En este año 2026 hemos acudido a cuatro centros escolares que os resumimos a continuación.
En el IES Renacimiento, en el distrito de Carabanchel, acudimos por el debut de una niña de 1º de la ESO para dar doble sesión formativa. Primero a los compañeros de la niña (2 clases) y después a los profesores.
Nos sorprendió gratamente el grado de interés que mostraron los alumnos de la ESO preguntando muchas dudas que tenían, demostrando que ya conocían varios aspectos de la diabetes y también ofreciéndose como voluntarios a la hora de hacer actuaciones en vivo de calibraciones con el glucómetro.
Una charla muy interesante en la que se aclararon muchos conceptos sobre lo que supone vivir con diabetes, con el objetivo de que realmente empaticen con su compañera y puedan ayudarla en determinadas situaciones que se puedan dar en el día a día en el centro escolar, sobre todo, aquellas que deriven en una hipoglucemia.
Posteriormente, y ya con los profesores, también resolvimos dudas e intentamos hacerles ver la importancia que tiene que todas las personas que forman la comunidad educativa estén al tanto de lo que le sucede a su alumna y no se deje en manos únicamente de la profesional sanitaria que, además en este caso, no disponen de ella. En estas situaciones se precisa la colaboración e implicación de todos en la información y formación para aportar seguridad y tranquilidad a las familias.
En la visita al colegio Amorós, también en Carabanchel, prepararon el auditorio de conferencias del centro, pues en una primera sesión estaban convocados los cuatro cursos de 4º de primaria donde estudia nuestra socia y a continuación, los cuatro cursos de 5º de primaria donde ha debutado recientemente otro alumno con diabetes. Fue un público numeroso y muy atento a todo lo que allí se les mostró a través de la presentación adaptada a su edad, participando activamente, preguntando muchas dudas y presentándose voluntariamente para hacerse controles glucémicos capilares. Está claro que demostraron esa empatía que les pedimos para que la condición de sus compañeros sea comprendida e interiorizada en las rutinas escolares de una forma natural.
Los profesores tutores de los cursos que vinieron también se mostraron muy interesados y posteriormente comentaron que solicitarían a la dirección del centro una sesión dedicada a ellos exclusivamente. Esto es algo que desde nuestra asociación consideramos de vital importancia, porque si todos los que formamos parte de las comunidades educativas, estamos formados e informados acerca de lo que supone vivir con diabetes, la integración de estos alumnos será una realidad.
En el colegio de Ntra. Sra. de Navahonda en Robledo de Chavela, repetíamos visita, pues, en un primer momento, fuimos por el diagnóstico de una alumna de 2º de primaria y hace poco hemos vuelto porque otro alumno de 4º de primaria acogido en un centro de menores de esta localidad, también ha debutado recientemente. En esa primera visita dimos una charla a los compañeros y tutores de la niña, donde también estuvieron presentes la directora y el jefe de estudios del centro. En ese momento, estaban a la espera de que la Comunidad de Madrid les asignara una enfermera y habían contratado un servicio privado de enfermería que no siempre mandaba a la misma persona y que, a veces incluso, había semanas donde no podían cubrir ese puesto. Esta situación, obviamente, representa una gran intranquilidad a las familias y al centro educativo y es por ello que insistimos en la necesidad de que los equipos docentes se impliquen para formarse ellos también y no depender exclusivamente de un profesional sanitario, para que sean capaces de detectar y resolver situaciones que se van a dar a diario con estos alumnos.
En la segunda visita ya disponían de enfermera fija y la sesión fue doble, una primera para sus compañeros tanto del colegio como del centro de menores donde reside este alumno, monitores y enfermera del mismo y, una segunda, para los profesores de primaria, enfermera nueva, directora y orientadora del colegio. En esta segunda charla se habló de la importancia de los protocolos de actuación personalizados a cada niño. Cada diabetes se tratará de forma diferente y de ahí la importancia de tener una “hoja de ruta” de cada uno de ellos y una comunicación fluida entre familia, enfermera y docentes para conseguir manejar de la mejor manera posible esta patología tan compleja.
Por último, hablaros de la jornada que llevamos a cabo en Ávila en colaboración con la asociación de diabetes de allí. Por la mañana estuvimos en el CRA (Colegios Rurales Agrupados) Los Fresnos, a las afueras de Ávila, donde tienen a un alumno de 3 añitos que ha debutado hace un año aproximadamente. Aquí hicimos dos grupos con los niños, uno que englobaba a los peques de 3 a 5 años y con los que estuvo nuestra psicóloga voluntaria Ana Serapio, quien les preparó dinámicas diferentes con muchos juegos para acercarles la diabetes de una manera lúdica y entenderla mejor. Mientras, nosotras estábamos con el resto del alumnado, de 7 a 12 años, unos 25 niños para explicarles a ellos con una presentación adaptada (vídeos, canciones etc.) lo que significa vivir con diabetes. En esta presentación también estuvieron presentes algunos de los profesores, la enfermera del centro y se hizo conexión on line con otros 4 colegios de la zona. La experiencia fue muy gratificante y acabamos haciendo con ellos el reto del globo azul.
Ese mismo día por la tarde, desde la asociación de Ávila habían convocado una jornada formativa sobre diabetes en la escuela destinada a familias, enfermeros escolares, estudiantes de enfermería, docentes etc.en el “Episcopio” de la ciudad. Allí nos juntamos alrededor de unas 40 personas con el objetivo de contarles y compartir nuestra experiencia en los colegios a lo largo de todos estos años de voluntariado. Las necesidades que vemos, cómo podemos mejorar la comunicación entre los protagonistas del entorno escolar de nuestros niños con diabetes para conseguir una integración total sin miedos que no nos dejan avanzar o, al menos, disminuyendo éstos gracias a la formación. Qué duda cabe que es un trabajo que requiere constancia y perseverancia; no es fácil entender y comprender lo que supone una enfermedad tan complicada como la diabetes, no solo a nivel fisiológico sino también emocional. Una vez más, intentamos trasladar estos mensajes para ayudar a ese pleno desarrollo con los menores obstáculos posibles.
Gracias a todos por contactarnos e invitarnos a ir a vuestros centros a hablar de diabetes. Ojalá entre todos consigamos que cada vez haga menos falta nuestra labor, eso será un claro síntoma de que estamos avanzando por el mejor de los caminos. Mientras tanto… ¡seguimos!
Zonia Casiano (Presidenta de A.D.M.)
Ana Serapio (Psicóloga voluntaria de A.D.M.)
Rocío Horta (Vicepresidenta 2ª A.D.M.)