engañosa sobre alimentos y en especial aquellos destinados a los niños.
Sabemos que te importa que tus hijos coman sano, vamos hacer el esfuerzo por corregir algunos de los problemas que se nos presentan y nos impiden lograrlo. Aquí algunas recomendaciones:
- Invierte unos minutos en la planificación semanal del menú de la familia. Elabóralo incluyendo las recomendaciones de consumo diario de los diferentes grupos de alimentos.
- Recuerda que debemos de darle prioridad a los alimentos de origen vegetal como son frutas, verduras, hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos secos.
- Pon en práctica la campaña de 5 al día. Ración mínima recomendada de consumo diario de frutas y hortalizas frescas.
- No compres productos pocos saludables, detente a leer las etiquetas nutricionales, revisa los ingredientes.
- Predica con el ejemplo. Sirve en tu mesa lo que quieres que toda la familia coma con la distribución y las porciones adecuadas.
- Comienza por romper la rutina del desayuno compuesto por galletas y bebida achocolatada. Ofrece otras opciones que sean atractivas como puede ser un yogur natural con frutas picadas y espolvoreado con avena en hojuelas o algún fruto seco. Pan integral con algo de queso fresco o unas rebanadas de aguacate y por qué no algún alimento proteico como un huevo acompañado con unas tostadas de pan integral.
- Para la media mañana o la merienda, las frutas enteras son una excelente opción.
- Si tus hijos utilizan el comedor escolar, pide los menús que sirven para que conozcas que comen tus hijos en el colegio.
- Evita incluir en el plan de alimentación los lácteos azucarados, zumos, bebidas azucaradas y bollería porque tienen un alto contenido de azúcar, grasas de mala calidad y harinas refinadas.
Recordemos que la OMS y recientemente la Sociedad Americana del Corazón, recomiendan que el consumo de azúcares añadidos deben representar menos del 10% de la ingesta total diaria e indica que si se reduce en un 5% se obtienen aún más beneficios.
Los niños de 2 a 18 años deben de consumir menos de 25 gramos o 6 cucharaditas de azúcares añadidos al día.
Vamos a enseñar a comer bien a nuestros hijos porque conocemos lo importante de una alimentación saludable para su salud en el futuro. ¡Comencemos ya!
Autora: Lourdes Cartaya
Educadora en diabetes
(Publicado en la Revista Entre Todos. Si quieres recibir o descargar la revista, hazte socio)